Sur de la Florida

Seminoles ofrecen $1,100 millones al estado de la Florida

UN GRUPO celebra el año pasado la apertura de mesas de 
blackjack en el Seminole Hard Rock Hotel & Casino.
UN GRUPO celebra el año pasado la apertura de mesas de blackjack en el Seminole Hard Rock Hotel & Casino. The Miami Herald

Cuando las negociaciones legislativas sobre el presupuesto se estancaron el miércoles, el gobernador Charlie Crist y la Tribu de los Seminoles hicieron una oferta tentadora: $1,100 millones en efectivo en el transcurso de dos años a cambio de darle a la tribu un monopolio en los juegos de azar.

El acuerdo les permitiría a los seminoles seguir operando sus mesas de blackjack en sus casinos Hard Rock y en otros cinco sitios tribales, y le daría a la tribu la operación exclusiva de las máquinas tragamonedas clase III, fuera de los condados de Miami-Dade y Broward.

A cambio de eso, los seminoles le mandarían al estado un cheque sin precedentes de $600 millones para el año fiscal 2009-2010 y otro de $500 millones en el 2010-2011, de ser necesario. El pago mínimo total en 25 años sería de $2,500 millones, menos los cargos por intereses por el dinero adelantado en los dos primeros años.

Los pagos cesarían en el tercer año y comenzarían a subir lentamente a partir del cuarto año hasta el vigésimo quinto.

Crist calificó la propuesta como "un acuerdo significativamente mejorado'' con respecto al negociado originalmente en el 2007, que fue invalidado por el Tribunal Supremo de la Florida porque la Legislatura no había legalizado el blackjack en la Florida. Crist elogió a los seminoles por su generosidad.

"Es una tremenda ayuda, en el momento justo, por una gente maravillosa'', dijo Crist.

El líder tribal Max Osceola, por su parte, lo calificó como "un gran día''.

El presidente del Senado, Jeff Atwater, republicano por North Palm Beach, dijo que el efectivo de los seminoles "pudiera ser valioso'' y significar un alivio para los legisladores en lo que negocian sus diferencias sobre el presupuesto.

Pero los principales negociadores en materia de juegos de azar en la Cámara de Representantes y el Senado lo consideraron como un mal negocio para la Florida.

"Nuestra visión del acuerdo no gira alrededor de una necesidad fiscal'', dijo el representante Bill Galvano, republicano por Bradenton.

"Tenemos problemas de presupuesto, pero obtener una línea de crédito de los seminoles no es una forma responsable de balancear el presupuesto... Es una solución a corto plazo que traerá problemas a largo plazo para nuestro estado y sus industrias'', agregó.

El senador Dennis Jones, republicano por el condado Seminole y el principal negociador en la Cámara Alta, dijo que el gobernador parecía haber retirado su respaldo al plan del Senado de ofrecer juegos adicionales en los hipódromos y canódromos de la Florida para permitirles competir mejor con la tribu.

"Ahora que hay más dinero por delante, los indios no quieren que los hipódromos se expandan y es probable que eso no caiga bien en el Senado'', dijo Jones.

La propuesta tiene que ser aprobada por la legislatura para convertirse en ley. Además del efectivo que se adelante, el acuerdo les permitiría a los legisladores reducir la tasa de impuestos de 50 por ciento a 35 por ciento en los siete hipódromos y canódromos que operan en Miami-Dade y Broward. El acuerdo les permite ampliar su operación a 24 horas al día, ofrecer alcohol gratis a los clientes, poner cajeros automáticos en el casino y subir los límites del póquer.

La propuesta también eliminaría la provisión de que si las ganancias netas de la tribu cayeran por debajo de $1,370 millones, cesarían los pagos.

"Con excepción del financiamiento, no hubo cambios materiales'', dijo Barry Richard, un abogado de la tribu que ayudó a elaborar la propuesta.

Bajo el plan, el estado dividiría el costo de los préstamos a partes iguales con la tribu.

"Esto cambia todo el cuadro'', dijo Richard. "¿Quién más podría darle $600 millones al estado? ¿Qué está dando el estado a cambio? Nada que ya no tenga. Sería difícil para la legislatura decir: ‘No, gracias' ''.

Los reporteros Marc Caputo y Amy Hollyfield contribuyeron a este reporte.

meklas@MiamiHerald.com

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