Sur de la Florida

El Tri-Rail en peligro por falta de fondos

RAVI KUMAR leía un libro mientras viajaba el jueves en el Tri-Rail de Miami a Boca Raton. Ante la 
posibilidad de una reducción en los fondos que recibe del estado, el Tri-Rail se vería obligado a 
reducir sus operaciones y, eventualmente, a cerrar.
RAVI KUMAR leía un libro mientras viajaba el jueves en el Tri-Rail de Miami a Boca Raton. Ante la posibilidad de una reducción en los fondos que recibe del estado, el Tri-Rail se vería obligado a reducir sus operaciones y, eventualmente, a cerrar. The Miami Herald

John Saltos, vecino de Miami, consiguió trabajo en una compañía de mudanzas de Broward luego de meses de desempleo. Por las mañanas, se monta al tren del Tri-Rail con rumbo norte para viajar a su oficina, cerca de la estación de Cypress Creek. Cuando Saltos se enteró de que el Tri-Rail está considerando la clausura, se horrorizó.

"Eso me crearía un caos, porque en estos momentos yo no tengo un automóvil'', dijo Saltos, quien viaja de lunes a sábado en esta línea de transporte urbano del sur de la Florida que siempre ha estado escasa de fondos. "Eso sería terrible. Yo no sé qué voy a hacer''.

Saltos fue uno de la más de media docena de viajeros que expresaron su alarma sobre la sorpresiva declaración hecha la noche del martes, que advertía que el servicio del Tri-Rail podría desaparecer en octubre del 2010 porque la Legislatura de la Florida le negó una partida de fondos específica.

Originalmente, el Tri-Rail solicitó un recargo estatal de $2 en los arrendamientos de autos, que según los cálculos iniciales podría haber recaudado entre $45 y $50 millones al año --lo cual hubiera sido suficiente para cubrir sus operaciones anuales.

El plan era parte de una medida más amplia que hubiera construido un sistema de trenes en Orlando conocido como SunRail. La medida fue desechada cuando algunos legisladores cuestionaron el costo y sus problemas con los seguros.

Funcionarios del Tri-Rail dijeron que se proponen decidir la suerte del servicio durante la reunión que sostendrá el 22 de mayo la junta que administra la línea ferroviaria urbana, creada hace 20 años y que comunica los condados Miami-Dade, Broward y Palm Beach.

Los tres condados contribuyen una parte de la asignación anual de $47 millones de la que depende el Tri-Rail. Pero los fondos nunca se han garantizado, y se habla entre los funcionarios locales del sur de la Florida de reducir o eliminar las contribuciones de los condados debido a la crisis económica.

Los miembros de la junta enfrentarán dos difíciles decisiones. Ambas prevén drásticos recortes seguidos por el cierre, según dijo Josephus Eggelletion Jr., comisionado del Condado Broward y presidente de la Autoridad Regional de Transporte Público del Sur de la Florida.

Las dos variantes son:

* El Tri-Rail cerraría para abril del 2011 si los condados continúan financiando el servicio a los niveles actuales. Mientras tanto, Tri-Rail reduciría sus servicios a 30 trenes al día, en lugar de 50, y dejaría de operar los fines de semana y los días festivos.

* El Tri-Rail cerraría para octubre del 2010, también con un horario reducido, si cualquiera de los tres condados se decidiera a ponerle fin a su contribución.

"Estamos en la disyuntiva más difícil de nuestra historia'', dijo Marie Horenburger, la más antigua de los miembros de la junta del Tri-Rail. Horenburger lamentó que la crisis los ha golpeado en el momento en que el nivel de pasajeros es mayor que nunca.

El número de viajeros ha subido de unos 7,500 al día en el 2005 a alrededor de 14,000 a partir del año pasado, como resultado, primero, de los altos precios de la gasolina, y luego de la recesión, factores que obligaron a muchos a pensarlo dos veces antes de conducir --o que simplemente ya no estuvieron en capacidad de permitírselo más.

"Ha sido un formidable éxito'', dijo Joe Giulietti, director ejecutivo de la Autoridad Regional de Transporte Público del Sur de la Florida. "Decían hace 10 años que la gente no dejaría sus autos para montarse en el transporte público, pero ahora no sólo los hemos sacado de los carros, sino que están exigiendo más servicio nocturno y durante los fines de semana''.

A pesar de la cantidad creciente de pasajeros, los ingresos por concepto de boletos --entre $8 y $10 millones al año-- no son suficientes para cubrir los gastos de operación, e incluso el aumento del pasaje en un 25 por ciento que deberá entrar en vigor el 1 de junio no será suficiente. El Tri-Rail tampoco puede esperar ayuda de los fondos de estímulo federal porque las reglas restringen su uso a equipos nuevos, no a gastos de operación.

Aunque no es la primera vez que se le han negado fondos estatales al Tri-Rail --el entonces gobernador Jeb Bush vetó un proyecto de ley para financiarlo en el 2006-- la situación es más grave ahora debido a que la recesión ha hecho más inseguro el financiamiento por parte de los condados.

"Es irónico que esto pase ahora que hay más pasajeros usando el Tri-Rail'', dijo Edson de Araujo, un pasajero frecuente que esta semana viajaba de Miami a Boca Raton tras haber llegado de Brasil.

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