Sur de la Florida

Paco: un cubano anticastrista que ayudó a la CIA

FRANCISCO CARLOS de Albear aparece en esta fotografía de archivo, sin fecha, con su hermano 
Gustavo Albear.
FRANCISCO CARLOS de Albear aparece en esta fotografía de archivo, sin fecha, con su hermano Gustavo Albear. Cortesía

Francisco Carlos de Albear, un combatiente anticastrista que se convirtió en agente de la CIA durante la Guerra Fría y cuyo parche en el ojo izquierdo cubría una herida de bala y sugería sus aventuras, murió en Miami.

Albear, que tenía 85 años, fue controlador de tráfico aéreo en La Habana, donde nació, una posición ideal para ayudar a otros anticastristas a escapar después de 1959. Llegó a Estados Unidos en 1963 con un gran conocimiento del sector cubano de la aviación.

En Miami trabajó para dos aerolíneas centroamericanas. Además, recopilaba información de otros desertores cubanos en casas de seguridad del sur de la Florida, que eran custodiadas por feroces perros pastor alemán.

Conocido como "Paco'', se casó y se divorció tres veces de la misma mujer. Pasó gran parte de su vida de retirado en el estudio de ballet de South Miami, ayudando a montar escenografías y llevar la contabilidad.

Albear murió el 29 de abril después de una segunda trombosis en 18 meses. Durante los cuatro años anteriores vivió junto a Miranda Alvarez Brake, de Kendall, cuyo padre, el difunto Frank Alvarez, fue amigo de Albear de toda la vida.

Alvarez Brake dijo que el empleo de Albear en el aeropuerto le permitió garantizar que la familia Alvarez saliera de Cuba en 1961 "un mes después de Bahía de Cochinos. Cuando nos fuimos, dijimos que íbamos de vacaciones. Un mes después, mi padre secuestró un avión de carga con la ayuda de su amigo y aterrizó en Cayo Hueso''.

Albear llevó a Alvarez a la CIA, que lo contrató para volar en Pakistán y Africa.

Frank Albear, hijo de Paco, dijo que su padre no podía realizar misiones en el extranjero después de que salió de Cuba debido al parche en el ojo.

"Lo reconocían con mucha facilidad'', señaló el hijo, abogado en Jupiter.

Frank Albear dijo que un guardia de la embajada checa en La Habana le dio un balazo en el ojo cuando pasaba en su automóvil frente a la sede diplomática en 1962.

"No sé lo que hacía allí, si es que se dirigía a la embajada o si la embajada tuvo algo que ver con el incidente'', añadió.

En cualquier caso, Paco Albear se llevó buena parte de su historia a la tumba.

La noche en que perdió el ojo, su hermano, el médico Gustavo Albear, corrió al hospital el enterarse.

"Se le veía el hueso frontal izquierdo y la parte anterior del hueso temporal y hasta parte del tejido cerebral'', recordó Gus Albear.

"Había perdido el ojo izquierdo. Yo esperaba que cambiara de manera de ser, pero no fue así''.

Desde entonces usaba el parche.

"Mis hijos y nietos le decían el Tío Pirata'', relató Gus Albear.

Entre el primero y el segundo gobierno de Fulgencio Batista, el padre de Paco se sumó a la policía secreta y, según Gus y Frank, participó en el grupo que arrestó al mafioso estadounidense ‘‘Lucky'' Luciano.

De acuerdo con Frank, Paco "se enamoró de la aviación'' en su juventud. "Aprovechó un programa de Naciones Unidas de principios de los años 50 para controladores aéreos en Oklahoma City. Después de graduarse regresó a La Habana y finalmente se convirtió en jefe de control de tráfico aéreo allí''.

También fue condueño de una academia de aviación en la capital.

En 1955 Albear se casó con Elena Eguilior. Su hijo Frank nació al año siguiente.

Como muchos otros cubanos, Paco Albear apoyó a Fidel Castro al principio.

"Mi padre no admiraba a Batista para nada y Fidel fue como la esperanza y la gloria'' dijo Frank. "Después se supo la verdad. Mi padre comenzó a tener contactos con los servicios de inteligencia en Estados Unidos'', agregó.

Enviado a una conferencia sobre aviación en 1963 en México, Paco, entonces administrador aeroportuario, entró a la embajada de Estados Unidos y pidió asilo. Las autoridades le dijeron que se divorciara de su esposa para que no la hostigaran.

"Fue un divorcio de mentiras'', afirmó Gus.

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