Sur de la Florida

Fondos para universidades generan discrepancia

EL REPRESENTANTE Carlos López-Cantera, republicano por Miami, expresa su oposición a una de las 
enmiendas al presupuesto estatal que se discutieron el jueves en Tallahassee.
EL REPRESENTANTE Carlos López-Cantera, republicano por Miami, expresa su oposición a una de las enmiendas al presupuesto estatal que se discutieron el jueves en Tallahassee. AP

Los legisladores estatales comenzaron su sesión reafirmando su compromiso con el sistema de educación superior de la Florida, al que calificaron como la fuente del "capital intelectual'' necesario para fortalecer la debilitada economía estatal.

Pero mientras la Cámara y el Senado debatían ayer sus proyectos de presupuesto, quedó claro que se había desvanecido el espíritu de cooperación respecto a los colleges y las universidades.

Ahora los gastos en la educación superior son tema central de discrepancia entre las dos cámaras. La Cámara de Representantes propone gastar $460 millones menos que el Senado, la mayor diferencia en gastos entre los dos foros, que también están profundamente divididos sobre qué impuestos y qué tarifas aumentar.

"Al final, alguien tiene que preguntar dónde está el apoyo para la educación superior'', dijo Bernie Machen, presidente de la Universidad de la Florida (UF). "Creo que vamos a ver una reducción significativa''.

La UF perdería $50 millones de su presupuesto según el plan del Senado y $108 millones según el plan de la Cámara. Con ese fin, Machen dio a conocer ayer un plan de reducción de presupuesto de $108 millones. Significaría casi 400 despidos de profesores y personal, semanas de trabajo de verano más cortas, el fin de beneficios como licencia por enfermedad y vacaciones, y la eliminación de programas como Psicología Pedagógica, Religión y Ciencias Geológicas.

Esta misma semana, T. K. Wetherell, presidente de la Universidad Estatal de la Florida (FSU) publicó un plan similar de $73 millones en reducción que elimina 21 programas y hasta el recinto de Panama City.

Lo que está en juego es el destino de cientos de empleados y el presupuesto. Cualquier discrepancia de presupuesto que los líderes de la Cámara y el Senado no puedan solucionar pudiera hundir el plan de gastos.

Eso pudiera llevar a la Legislatura a trabajar de más, a celebrar polémicos períodos especiales de sesiones o, a final de cuentas, eliminar programas para miles de floridanos que dependen del gasto gubernamental.

Las diferencias entre las dos cámaras se hicieron evidentes ayer, cuando el Senado debatió y aprobó por 39-0 su presupuesto de $65,600 millones. En la Cámara imperaron las batallas partidistas.

Y no sólo se trata de diferencias de estilo.

El Senado contempla gastos por casi $547 millones más que la Cámara, que propone erogaciones de $65,100 millones en el próximo año fiscal, que empieza el 1 de julio.

La Cámara toma casi $1,000 millones de cuentas especiales llamadas fondos fiduciarios, que por lo general se usan para construir carreteras y mantener limpias las aguas del manto freático. El Senado sólo toma $63 millones de esos fondos.

La Cámara recauda más de $1,000 millones en tarifas. El Senado sólo recauda $36 millones.

En comparación con la Cámara, el Senado toma más fondos de los juegos de azar y presiona por un impuesto al tabaco que pudiera recaudar $900 millones. Hasta ahora, la Cámara no contempla gravar más el tabaco.

El presidente del Senado, Jeff Atwater, se reunió esta semana con autoridades universitarias y les reiteró su convicción de que la fortaleza de la economía de la Florida depende de la inversión en las universidades.

Pero los dirigentes universitarios dicen que el verdadero indicador del compromiso de los legisladores se verá en el presupuesto.

"Reducir los fondos a las universidades no es una buena estrategia de recuperación económica para la Florida'', dijo Stephen Sauls, cabildero de la Universidad Internacional de la Florida (FIU), que tiene una matrícula de 38,000 estudiantes en el sur de la Florida.

Ambos presupuestos asignan la misma cantidad para la Facultad de Medicina de FIU: $20.4 millones.

"Es una respuesta regresiva'', dijo Ralph Wilcox, decano de la Universidad del Sur de la Florida. "Tenemos que encontrar una forma de educarnos en una economía más fuerte. Reducir los fondos a las universidades no es positivo''.

El Senado propone asignar $3,500 millones a las universidades estatales, $297 millones más que la Cámara. El presupuesto del Senado para los colleges también supera en $162 millones la propuesta de la Cámara, de $910 millones.

"Espero que podamos encontrar una propuesta común en la conferencia de presupuesto'', dijo el representante Will Weatherford, republicano por Wesley Chapel. "Lo positivo es que, a partir de este punto, sólo podemos mejorar''.

Las universidades ya han realizado reducciones sustanciales. En gran medida la matrícula se ha congelado en todo el estado. Centros e instituciones se han combinado o cerrado. Ha habido despidos. Se ha reducido el horario de algunas bibliotecas. FIU tuvo una semana de cuatro días el pasado verano para ahorrar gastos. La universidad también cerró su programa de ingeniería industrial.

scolavecchio@sptimes.com

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