Sur de la Florida

El precio del buen gobierno

"¡Qué desparpajo!''

Es bueno recordar en un día como hoy la frase que popularizó mi padre, José Pardo Llada, como comentarista radial en Cuba hace más de 50 años.

Desparpajo, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, significa, entre otras cosas, desorden o desbarajuste. Pardo Llada, arrastrando las erres utilizaba la palabra para fustigar a políticos descaradamente corruptos o políticas obviamente fracasadas. La palabra, aunque en desuso, todavía describe bien mucho de lo que vemos en la política local y estatal por la que estaremos pedaleando semanalmente en esta columna.

No es un secreto que entre la gran mayoría de los residentes y votantes del sur de la Florida, la clase política suscita al menos desencanto y con frecuencia decepción.

La explicación tiene que ver con promesas incumplidas y casos fehacientes de corrupción, pero también con una confusión generalizada sobre responsabilidades cívicas y jurisdicciones políticas. En realidad, las cosas son mucho más simples de lo que nos cuentan. Lo primero que hay que averiguar es cómo le entra el agua al coco. Quiénes controlan los presupuestos y quiénes son los responsables de los excesos y malgastos que agobian nuestros pobres bolsillos ciudadanos.

Encontrarán parte de la respuesta siguiendo la pista a las contribuciones a campañas políticas.

Esta semana se cierra el período para reportar dichas contribuciones y podemos apostar antes de ver el reporte que el campeón será el gobernador Charlie Crist , conocido también como "el hombre de Teflón''. Crist va a anunciar cifras espectaculares para estos tiempos de crisis pero es que un escaño en el Senado de la nación bien vale la pena.

Como parte de ese esfuerzo recaudatorio, Crist acompañado de su elegante y millonaria esposa Carol, estuvo en Miami. Para recoger dinero, Crist contó con Manny Kadre, influyente abogado cubanoamericano que organizó en su residencia de Coral Gables una fiesta en su honor. Los asistentes regalaron a Crist más de $250,000. Una cifra muy superior a lo que logró reunir Marco Rubio, su principal contrincante, durante los tres primeros meses del año.

Desde luego, ser gobernador y candidato ayuda a reunir dinero en cualquier campaña electoral porque casi todos los sectores sociales que pueden contribuir financieramente a una campaña dependen en buena medida del gobernador. En las elecciones del 2006, Crist declaró que su campaña para gobernador le costó un total de $24,161,948. Y no parece que la crisis financiera tenga el menor impacto sobre los costes de las campaña políticas por lo que la actual será probablemente más cara.

Es decir, hay que recolectar más dinero. ¿Quién lo va a donar?

Gente que quiere ser escuchada. Por ejemplo, miren las leyes que el gobernador acaba de firmar: a los médicos les ha dado una ley que obliga a las compañías de seguros a pagar por asistencia que reciban los pacientes de profesionales no afiliados con el seguro.

A los constructores y vendedores de propiedad inmobiliaria, les ha dado la ley estatal de desarrollo inmobiliario. Los empresarios han recibido la nueva legislación que limita los ingresos que los abogados pueden recibir cuando litigan casos de compensación laboral (workers compensation). Además, el gobernador ha vetado el recorte salarial para los empleados públicos del 2 por ciento y ahora tiene en su mesa una propuesta para desregular las actividades de las compañías de seguros en Florida.

No estoy diciendo que el gobernador haya hecho nada impropio pero es lógico y forma parte de las reglas del juego que muchos de los afectados por las decisiones de Crist manden su generosa contribución, quizá con la esperanza de ser escuchados mejor y que sus intereses salgan mejor parados de la mesa del gobernador. ¿Entienden ahora como le entra el agua al coco?

El único contendiente de peso que tiene Crist es el miamense Rubio, que no se da por vencido pese a la presión de su propio partido por coronar a Crist como el candidato oficial antes de la primaria. El ex presidente de la Cámara de Representantes estatal cuenta con un importante apoyo: el de la familia Bush, específicamente el ex gobernador Jeb Bush, quien todavía no le ha dado a Rubio su respaldo oficial aunque otros Bush ya lo han hecho.

El visto bueno de Bush ayuda a Rubio a recaudar fondos y también a conseguir votos de los republicanos más conservadores y que son fundamentales en una primaria.

Sin embargo, Crist podría poner a Rubio en situación muy difícil si logra el apoyo de los congresistas cubanoamericanos Lincoln y Mario Díaz-Balart, algo que probablemente ya tiene.

Por su parte, el senador Mel Martínez, que desató este inmenso carrusel de ambiciones políticas al anunciar que no se postularía a la reelección, dijo en su día que le gustaría que un hispano ocupara el escaño pero, desde entonces, no ha vuelto a abrir la boca y jamás ha dado apoyo a Rubio.

Pero la senatorial no es la única campaña política. También habrá que elegir a otro gobernador y vicegobernador.

Dicen que el alcalde de Miami, Manny Díaz, está pensando en mudarse para Tallahassee. Díaz no puede aspirar a la reelección y, según fuentes, está contemplando postularse a la gobernación de la Florida por el Partido Democrata y no como independiente.

La vocera de Díaz, Helena Poleo, dijo que el alcalde no va a comentar sobre esto.

De ser cierto, su candidatura lo enfrentaría en la primaria demócrata a la actual candidata, la tesorera de la Florida, Alex Sink. Sink estuvo por Miami el viernes y nos dijo que lo de Manny, si aspira, no alteraría en nada su campaña gubernatorial, que continúa a toda velocidad. Pero el tener a Díaz en la boleta quizás si impactaría su posible apoyo entre los hispanos.

Sink fue la oradora principal del almuerzo mensual de los Latin Builders, poderosa organización hispana cuyo respaldo político y financiero se disputan decenas de candidatos en esta ya agitada temporada política.

Por su parte, la representante estatal Anitere Flores no está muy contenta con que la comparen a Sara Palin, la gobernadora de Alaska y ex candidata republicana a la presidencia de Estados Unidos. Ambas son jóvenes atractivas y conservadoras pero las similitudes, en sus familias y educación, no van mucho más allá.

Flores aparece como posible compañera de boleta del candidato republicano a la gobernación, Bill McCollum. Muchos se preguntarán qué hace el vicegobernador. Pues bien, la Constitución del estado le asigna una importante función: mantenerse vivo por si el gobernador fallece. Nada más y por eso pagan, no mucho, pero lo suficiente.

Flores no niega que le gustaría convertirse en la primera mujer y primera hispana en este empleo y para lograrlo van contando que sus credenciales educativas son mucho más sólidas que las de Palin. Flores dice que se graduó de la Escuela de Derecho de la Universidad de la Florida y cursó estudios en la prestigiosa Universidad de Oxford en Gran Bretaña. También señala que Palin tiene cinco hijos pero ella sólo una bebé de 9 meses que no da escándalos.

Flores se reunió con McCollum en Miami la semana pasada como parte del proceso de enamoramiento político que requieren estas cosas. Dicen que McCollum no se arrodilló para pedirle la mano y que el hombre todavía anda sin vicegobernador en la boleta pero sí le pidió a Flores que le ayudara en proyectos de ley que deberán ser debatidos próximamente en la legislatura. Flores dice que si no logra colar como vicegobernadora, se postulará al escaño senatorial que deja vacante Alex Villalobos.

Por cierto, estoy segura de que si tuviera un dólar por cada lector que pueda nombrar al actual vicegobernador no saldría de pobre. Jeff Kottkamp sólo ha salido en los periódicos por utilizar medios públicos de transporte para sus asuntos privados, incluyendo aviones del gobierno que pagamos todos los contribuyentes.

¡Qué desparpajo!

El programa Pedaleando con Berny se transmite de lunes a viernes por WQBA-1140 AM, de 9 a 10:30 a.m.

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