Sur de la Florida

Avioneta se desploma en Oakland Park

Firefighters hose down the remains of the house split in two after a small plane crashed minutes after take-off in a suburb of Oakland Park, Fla. on Friday, April 17, 2009, from Ft. Lauderdale Executive Airport. (AP Photo/Hans Deryk)
Firefighters hose down the remains of the house split in two after a small plane crashed minutes after take-off in a suburb of Oakland Park, Fla. on Friday, April 17, 2009, from Ft. Lauderdale Executive Airport. (AP Photo/Hans Deryk)

El pequeño bimotor Cessna 421 se estrelló contra la casa de un piso como un torpedo, dejando a su paso sólo fragmentos de recuerdos incinerados.

Los vecinos corrieron, los niños fueron sacados de los parques y algunas personas atrevidas empezaron a echar agua con mangueras.

Minutos antes, Alex Martines, de 17 años, salió a trabajar en el restaurante Nick's, en Oakland Park. Salvó su vida, sin saber que una avioneta estaba a punto de caer sobre la sala de su casa.

El piloto, Cecil Murray, de 80 años y dueño de Sebring Air Charter Inc., murió en el accidente, que ocurrió a las 11:15 a.m. tras despegar del aeropuerto ejecutivo de Fort Lauderdale.

Ese aeropuerto tiene historial de problemas de seguridad, y está peligrosamente cerca de los vecindarios.

Los testigos reportaron haber visto llamaradas salir de un motor del avión antes de que éste cayera en la cuadra 5200 de la 1ra Avenida del NW cerca de Commercial Boulevard y Andrews Avenue. Las autoridades dijeron después que el piloto comunicó que tenía problemas y trató de regresar al aeropuerto.

Patrick Faustin, de 22 años, que vive a unas dos cuadras del lugar del accidente, iba manejando su auto en dirección en Commercial Boulevard cuando vio "un avión con rumbo este, con un ala en llamas''.

Continuó manejando en dirección oeste y lo siguió. Llamó desde el auto a la policía y les dijo que había un avión incendiándose en el aire y que estaba a punto de caer. Entonces, oyó un gran estrépito.

Faustin tomó una manguera de una casa que está frente al lugar del desastre, tratando de extinguir el incendio.

"Todo estaba en llamas. Yo empecé a sentir pánico. Estaba asustado y nervioso'', dijo Faustin.

El modelo 421 de Cessna, que salió al mercado en 1968, puede transportar hasta ocho pasajeros y cayó a unas dos millas del aerpuerto. Según FlightAware.com, un sitio privado en internet, el avión se dirigía a Fernandina Beach, y llegó el miércoles a Fort Lauderdale desde Cozumel, México.

En una conferencia de prensa, Al Lamberti, el jefe de la policía de Broward, dijo que Murray despegó del aeropuerto con rumbo este, pero sólo minutos después transmitió que tenía dificultades con los motores.

Despejaron la pista y Murray empezó a virar hacia el oeste después de haber autorización para regresar, dijo Lamberti. Cuando tomó rumbo noroeste hacia el aeropuerto, perdió altura y chocó contra un árbol, un cable de electricidad y finalmente la casa de Oscar Nolasco. Lamberti dice que los investigadores creen que Murray, piloto desde 1985 con 23,000 horas de experiencia en aviones multimotor, era quien iba pilotando el Cessna, aunque se está tratando de confirmar con los archivos dentales.

Lamberti dijo además que Murray había pasado un examen médico en diciembre del 2007 y estaba bien de salud. A pesar de los trágicos resultados, el daño pudo haber sido mucho peor.

"El que haya chocado sólo contra una casa ha sido un absoluto milagro'', dijo Lamberti.

Sus vecinos dicen que Murray era un piloto experimentado que vivía con su esposa en The Mainlands, una comunidad en Tamarac para personas mayores de 55 años.

"Cuando uno se entera que se trata de un vecino, es algo tremendo'', dijo la residente del lugar Carol Frotin.

Nolasco no les creyó a sus amistades cuando lo llamaron a su trabajo para decirle que en su casa había caído un avión. Cuando salió alrededor de las 5:30 a.m., todo estaba bien y su sobrino de 17 años dormía. Pero sus amistades insistían en que no era una broma.

Entonces empezó a sentir pánico, al recordar que su sobrino normalmente no salía de la casa sino hasta el mediodía o incluso después.

"Llamé y nadie respondió'', dijo.

Nolasco salió directamente para su casa, y la encontró destruida, pero su sobrino estaba bien. El avión aterrizó en la sala y destruyó la mayor parte de sus posesiones, incluyendo $2,000 en efectivo que su sobrino guardaba en la casa. jbrown@MiamiHerald.com

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