Sur de la Florida

Posada pide más tiempo para preparar su defensa

Olga Feo, amiga del activista anticastrista Luis Posada Carriles lo abraza durante un almuerzo en su honor en el Big Five Club en Miami, el pasado 26 de abril.
Olga Feo, amiga del activista anticastrista Luis Posada Carriles lo abraza durante un almuerzo en su honor en el Big Five Club en Miami, el pasado 26 de abril. El Nuevo Herald Staff

El militante exiliado cubano José Posada Carriles dice que los nuevos cargos del gobierno federal que lo acusan de mentir sobre haber organizado la colocación de bombas en centros turísticos en Cuba constituyen un caso de "terrorismo'', por lo que el juez debería darle más tiempo para prepararse para el juicio.

Posada Carriles, ex agente de la CIA que ahora vive en Miami, enfrenta en agosto un juicio en El Paso, Texas, bajo cargos de perjurio, obstrucción de la justicia y falso testimonio.

Esos cargos, presentados en abril, se derivan del testimonio de Posada durante una audiencia gubernamental para sacarlo del país, así como de su entrevista para hacerse ciudadano estadounidense.

"Este no es un simple caso de perjurio y obstrucción'', escribió Arturo V. Hernández, abogado de Posada, en un documento presentado ante el tribunal.

Posada, que es objeto de una investigación independiente por un jurado federal de instrucción en Newark, Nueva Jersey, por el ataque contra un hotel en Cuba en 1997 que le costó la vida a un italiano, ha solicitado al juez de Texas que fije el juicio para principios del 2010. Posada, de 81 años, alega que no participó en los atentados dinamiteros.

El Departamento de Justicia todavía no ha respondido a la solicitud de Posada.

Como parte de su defensa, el abogado de Posada pidió al gobierno que entregue las grabaciones de una entrevista hace 10 años, así como documentos secretos sobre su "larga asociación con los servicios de inteligencia y entidades policiales de Estados Unidos''. También quiere viajar a Cuba para entrevistar a potenciales testigos de los atentados, entre ellos Raúl Cruz León, hallado culpable de colocar las bombas.

El gobierno cubano alega que Cruz León, un salvadoreño, viajó a Cuba para colocar la bomba que mató al turista italiano en el Hotel Copacabana de La Habana y que era cómplice de Posada. Una declaración jurada del FBI indica que Posada escondió explosivos en botellas de champú para introducirlas en Cuba de contrabando semanas antes del incidente.

Posada también está acusado de mentir a un juez de inmigración en el 2005 cuando le preguntaron si había planeado que Cruz León llevara explosivos a Cuba.

"Nunca he visto ni me he reunido con Raúl Cruz y no he hecho nada para enviarlo a ninguna parte'', dijo Posada.

El abogado de Posada también quiere obligar al gobierno federal a entregar las grabaciones de las entrevistas que una periodista estadounidense le hizo a Posada en 1998 en la que supuestamente confesó su participación en los atentados. Las seis horas de entrevistas grabadas por la periodista Ann Louise Bardach generaron reportajes publicados en The New York Times.

Bardach entregó las cintas a las autoridades federales después de negarse inicialmente.

Cuando negó haber participado en los atentados, a Posada le preguntaron cómo se comparaba esa negativa con su aceptación de la responsabilidad por las bombas en el reportaje del Times. Posada dijo que Bardach probablemente lo había citado bien en el reportaje, pero lo que él había dicho era erróneo debido a que no habla bien el inglés.

Su abogado exige acceso a las cintas originales para preparar las transcripciones.

El abogado de Bardach en Miami, Tom Julin, dijo que su clienta se había visto obligada a entregar las cintas o enfrentar cargos de desacato.

"Esperamos que los abogados del gobierno y el nuevo secretario de Justicia vean el peligro constitucional de presionar innecesariamente la participación de reporteros en casos penales y que rescindan su orden judicial'', dijo en un mensaje electrónico.

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