Sur de la Florida

Mayoría de floridanos confía en la gestión de Obama

En esta imagen del 5 de febrero de 2009, el presidente Barack Obama habla en una conferencia en Virginia. (AP Photo/Evan Vucci, FILE)
En esta imagen del 5 de febrero de 2009, el presidente Barack Obama habla en una conferencia en Virginia. (AP Photo/Evan Vucci, FILE)

Ya casi lleva 100 días en la presidencia, y hasta ahora Barack Obama no ha decepcionado a Jean Acevedo, dueña de un pequeño negocio que votó fervientemente por el demócrata en noviembre.

Acevedo elogia el modo en que Obama maneja varios asuntos importantes a la vez. En su opinión, él ha hecho todo lo correcto en redirigir la política medioambiental y revivificar las relaciones exteriores, y en enfocar enérgicamente los problemas económicos que heredó, aunque, lo mismo que muchos, ella desconfía de los enormes ‘‘rescates'' económicos y el crecimiento de los déficit federales.

"No puedo creer todo lo que está confrontando y lo bien que lo hace'' , dijo Acevedo, de 61 años, que reside en Delray Beach y se autodescribe como una demócrata conservadora en el sentido fiscal que también votó por el gobernador republicano Charlie Crist.

La política del presidente todavía está por dejar alguna huella significativa en el sur de la Florida. El dinero de estímulo económico es ahora que está empezando a llegar aquí, y Obama todavía no se ha ocupado de una reforma amplia del sistema médico, una promesa de campaña de importancia crítica para una región con los mayores niveles de personas sin seguro médico en todo el país.

Y el agresivo uso del Tesoro por parte de Obama le ha dado solidez a una aparentemente pequeña pero resuelta oposición en la región.

Pero las encuestas sugieren que la fe de Acevedo en la capacidad del Presidente de tomar el mejor rumbo sigue firme, una fe compartida por una sólida mayoría de floridanos en esta temprana pero simbólicamente importante coyuntura en la presidencia de Obama.

"Obama tiene un equipo de personas inteligentes y competentes que le dan la capacidad de hacer muchas cosas, y ha demostrado el valor de tratar de hacer lo que debe'', dice Acevedo. "Nadie discutiría que es muy inteligente, lo mismo si uno está de acuerdo con sus posturas o no''.

Para los enérgicos críticos del Presidente en el sur de la Florida eso no es gran consuelo.

Como ejemplo está la ruidosa y apasionada protesta que atrajo a un par de miles de personas, en su mayoría

enfáticamente conservadora, el día de los impuestos en los condados de Miami-Dade y Broward.

Algunos opositores de Obama pronostican que sus filas van a crecer una vez que se empiecen a sentir los efectos de las medidas económicas de Obama, tal vez no enseguida, ya que Obama está rebajándole los impuestos sobre ingresos a casi todo el mundo, pero que será inevitable según aumenten los déficit.

"El gobierno ha crecido demasiado y lo sigue haciendo, y alguien tendrá que pagar por eso'', dice Don Lovern, de 83 años, un piloto comercial retirado que con su esposa y otras 800 personas estaba agitando banderitas y letreros hechos a mano a los motoristas durante la protesta frente a un correo del Doral.

Lovern, un demócrata registrado que votó por el candidato republicano John McCain a la presidencia, dice que los rescates financieros de Obama son derroches y aumentan la participación directa del gobierno en las empresas a un nivel peligroso.

"Cuando el gobierno empieza a operar compañías privadas estamos entrando en terreno peligroso'', dijo Lovern.

La indignación manifestada en las protestas y en los programas radiales conservadores, incluyendo las crudas referencias a Obama y los letreros que le llaman socia

lista o fascista, confunde a los partidarios de Obama, que dicen que la agria oposición está limitada a aquéllos que nunca simpatizaron con Obama para empezar.

"Los únicos que están criticando son los que ya lo estaban criticando cuando la campaña'', dice Kevin Granville, agente de la policía de Broward que reside en Miami. ‘‘Todas las personas con quienes he hablado siguen apoyando a Obama si lo apoyaban desde antes de elegirlo''.

Las encuestas lo confirman. La más reciente, una encuesta de Quinnipiac University revelada el 16 de abril, halló que la oposición contra Obama está concentrada mayormente entre los republicanos conservadores. Según la encuesta, la aprobación de la labor de Obama en la Florida se ha mantenido mayormente igual, alrededor de 60 por ciento,aunque la desaprobación ha aumentado marcadamente entre los republicanos.

Para algunos partidarios de la raza negra, como Granville, incluso las críticas contra Obama son alentadora en cierto modo. Según él, la mayoría de los estadounidenses parecen estar adoptando sus opiniones con respecto al primer presidente negro del país basándose en sus decisiones y su desempeño, y no basándose en su raza.

"Absolutamente, el simbolismo es importante, pero creo que es un individuo calificado que simplemente resulta ser afroamericano''.

Un sector importante en el que Obama a influido directamente sobre los sudfloridanos es la política hacia Cuba. El presidente moderó las restricciones a los envíos y viajes a la isla por parte de los cubanoamericanos, una medida potencialmente controversial que fue bien recibida por la mayoría de los exiliados, según muestra una encuesta revelada la semana pasada.

Muchos habitantes del sur de la Florida vigilarán al Presidente con cuidado en otro frente: La política hacia Israel, el Medio Oriente y los países islámicos. Obama todavía no ha delineado claramente una estrategia de paz entre Israel y Palestina, o de contenimiento para as ambiciones nucleares de Irán.

Pero muchos sudfloridanos judíos se animaron con la decisión de Obama de desasociarse de una conferencia antirracista en Suiza, que algunos funcionarios de EEUU dijeron acabaría por covertirse en una sesión para criticar a Israel. El Presidente, además actuó como anfitrión del primer seder de la Pascua judía en la Casa Blanca.

"Existe una actitud de espera, especialmente en cuanto a Israel, pero él está hablando debidamente'', dijo Brian Siegal, director ejecutivo del American Jewish Committe de Greater Miami and Broward. "Se reunirá con el nuevo gobierno de Israel, y parece haber un entendimiento de la urgencia de enfocar el peligro nuclear que representa Irán''.

También hay musulmanes que han aplaudido discursos y entrevistas en los que Obama, a veces enfatizando las raíces islámicas de su padre, ha tratado de comunicarles a los musulmanes de todo el mundo una llamado de respeto mutuo.

"Creo que ha hecho las gestiones apropiadas de acercamiento hacia el Oriente Medio, y a los dirigentes árabes y judíos lo mismo'', dice Asad Ishoof, fundador de Nur UI Islam, una organización que opera una mezquita y una escuela secundaria en Cooper City, Broward. "Como estadounidenses, vemos eso como algo muy positivo''.

Ishoof, hablando como republicano que votó por McCain, elogió el liderazgo de Obama, especialmente en cuanto a la economía, pero

dijo que ambos partidos deben encontrar el modo de colaborar. "El tiene que ser razonable y brindar liderazgo'', dijo Ishoof. "Nosotros los republicanos también tenemos que ser un tanto flexibles''.

Dada la urgencia de los problemas nacionales y los ambiciosos remedios de Obama, ha habido por cierto bastante debate tanto público como privado en todo el sur de la Florida sobre la eficacia de decisiones presidenciales muy amplias, tales como los rescates de bancos, firmas financieras y fábricas de autos, combinadas con el enorme aumento de gastos gubernamentales grandes y pequeños.

Hasta haberles comprado un perrito fino a sus hijas ha dado lugar a comentarios.

En el conocido S&S Diner de Miami, la camarera Yolanda Quiñones la emprendió con una defensa de Obama recientemente a la hora de almorzar, poco después de haber tenido una amistosa conversación con dos clientes cubanoamericanos que criticaron los intentos amistosos de la política de Obama hacia Cuba.

"Creo que lo ha hecho todo fantásticamente bien, pero con algunos no se puede ganar nunca'', dijo. "Trata de hacer algo bueno por los cubanos y la gente lo critica. La gente se queja hasta del perro que compró, porque había dicho que iba a comprar un perro sato. El senador Kennedy le dio este perro. Déjenlo tranquilo''.

La actitud de Quiñones contiene un hilo común entre los partidarios de Obama: El deseo de dejar que sus movidas tengan efecto, además del reconocimiento de que el declive económico ha ocupado la mayor parte de su atención.

Pero muchos que respaldan a Obama esperan que él pronto enfoque otros problemas de magnitud como ha prometido, incluyendo las reformas a la atención de la salud.

En un foro reciente en el Hospital Jackson Memorial patrocinado por la SEIU, (Sindicato de Trabajadores de Servicio) que es uno de varios grupos liberales que están montando un esfuerzo significativo a favor de amplias reformas del sistema médico, Fritz Pierre dijo unos 80 empleados de hospital y otros invitados que confía en que Obama proveerá seguro médico para su familia.

Pierre, de 59 años, y su esposa, están criando a una nieta de 11. Pero su empleo de conserje de bajo sueldo en el Aeropuerto de Fort Lauderdale-Hollywood no brinda cobertura médica, y con lo que él gana, no puede pagarla tampoco. Su esposa es ama de llaves de un hotel del downtown de Miami, y su trabajo sólo le da seguro médico a ella.

"De veras espero que el seguro médico de Obama me ayude y pueda ayudar a otras personas de bajos ingresos como yo'', dijo Pierre en una entrevista después de su discurso. "El no puede hacerlo, es muy nuevo en el sistema y tiene aún que probarse. Pero creo que tendrá la capacidad de superar los obstáculos''.

El consenso entre los oradores en el foro y otros simpatizantes: Obama está dispuesto a adoptar amplias reformas, pero tendrá que jugarse capital político, y requiere que el Congreso responda.

"Tiene muchas cosas sobre el tapete'', dice Cynthia Barnett Hibnick, una abogada de casos civiles y fanática de Obama que ha seguido muy de cerca la cuestión de los seguros médicos. "Pero creo que si no se mueve en dirección de los seguros antes de que termine el año, el público, incluyéndome a mí, se va a decepcionar''.

El deseo de darle a Obama el beneficio de la duda se extiende a su estrategia económica, aunque muchos partidarios de Obama confiesan que a veces les resulta difícil asimilar las complicaciones subyacentes en sus medidas.

"El déficit nos preocupa, y lo mismo pasa con el desempleo'', dice Betty Ward, de 49 años, administradora de una oficina médica privada en Coral Springs, cuyo esposo ha estado sin trabajo desde agosto. "Yo no soy economista. Pero tal parece que sea lo que sea, lo que Obama está haciendo está empezando a mostrar algunos resultados positivos. Yo confío en él 100 por ciento''.

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