Sur de la Florida

La lluvia ahoga a Miami

Una sorpresiva y poderosa tormenta dejó caer entre siete y nueve pulgadas de lluvia en Miami Beach, lo que provocó apagones en distintas partes de la ciudad, serios embotellamientos de tráfico y daños a dos históricos hoteles.

La tormenta del sur de la Florida se precipitó en plena hora pico de ayer, y estuvo acompañada de granizos del tamaño de una pelota de golf, tremendas descargas eléctricas y vientos que alcanzaron hasta las 60 mph.

Apenas seis meses después de una renovación de $500 millones, el hotel Fontainebleau quedó con un agujero de ocho pies en el techo de su vestíbulo y agua hasta la altura del tobillo en su club.

"Era literalmente una cascada que caía desde el techo'', dijo Amy Kates, de Rochester, N.Y., quien se hospedaba en el Fontainebleau mientras su esposo asistía a una conferencia ortopédica en el área.

Kates dijo que los empleados del hotel bloquearon el área que quedó bajo el agujero que se hizo en el vestíbulo, y sacaban el agua por la puerta principal.

"Entonces el techo se vino abajo''.

En la puerta contigua, el famoso Eden Roc cerró después de perder la energía eléctrica, lo que obligó a enviar a sus huéspedes a otros hoteles de la cadena Marriott.

Mark Pavlat fue uno de sus huéspedes que tuvieron que mudarse de sitio.

En una fila de casi 50 personas afuera del hotel sin luces, el vendedor de productos químicos de Long Island describió la evacuación como un pequeño inconveniente en un día repleto de problemas.

Un poco antes, Pavlat era una de las 70 vendedores en dos catamaranes que surcaban las aguas de Key Biscayne mientras la tormenta se acercaba.

"Nos dimos cuenta de que ya no podíamos ver a Miami'', dijo Pavlat "Entonces vimos dos trombas marinas''.

El capitán recogió las velas, mientras un pasajero tocó una campana y les pidió a todos serenidad.

"Alguien comenzó a orar'', dijo Pavlat. "Y dijo: ‘Dios querido, por favor protégenos todos' ''. La ansiedad a bordo de los catamaranes fue en aumento cuando las embarcaciones no podían regresar al muelle de donde habían zarpado.

"Había gente llamando a sus familiares con los celulares'', dijo Pavlat.

Sin embargo, los catamaranes pudieron llegar a salvo y nadie resultó lesionado.

El mal tiempo creó un enorme caos vehicular en los viaductos que conectaban a Miami con Miami Beach. El tráfico en dirección este por el MacArthur estuvo congestionado hasta el downtown, y el Venetian estaba intransitable al este del puente levadizo. Los autos estuvieron atrapados durante horas.

La FPL reportó que más de 15,000 clientes en el condado Miami-Dade estaban sin electricidad anoche, y más de 1,300 en el condado Broward.

Mayco Villafaña, portavoz de FPL, dijo que los numerosos rayos en la parte central de Miami-Dade causaron la mayor parte de los apagones. Había equipos de FPL trabajando de noche para restaurar la energía.

Tina Salafatinos vive en Lincoln Road y estaba en medio de una lluvia torrencial ayer por la tarde. desde su apartamento en un quinto piso, vio peatones con bolsas de plástico atadas a los pies, y automóviles sumergidos por toda la calle.

"No esperaba estas inundaciones. Miré por la ventana y me sorprendí'', dijo Salafatinos. Iré nadando a trabajar el sábado por la noche si esto sigue así''.

Un agencioso vecino tenía otro método para desplazarse: Se vio un kayak en que alguien remaba por West Avenue.

Las noticias para hoy son lúgubres.

El pronóstico del fin de semana dice que habrá más lluvia, con más de 50 por ciento de tormentas eléctricas hoy y mañana por la tarde. A pesar de todo, Pavlat no parecía amedrentado.

"Nos encanta Miami'', dijo. "Esto ha sido sólo un fenómeno raro''.

El Sun-Sentinel contribuyó a este reportaje.

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