Sur de la Florida

Monja correrá maratón de 100 millas de los Cayos de la Florida

La hermana Mary Elizabeth correrá el maratón de 100 millas en su hábito negro y su tocado.
La hermana Mary Elizabeth correrá el maratón de 100 millas en su hábito negro y su tocado.

La hermana Mary Elizabeth Lloyd le está pidiendo al público que rece por ella este fin de semana: la religiosa piensa correr toda la cadena de islas que forman los Cayos de la Florida —en total 100 millas y 43 puentes— vestida con sus hábitos negros de monja.

''Soy como Johnny Cash'', dijo Lloyd. ''Me visto de negro para llamar la atención. Y cuando la gente me pregunta en el nombre de Dios por qué hago esto, les respondo que lo hago por los niños huérfanos''.

La hermana Mary Beth será una de las decenas de personas que correrán la extenuante y larga distancia, desde Cayo Largo hasta Cayo Hueso, en la segunda carrera anual KEYS100 que comienza el sábado por la mañana y tiene un límite de 32 horas. Otros 275 participantes también competirán, lo mismo en equipos de relevo compuestos por seis personas que correrán las 100 millas enteras, o las 50 millas que empiezan en Marathon.

Si bien el trayecto está lleno de paisajes espectaculares, que van desde Betsy la langosta gigante al bello Puente de las Siete Millas, una monja corriendo por la carretera despertará sin duda el interés de muchos.

''Es sencillamente agotador'', dijo Bob Becker, director de la carrera. ''No soy católico, y ni siquiera sé si a las monjas se les permite correr en una competencia''.

La legendaria ultramaratonista Lisa Smith-Batchen, que en una ocasión terminó (incluso después de haber sido mordida por un escorpión) la brutal carrera de 150 millas Marathon des Sables que se corre por todo el desierto de Sahara, estará junto a la hermana Mary Beth, que acaba de cumplir 60 años.

''Ella no parece tener 60 años'', dijo Smith-Batchen. ''Es como un niño, con una energía tan grande que asombra a cualquiera. Yo he corrido al lado de ella y lo sé muy bien. Nunca se enferma. Ella puede seguir y seguir y seguir. Y además, cree mucho en lo que hace''.

En 1967, la hermana Mary Beth, oriunda de New Jersey, se incorporó a los Maestros Religiosos Filippini, una orden de 300 años que ayuda a los niños y mujeres pobres de Estados Unidos y otros nueve países.

En 1995, la hermana Mary Beth comenzó una misión para ayudar a los niños que quedaron huérfanos porque sus padres murieron de sida. El año pasado publicó AIDS Orphans Rising, un libro donde narra la vida de millones de niños que vieron morir a sus padres a causa de la devastadora enfermedad y debieron convertirse en cabezas de familia con poquísimos recursos y la responsabilidad de cuidar a sus hermanos más pequeños.

''En Etiopía, hay 470,000 nuevos huérfanos de padres que murieron de sida el año pasado'', dijo Lloyd. ''¿De dónde piensa usted que vienen los piratas somalíes? Son niños pequeños que no tenían ningún hogar donde vivir''.

A través de donaciones, de las cuales el 100 por ciento se emplea en ayudar a los niños, la orden de la hermana Mary Beth ha ayudado a construir escuelas misioneras en Brasil, Etiopía, Eritrea, India y Albania para alimentar, vestir y albergar a los huérfanos más pequeños.

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