Sur de la Florida

Culpan a políticos locales por crisis en Miami Dade College

Eduardo Padrón
Eduardo Padrón El Nuevo Herald

La mayor crisis en la historia del Miami Dade College (MDC) le debe mucho a la incapacidad de los políticos locales para defender ante la legislatura en Tallahassee una medida que hubiera aportado $100 millones anuales a las arcas de la institución, y que había recibido amplio apoyo de los miamenses en las elecciones de noviembre.

La medida, conocida como Anteproyecto de Ley de Opción Local, hubiera permitido llamar a un referendo en el Condado de Miami-Dade para cobrar medio centavo de impuestos a beneficio del MDC a lo largo de cinco años. Su derrota ha generado interrogantes sobre el poder de los políticos locales en Tallahassee y la imposibilidad de trascender otros intereses en aras del beneficio público.

"Pienso que es la falta de visión de liderazgo que existe en el sector político'', declaró a El Nuevo Herald Eduardo Padrón, presidente del MDC. "Para mí, fallaron todos, y lo digo con cuidado, porque creo que aunque unos tenían más poder que otros, no se debió permitir que esto sucediera. Este es el momento más doloroso que me ha tocado enfrentar''.

El Senado estatal respaldó el proyecto el 27 de abril de manera unánime, con una votación de 39-0. Todo parecía indicar que no habría problemas con su presentación ante el Comité de Finanzas e Impuestos de la Cámara de Representantes. Sin embargo, la presidenta del comité, la republicana Ellyn Bogdanoff, de Fort Lauderdale, se negó a recibirlo.

"Nos robaron la oportunidad de tener un proceso democrático'', comentó el senador republicano Alex Villalobos, que patrocinó el proyecto de ley. "Fue sangre y sudor conseguir la aprobación de mis colegas en el Senado para que luego ni siquiera se dé la oportunidad de un debate en la Cámara. Como hispano y ex alumno del MDC estoy insultado''.

Reiterados intentos de El Nuevo Herald de comunicarse con Bogdanoff fueron infructuosos.

En las elecciones generales de noviembre, el 61 por ciento de los votantes del condado votaron a favor de la Enmienda Constitucional 8, destinada a permitir la convocatoria de referendos condales con el fin de recaudar fondos para los colleges comunitarios. Pero la consulta no consiguió el adecuado apoyo del electorado a nivel estatal.

No obstante, le quedaba al MDC la oportunidad de obtener el apoyo de la legislatura para un proyecto de financiamiento local que se encuentra en vigor en 29 estados de la nación. Muchos consideraron que el mayoritario voto de los contribuyentes, expresado en las urnas, era suficiente para lograr la cohesión de los legisladores locales en Tallahassee.

Villalobos destacó la escasa voluntad de sus colegas en la Cámara de Representantes para sortear el rechazo de Bogdanoff. En ocasiones similares, recordó, la Cámara ha pasado sobre el mencionado comité; por ejemplo, durante la reciente discusión del impuesto de $1 al paquete de cigarrillos que fue finalmente aprobado.

El proyecto hubiera podido sobrevivir si el presidente de la Cámara, el republicano Larry Cretul, de Ocala, lo hubiera llevado ante el pleno. Pero no hubo la cohesión política necesaria entre los legisladores miamenses para exigirle esta acción. Cretul sustituyó en febrero al republicano Ray Samson, quien renunció bajo diversas acusaciones de favoritismo todavía en investigación.

"Esa nueva persona [Cretul] obviamente estaba enfocada en otros problemas y nosotros no teníamos una relación para empujar el tema'', apuntó el representante republicano Juan Carlos Zapata, otro de los promotores del proyecto.

Helen Aguirre Ferré, presidenta de la junta de fideicomisarios de MDC, dijo que le resultaba cuestionable el procedimiento en la Cámara y agregó que el Capitolio estaba muy lejos de los lineamientos democráticos que pregona.

"Es insólito'', precisó Aguirre. "Le temo al gobierno que le niega al ciudadano el derecho a debatir''.

A su vez, el represente republicano David Rivera, presidente del Comité de Operaciones Gubernamentales, dijo que no estaba sorprendido con la caída en picada de la iniciativa, ya que Bogdanoff es una feroz opositora de la idea de aumentar los impuestos.

Según él, Bogdanoff se oponía al proyecto, entre otras razones, por temor a que pudiera convertirse en un patrón de financiamiento local para otros condados.

"Si hubiese sido puesto [el proyecto] en mi comité, al menos habría permitido un debate y una votación'', señaló Rivera, quien aseguró que había facilitado varias reuniones entre los defensores del proyecto y Bogdanoff.

Zapata indicó que privadamente había "celos y otras agendas políticas'' que contribuyeron a la derrota del proyecto.

"Eso le dio espacio a los enemigos que tenemos ahí en la Legislatura'', indicó Zapata. "Y cuando hablo de enemigos me refiero a gente de otras partes del estado''.

Para el MDC el golpe fue demoledor, en una época de aguda recesión económica y continuos recortes estatales y federales a la educación. "Esta institución está sufriendo una gran crisis económica'', señaló, "porque aparte de eso nos cortaron los fondos y hemos tenido que tomar serias medidas sobre los servicios''.

Padrón agregó que en sus casi 50 años de vida institucional, el MDC jamás había estado sumergido en una situación desesperada. El college tuvo que eliminar 1,000 clases en sus ocho recintos, al tiempo que perdía $21.6 millones en financiamiento estatal, una suma equivalente al 11.3 por ciento de su presupuesto de operaciones, estimado en $319 millones.

Tallahassee tampoco ha estado en condiciones de proporcionar fondos complementarios para becas, programas ni instalaciones, lo cual representó un recorte adicional de $27 millones. Con una matrícula de 170,000 alumnos, MDC también canceló sus eventos de verano dedicados a estudiantes potenciales, entre otras actividades y programas.

La Oficina de Investigación Institucional del MDC informó que cerca de 30,000 de los alumnos actuales no podrán matricularse en asignaturas que necesitan para graduarse y más de 5,000 no tendrán oportunidad de registrarse en ningún curso. Además, la institución eliminó 86 plazas vacantes, formalizó el despido de 111 empleados e implementó una reducción de gastos equivalente a $ 2.7 millones.

Todo esto en un momento en que se alcanza un histórico récord de solicitud de matrícula, con 27,000 aspirantes.

"Al final'', concluyó Padrón, "los que verdaderamente se perjudican son los estudiantes, la gente''.

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