Sur de la Florida

Restauran histórico fuerte en Dry Tortugas

UN ALBAÑIL trabaja en las labores de restauración del Fuerte Jefferson, en Dry Tortugas, 
construido antes de la Guerra Civil y considerado como la mayor estructura de ladrillo en todo el 
continente americano.
UN ALBAÑIL trabaja en las labores de restauración del Fuerte Jefferson, en Dry Tortugas, construido antes de la Guerra Civil y considerado como la mayor estructura de ladrillo en todo el continente americano. The Miami Herald

En una isla a 70 millas de distancia de Cayo Hueso, ladrillo a ladrillo, se está restaurando una fortaleza construida antes la Guerra Civil.

Dos equipos han iniciado un proyecto de tres años, a un costo de $6 millones, para estabilizar y restaurar dos ruinosos muros del Fuerte Jefferson.

Pero el proyecto federal es una labor difícil. La ferretería más cercana está a dos horas y media en bote, aunque las vistas marinas son verdaderamente espectaculares.

"Le llamo ‘la gran mole' '', dijo Ken Uracius al referirse a la mayor estructura de ladrillos conocida en el continente americano.

Uracius, un maestro albañil que ha trabajado en estructuras que abarcan desde el Gillette Stadium de los New England Patriots hasta edificios de Frank Lloyd Wright, supervisa dos equipos de 14 hombres que ya van por el segundo año del proyecto.

"Fuerte Jefferson vale enteramente la pena'', dice Kelly Clark, especialista de exhibiciones del Parque Nacional Dry Tortugas, donde está situado el fuerte.

"No se le ha hecho casi ninguna o ninguna alteración desde que se construyó. Es una de esas joyas escondidas en nuestro país'', agregó.

Llamado "El Guardián del Golfo'', Fuerte Jefferson fue la fortaleza más compleja construida como parte de un sistema costero de defensa concebido después de que los ingleses devastaron varias ciudades estadounidenses durante la Guerra de 1812.

Miles de hombres, algunos esclavos y desertores de la Unión que estaban detenidos, trabajaron en la enorme estructura de 1846 a 1874, cuando el Ejército de Estados Unidos abandonó el reducto de 17 acres.

La invención del cañón estriado, con municiones que podían penetrar las paredes de ocho pies de espesor del fuerte, dejó la estructura obsoleta antes de que fuera terminada o que debiera defenderse de un ataque.

"Aunque siempre ha estado en un mundo aislado, el fuerte tiene una gran conexión con la historia de Estados Unidos'', dijo Clark.

Entre otros datos pintorescos de su historia: la estadía durante cuatro años del doctor Samuel Mudd, el médico que le entablilló la pierna fracturada a John Wilkes Booth, el asesino del presidente Abraham Lincoln. Mudd resultó convicto de confabulación para asesinar al presidente Lincoln, y fue sentenciado a cadena perpetua.

Cuando una epidemia de fiebre amarilla azotó al Fuerte Jefferson, Mudd fue reubicado a la prisión militar para asumir el cargo de médico. El presidente Andrew Johnson lo perdonó en 1869 por esa razón.

Fuerte Jefferson también fue la última escala del USS Maine antes de su fatídico viaje a la Bahía de La Habana, donde el barco estalló en 1898, matando a 26 marineros y dando lugar a la guerra con España.

Uracius, que ha estado meses trabajando en el fuerte, se maravilla con el esmero que pusieron los constructores, y sigue impresionándose con los arcos, que según él muy pocos albañiles de hoy podrían hacer.

El fuerte, a pesar de siglo y medio de espuma salina y huracanes, estaría en buen estado hoy de no ser por las contraventanas Totten.

Las contraventanas de hierro labrado de 1,800 libras se instalaron alrededor de las aperturas que se usaban para disparar los cañones.

"Totten estuvo toda su vida desarrollando el sistema'', dijo Uracius.

"Pero alrededor de 1860, no se sabía que el hierro labrado se expandía. Aquí en el aire salino, ese material creció hasta aumentar probablemente a dos veces su tamaño original'', agregó.

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