Sur de la Florida

El Padre Cutié recibe muestras de apoyo

Mirian Chacon fue una de las simpatizantes que acudio a la mañana de hoy para  dar su apoyo al sacerdote  Alberto Cutie, ( Padre Alberto ), durante una marcha en la Iglesia St. Francis de Sales de South Beach.  Unas 100 pesonas acudieron a dar su apoyo al sacerdote tras el escandalo en que el Padre esta involucardo.
Mirian Chacon fue una de las simpatizantes que acudio a la mañana de hoy para dar su apoyo al sacerdote Alberto Cutie, ( Padre Alberto ), durante una marcha en la Iglesia St. Francis de Sales de South Beach. Unas 100 pesonas acudieron a dar su apoyo al sacerdote tras el escandalo en que el Padre esta involucardo. El Nuevo Herald

Las revelaciones del presunto romance del padre Alberto Cutié generaron el jueves una nueva oleada de reacciones en Miami, desde clamores de apoyo entre feligreses católicos hasta enfrentamientos violentos que tuvieron como centro una álgida discusión sobre la conveniencia del celibato sacerdotal en la Iglesia Católica.

La madre del polémico sacerdote, Sofía Cutié, recibió muestras de solidaridad y fue objeto el jueves de una multitudinaria ovación de pie durante un homenaje que tuvo lugar en Jungle Island. El evento fue organizado previamente al escándalo.

En la iglesia San Francisco de Sales, en la Playa, donde hasta el pasado martes el padre Alberto sirvió oficialmente como párroco, decenas de feligreses y seguidores del presbítero expresaron su apoyo incondicional con expresiones emotivas.

El escándalo del padre Alberto y la polémica sobre el celibato fueron los temas del día en parroquias y centros de retiro espiritual a lo largo de la Arquidiócesis de Miami, según confirmó El Nuevo Herald.

Las autoridades arquidiocesanas mantuvieron un mutismo y declinaron comentar sobre el tema.

"Agradezco todo el amor que le han dado a mi hijo en estos días'', afirmó Sofía Cutié durante el homenaje que le rindió el Cuban American National Council.

"Mi mamá es la más espectacular del mundo, ella me enseñó lo que es el amor a Dios y todo lo bueno que aprendí'', afirmó el padre Alberto en un mensaje que fue leído en el encuentro.

Durante el homenaje predominaron las discusiones en torno al celibato.

"Ya era hora, es que es tan bello'', aseguró Clara Colls González, una empresaria de 63 años que acudió el jueves al homenaje. "La Iglesia tiene que tomar en consideración lo del celibato, estamos en el siglo XXI, el mundo ha cambiado mucho'', subrayó.

"Debía ser opcional'', opinó su madre Clara Colls Fernández, de 85 años. "Hay que estar de acuerdo con la realidad'', puntualizó.

En la Playa las emociones se desbordaron por momentos, cuando un centenar de parroquianos se congregaron para mostrar solidaridad con el sacerdote.

"Admiro, respeto y perdono al padre Alberto'', y "El celibato debe ser una opción: estamos en el siglo XXI'', decían algunas de las pancartas que mostraban Sasha María, Caridad García, Nivia Herrera, Elba Florite y Miriam Chacón, enardecidas admiradoras del sacerdote.

John Olán, un feligrés de San Francisco de Sales, portaba un cartel que rezaba "El celibato es arcaico, debe ser una opción, no una imposición''. En la manifestación, Olán preguntó a viva voz: ‘‘¿Por qué no están aquí los famosos, a los que él casó y ayudó?"

La manifestación derivó en un momento de violencia cuando José Soler, de 69 años, criticó en voz alta la conducta del padre Alberto, cuestionando que usó su popularidad para manipular a sus seguidores y "herir a Dios''.

"No puedo concebir cómo un hombre de su estatura puede crear tal escándalo'', preguntó refiriéndose a Cutié.

En ese momento, Félix Claro, un feligrés de 81 años, se acercó a Soler y le propinó un golpe que lo tumbó al suelo. De inmediato, una muchedumbre de seguidores de Cutié rodeó a Soler con expresiones en defensa del sacerdote.

La policía que vigilaba la concentración intervino rápidamente y sacó a Soler del lugar.

La polémica en torno al padre Alberto se dejó sentir hasta en los quietos claustros de la popular casa de retiros Manresa, en el suroeste de Miami.

"Daría todo lo que tengo por hablar en privado con el padre Alberto'', confesó a El Nuevo Herald el padre Florentino Azcoitia, de 84 años, que dirige la casa de retiros desde 1971.

Azcoitia, un experimentado director espiritual que defiende "la felicidad de ser célibe para Dios'', dijo que habló numerosas veces con Cutié, pero fue tomado por sorpresa por las revelaciones.

"Creo que le llegó una fuerte tentación. Una fulana se le metió entre ceja y ceja, y no tuvo un padre espiritual que lo ayudara'', subrayó Aizcoitia.

El clamor por eliminar el celibato sacerdotal se hizo sentir en numerosas parroquias de la Arquidiócesis de Miami.

"Lo que el padre Alberto lanzó fue un grito pidiendo ayuda, su manera de decir: ‘Nosotros, los sacerdotes, tenemos necesidades carnales como las tiene cualquier ser humano' '', expresó la puertorriqueña Ivette Vidal, que el jueves acudió a la Iglesia San Brendan.

Vidal amplió que considera al padre Alberto como "un líder que inicia el movimiento'' contra el celibato obligatorio, porque "el mundo está listo para un cambio''.

Para la cubana Silvia Llamas, de 68 años, "el celibato debería ser opcional. Han ocurrido casos en que, por no poder expresar sus afectos, los sacerdotes cometen errores que han dejado graves consecuencias''.

En la iglesia St. Timothy, de Westchester, Silvia Bequer, cubana de 65 años, enfatizó: "¡El padre Alberto está siendo consecuente con sus sentimientos. Estoy con él!''

Sandra Meneses, peruana de 51 años, parroquiana de la Iglesia El Buen Pastor, de West Kendall: ‘‘Es un ser humano como cualquier otro. Los sacerdotes deben casarse y tener familia''.

"Espero que lo ocurrido pueda impulsar cambios en la Iglesia Católica'', aseguró Ramón Rodríguez, cubano de 40 años y miembro de San Brendan. "Es un hombre carismático, un líder, yo lo apoyo'', acotó.

Mónica Lier de Aravena, que conduce un programa en Radio Paz, expresó emociones mezcladas.

Defendió por un lado el celibato obligatorio "porque creo que el sacerdote necesita brindarle a la Iglesia tiempo completo'. Pero por otro se refirió al padre Alberto como "un gran amigo, un consejero espiritual y un gran hermano'', anticipando que "aunque deje los hábitos, para mí siempre será un sacerdote y seguiré buscando sus sabios consejos''.

Nelly Flores, nativa de Argentina y directora de la Cofradía Virgen de Luján, cuestionó a la Iglesia porque separó al padre Alberto de sus funciones, "por el simple hecho de amar a una mujer''.

Otras voces de la feligresía expresaron opiniones críticas frente a la conducta del padre Alberto y en defensa del celibato obligatorio.

"El sacerdote hace un compromiso al aceptar su misión y parte de esos votos es el celibato'', dijo Pedro Valentín, ministro eucarístico de la parroquia San Luis de Pinecrest.

Valentín defendió el celibato bajo el argumento de que "si la Iglesia tuviera que mantener a las familias de los sacerdotes, ¿cómo financiaría la ayuda a los pobres?"

"No quiero confesarle mis pecados a alguien que cuando llegue a su cama los pueda compartir con la mujer que ama'', declaró Jenny Urribarri, de 42 años, quien asiste a la parroquia Saint John Newman, en Kendall. "La Iglesia tiene que ser más exigente, aunque queden cuatro sacerdotes en el mundo pero verdaderamente entregados'', acotó.

El fotorreportero Roberto Koltún contribuyó a esta información.

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