Sur de la Florida

Comisionados invierten millones en favores

Comisionados de Miami-Dade han creado una verdadera alcancía para la reelección a costa del contribuyente, entregando casi $9.5 millones al año, divididos por igual entre los 13 comisionados, con pocas restricciones y supervisión.

Pero en momentos que las reducciones de presupuesto amenazan con afectar seriamente otros programas del condado, los comisionados no muestran señales de reducir la envergadura de sus fondos discrecionales. Varios quieren que el cerdito de la alcancía crezca, diciendo que el dinero ayuda a los pequeños negocios y grupos cívicos, a la vez que enriquece a los distritos que ellos representan.

Los críticos dicen que es dinero con fines políticos que ayuda a los comisionados a mantenerse en sus despachos al crear tanta buena voluntad que nadie los puede echar.

En vez de asignar dinero a través del proceso normal de presupuesto, los comisionados se asignan a sí mismos los fondos como les parece: desde regalos a las tropas de Boy Scouts hasta la Dorrin D. Rolle Annual Easter Egg Bash.

Filipe Campante, profesor adjunto de Política Pública de la Facultad Kennedy de Gobierno de la Universidad de Harvard, dijo que no conocía nada parecido en Estados Unidos.

"Esa es una institución asombrosa'', dijo Campante. "Esto no es trivial en el contexto de un comisionado. Uno puede hacer feliz a mucha gente con tamaña cantidad de dinero''.

Cada comisionado tiene $727,500 para gastar al año. Unido a la ventaja natural de recaudación de fondos de los titulares, el montón de dinero se convierte en una montaña política que los aspirantes no pueden escalar.

En los últimos 15 años ningún titular en la Comisión ha perdido en las encuestas.

"Es vergonzoso'', dijo Michael Pizzi, alcalde de Miami Lakes, un fuerte crítico del gobierno del condado. "No es su dinero, es el dinero de los contribuyentes. Especialmente en momentos como ahora, eso debe pasar por un proceso competitivo''.

Los legisladores no se asignan a sí mismos dinero del contribuyente para gastar como les viene en gana, aunque pueden asignar fondos a sus electores. Los legisladores estatales y los comisionados de Broward tampoco tienen fondos discrecionales.

Hace un año los comisionados de Palm Beach, citando preocupaciones de presupuesto e incomodidad con esa práctica, eliminar las cuentas discrecionales. El uso indebido de los fondos fue un factor en el fallo de culpabilidad y condena a prisión de un ex comisionado del Condado Palm Beach.

Jennifer Glazer-Moon, directora de Presupuesto de Miami-Dade, defiende con fuerza la entrega de fondos de impuestos a organizaciones de base, dijo, porque el dinero llega a los necesitados que las entidades del gobierno inevitablemente pierden de vista. Pero Glazer-Moon reconoce que permitir a los comisionados entregar el dinero es algo muy fuera de lo común.

"Hemos estudiado otros gobiernos y no hemos visto que nadie más lo haga al nivel que lo hacemos nosotros'', dijo Glazer-Moon.

El dinero sale de varios fondos con diferentes normas, pero todos quedan a la discreción prácticamente absoluta del comisionado, que entrega los fondos al final de reuniones.

Y no conoce virtualmente ningún caso en que el resto de la comisión haya impugnado una decisión de un comisionado en este sentido.

"¿Quién mejor que un comisionado sabe lo que es mejor para su distrito?", preguntó Audrey Edmonson, comisionada del condado, que ha entregado dinero a la hermandad universitaria Delta Sigma Theta Sorority y a Dodge City Amusements.

Cada año los comisionados dirigen $127,500 cada uno a negocios pequeños. También entregan todos los años otros $500,000 cada uno en fondos federales y condales a grupos sin fines de lucro. En el 2007 agregaron $100,000 más con pocas restricciones, lo que incluyó pagar publicidad y eventos públicos.

En general, $200,000 de esos fondos salen de las Donaciones Federales de Desarrollo Comunitario. Los comisionados tienen que escoger beneficiarios de una lista de grupos sin fines de lucro que cumplen ciertas normas estatales.

Para el resto --$527,500 para cada comisionado sale directamente de los contribuyentes del condado-- los comisionados, o personas escogidas por ellos, estudian y seleccionan a los beneficiarios.

Estos fondos son adicionales al presupuesto anual de casi $1 millón para cada comisionado, dinero que se dedica a pagar salarios, insumos de oficina y otros gastos.

En la reunión de la Comisión el martes, por ejemplo, el comisionado José "Pepe'' Díaz asignó $10,850 de su fondo común a pagar alimentos y un DJ para la celebración ‘‘Pepe's Summer Blast''.

El año pasado, los programas discrecionales combinados permitieron a los comisionados otorgar personalmente dinero a más de 800 grupos sin fines de lucro y 663 pequeños negocios, muestran documentos del condado.

Los contactados por The Miami Herald dijeron que estaban agradecidos por el dinero en efectivo, especialmente en esta situación económica.

Dean Richardson es propietario del vivero Tropical Treescapes en el distrito de Dennis Moss, presidente de la Comisión. Richardson, que tiene ese negocio desde 1982, dijo que tenía nueve empleados a tiempo completo antes que la recesión llegara. Ahora tiene uno solo.

El otoño pasado recibió una donación de $2,500 del programa Mom and Pop para tratar de cultivar vegetales orgánicos para restaurantes de primera clase. Al preguntársele si sabía que el dinero vino de Moss, Richardson dijo que estaba "completamente conciente, su nombre estaba en la primera página de la solicitud''.

Este año los comisionados incluso se asegurarán de recibir el crédito por los fondos entregados: cada solicitud descargada de la página electrónica del condado tendrá una foto a color del comisionado en la portada.

Pero los que se postulan a comisionado no tienen esos recursos financieros.

Cuando Jay Beskin, ex comisionado de Aventura, se postuló contra la comisionada Sally Heyman hace tres años, rápidamente se dio cuenta del poder de la titularidad en la Comisión. Beskin dijo que trató de recabar apoyo entre las organizaciones locales, y le dijeron que habían recibido fondos de Heyman y se sentían obligados a apoyarla.

"¿Qué se puede decir frente a eso?", preguntó Beskin.

Philip Brutus, ex legislador estatal que se ha postulado al Congreso, también perdió contra un titular, Rolle, en el 2006.

"La gente dice: ‘En realidad no me gusta, pero ayudó a la tienda de un amigo' '', dijo Brutus. "Si una entidad local sin fines de lucro trata de conseguir apoyo financiero o trata de organizar un viaje a Washington, o la banda de una escuela necesita comprar uniformes . . . todo al que uno ayude de repente se convierte en tu aliado''.

Ni Heyman ni Rolle respondieron a solicitudes de entrevista.

Además de inspirar apoyo, las donaciones fortalecen la imagen de un comisionado en lo que constituye publicidad pública.

"Incluso en su definición más estricta, estamos hablando de algo equivalente a $200,000 en derechos de publicidad antes que el titular recaude un centavo'', dijo Keith Donner, vicepresidente ejecutivo de 50 Blue Political Advertising.

En el 2006, la auditora del condado, Cathy Jackson, recomendó reducir los fondos financieros, diciendo que los comisionados debían dejar distribuir individualmente dinero federal para el desarrollo comunitario. La razón: "evitar la apariencia de parcialidad y mantener la objetividad''.

Pero los comisionados no se rindieron. Y en el 2007 agregaron $100,000 adicionales.

El comisionado Carlos Giménez dijo que los fondos discrecionales permiten a los comisionados solucionar rápidamente un problema en su distrito y que el dinero es sólo una parte del presupuesto general que los comisionados aprueban. Los fondos van a parar a lugares como Delicatessen, el Dade Jewish Journal y la Cámara Hispana de Comercio.

"He tenido un gran éxito con eso, no voy a criticarlo'', dijo Giménez.

Los defensores del programa dicen que los beneficiarios son organizaciones que vale la pena ayudar. Los críticos dicen que no se trata de eso, sino que el proceso se ha convertido en una red política financiada por los contribuyentes.

La comisionada Katy Sorenson dijo que está lista para eliminar el sistema y que todos los fondos se asignen a un proceso de presupuesto normal en que los comisionados asignen colectivamente los fondos.

"Nos ahorraría mucho tiempo y también aseguraría que cada grupo que reciba dinero es objeto de un estudio'', dijo Sorenson, cuyos comentarios se producen en momentos en que el administrador del condado, George Burgess, ordena a los jefes de departamentos que ‘‘interrumpan compras discrecionales como agua embotellada'', según un memorando reciente. Los funcionarios condales están evaluando la profundidad de la falta de fondos, pero Burgess escribió que el próximo presupuesto será "extremadamente difícil de preparar''.

"Para decirlo en pocas palabras, detengan TODAS las compras no esenciales'', escribió anteriormente este mes.

El alcalde Carlos Alvarez, que tiene un fondo discrecional de $300,000, está estudiando la forma en que se gasta todo el dinero del gobierno condal mientras se prepara para dar a conocer su propuesta de presupuesto el próximo mes. "Lo estamos estudiando todo'', dijo la portavoz Victoria Mallette.

Moss, presidente de la Comisión, acepta que se exploren todas las posibles reducciones al presupuesto, pero no los fondos discrecionales.

"En momentos como éste necesitamos más de eso, no menos'', dijo Moss.

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