Sur de la Florida

Demandan a firma de bienes raíces

EL EMPRESARIO Gastón Cantens, padre, aparece en esta imagen sin fecha con su esposa Teresita Cantens.
EL EMPRESARIO Gastón Cantens, padre, aparece en esta imagen sin fecha con su esposa Teresita Cantens.

Soplan vientos de crisis en Royal West Properties, una firma promotora de bienes raíces, en la que han invertido sus ahorros decenas de cubanoamericanos y latinoamericanos.

Ahora, cuatro inversionistas y una corporación panameña pidieron la declaración de quiebra de la empresa en la corte federal de Miami, mientras que por lo menos en tres demandas en la corte del Condado de Miami-Dade se describen operaciones presuntamente engañosas de la firma y de su propietario, Gastón Cantens, padre.

Cantens se nego a declarar a El Nuevo Herald.

Según estas demandas, la empresa no registró en los archivos públicos de propiedad inmobiliaria decenas de asignaciones de hipotecas, con las que se comprometió a respaldar los préstamos que recibió de inversionistas.

Las supuestas víctimas sostienen que descubrieron que algunos de los pagarés no tenían respaldo hipotecario luego de que la empresa dejó de cumplir con el pago de los intereses mensuales.

Entre las víctimas hay personas que invirtieron todos sus ahorros, según explicaron a El Nuevo Herald los abogados de Miami, José L. Baloyra y Luis Espino, que han radicado diferentes querellas contra Royal West Properties.

Una de la demandas exige el pago de una deuda de alrededor de $2 millones.

Dijo una portavoz de la compañia: "Aunque hay mucho desinformación que se alega, nuestros abogados nos han aconsejado no comentar sobre ello porque es un asunto legal'', expresó José Fuentes, directivo de la empresa en un correo electrónico enviado a El Nuevo Herald.

En la petición voluntaria de bancarrota, radicada el 27 de mayo por cuatro residentes de la Florida y una empresa de Panamá, se alega el incumplimiento de una deuda de $1.2 millones en varias notas promisorias.

Firmada por Juan C. Comella, Luis M. Comella, Fernando Barboza, Néstor Barboza, residentes de Miami y Doral, así como por la sociedad panameña Corita Corp, la petición de quiebra no ha sido aprobada por el juez.

Royal West Properties, que según su portal en internet opera desde 1982, se dedica a la promoción y venta de terrenos principalmente en el Condado de Lee, en el oeste de la Florida, una de las zonas más duramente golpeadas por la crisis inmobiliaria.

La firma tiene también oficinas en Nueva York, Colombia, Perú y Ecuador, según su página electrónica.

Cantens es un empresario cubanoamericano que se precia de haber manejado la firma junto con su esposa Teresita, tratando a los clientes "como si fueran parientes y amigos'', indica la página en la red de la empresa.

De acuerdo con una de las demandas, radicada el pasado abril en nombre de los acreedores Manuel Rodríguez, Alicia Rodríguez y Jorge González, de Miami, quienes afirman que conocían a Cantens personalmente cuando hicieron el negocio, el esquema operó de la siguiente manera en su caso:

Uno de los demandantes hizo préstamos a la empresa por $1.16 millones entre mayo del 2005 y junio del 2007. A cambio recibía intereses de un 12 por ciento al año.

Como garantía del pago de la deuda, Royal West Properties les entregó varios pagarés y documentos que aparentemente certificaban que la empresa asignaba hipotecas de propiedades en los condados de Charles y Lee asegurar el cumplimiento.

La firma cumplió con los pagos hasta enero de este año, explicó el abogado Baloyra. Fue entonces cuando los clientes descubrieron que la empresa no había radicado en los registros catastrales la asignación de las hipotecas y, en algunos casos, había transferido la propiedad a su nombre a través de escrituras de traspaso (deeds in lieu), para lo cual no tenían derecho.

Cantens "sabía y debía haberlo sabido, que decir que los pagarés eran garantizados era falso por cuanto las asignaciones hipotecarias no fueron registradas'', afirman los demandantes.

En otra demanda presentada en mayo, el abogado Espino calificó de "criminal'' el procedimiento de Royal West Properties de omitir el registro de la asignación de hipotecas. Espino explicó a El Nuevo Herald que no se trataba de un simple descuido sino que "es clara la intención de la empresa de no hacerlo para quedarse con el dinero de los demandantes y utilizar la propiedad en otra operación''.

  Comentarios