Sur de la Florida

Edificios 'fantasmas' por crisis inmobiliaria

Los condominios (en esta foto del 2008) del downtown de Miami se han visto afectados por la severa crisis del sector inmobiliario en el país.
Los condominios (en esta foto del 2008) del downtown de Miami se han visto afectados por la severa crisis del sector inmobiliario en el país. The Miami Herald

Joshua Hamann se compara a sí mismo con el último ser humano en una ciudad tomada por los zombies. No está insinuando que sus vecinos sean zombies. El problema es que él no tiene vecinos.

Hamann vive en un complejo de condominios recién inaugurado. Y, durante las seis semanas que han pasado desde que se mudó al flamante Everglades on the Bay en el downtown de Miami, se ha sentido muy solo. Hamann ocupa sólo uno de los 50 condominios vendidos en su edificio de 49 pisos, que cuenta con 409 unidades.

Un par de millas al norte, en el Midtown de Miami, Alisha Marks se siente exactamente igual. "Era prácticamente un pueblo fantasma cuando llegué aquí'', afirma.

Es un tiempo extraño para el mercado de condominios del sur de la Florida. El exceso de urbanización, más la crisis del crédito y la de la economía crearon una superabundancia de unidades.

Así que, ¿cómo es la vida de los escasos residentes cuyas luces están encendidas?

"Extraño'', dice Hamann, de 28 años, gerente de proyectos para una compañía de productos para ventanas, quien alquiló el apartamento de un cuarto y un baño de $400,000 en el quinto piso. Everglades on the Bay abrió en abril, y ofrece a sus residentes vistas magníficas, paredes blancas y limpias, alfombras inmaculadas, una cocina de acero inoxidable, un gimnasio bien equipado, una piscina, y hasta salas de fiestas. Hamann se mudó inmediatamente.

Desde entonces, sólo tiene un vecino en su piso. Dos semanas pasaron antes de que tuviera la primera experiencia de compartir el elevador con un vecino. "El no sabía qué hacer'', observa Hamann. "Yo soy un tipo sociable, pero uno no puede relacionarse con gente que no existe'', dice Hamann, quien viaja los fines de semana a la Costa del Golfo, donde reside su esposa. El bromea que, antes de vivir en su unidad, él vio folletos que mostraban "muchedumbres'' sonrientes alrededor de la piscina.

Un viernes por la mañana reciente, Hamann se encontró exactamente con tres personas en el curso de varias horas: dos guardias de seguridad y un conserje.

¿Varias visitas al gimnasio? Vacío.

¿Varias visitas a la piscina? Vacía.

¿Varias visitas al cuarto de lavado? Vacío.

El edificio está más vacío que los asientos baratos en un juego de los Marlins en el estadio LandShark.

"Así pasa todos los días'', dijo Hamann, y añadió que él se encontraba con más vecinos durante su infancia en el campo de Kentucky, donde las granjas están a una milla una de otra.

¿Por qué hay tantas unidades vacías?

Solamente en Miami-Dade, más de 23,000 nuevas unidades de condominios han salido al mercado desde el 2002, de acuerdo con Condo Vultures, una firma de bienes inmobiliarios que también investiga las tendencias del mercado de condominios. La mayoría de las unidades nuevas se concentra en las comunidades de Brickell, downtown, y Midtown de Miami. En Broward se han construido miles más. Y hay aún más por construir.

Durante el boom, la mayoría de estas unidades se consideraban "vendidas''. Pero, debido a la crisis del mercado causada por préstamos sin pagar, prácticas de préstamo excesivamente optimistas por parte de los bancos y la crisis del mercado del crédito, muchos de los nuevos edificios de condominios están prácticamente vacíos, mientras las unidades vendidas esperan al cierre o han regresado a manos de los urbanizadores.

Un informe de ocupación, comisionado por la Autoridad de Urbanización del Downtown de Miami y dado a conocer la semana pasada, indicó que el exceso de unidades vacías podría estar desapareciendo lentamente. Aun así, aproximadamente un tercio del inventario total, 8,300 unidades en las áreas del downtown y el Midtown de Miami están sin vender. Para los proyectos completados desde el 2008, sólo el 34 por ciento de las unidades han cerrado la venta, según el informe.

Algunas de las unidades vendidas podrían estar sin ocupar y algunas de las sin vender podrían haberse alquilado. Si usted maneja por la noche alrededor de Biscayne Boulevard o Brickell Avenue, notará montones de ventanas oscuras en esos modernos rascacielos nuevos.

Mimi Scott enfrentó una situación semejante en el edificio Radius del downtown de Hollywood. El condominio se inauguró en noviembre del 2007, y ella se mudó al mismo poco después. Reinaba un silencio sepulcral, cuenta ella.

"A mí no me gustaba aquello'', dice Scott, dramaturga retirada que vive parte del año en el sur de la Florida. "Todavía no hay muchas personas en mi pasillo. Hay un par de vecinos cerca de mí. Pero hay más unidades vacías que llenas, al menos en mi piso''.

Pero para Alisha Marks, de 28 años, ejecutiva de relaciones públicas, las cosas van mejorando poco a poco en su edificio.

Marks vivió seis meses en un condominio de un cuarto en el Midtown de Miami, y sólo recientemente comenzó a ver vecinos.

Marks consideraba su piso entonces vacío en la torre de 28 pisos una especie de campo de juego, "pero con el tiempo uno empieza a extrañar la interacción humana'', afirma. "Como tocar a la puerta de un vecino para pedir una taza de azúcar, o al menos saber que uno pudiera hacerlo si quisiera''.

Ella dice que el silencio en un edificio casi vacío es "un poco espeluznante --pero más extraño que espeluznante-- debido al silencio y el vacío. Mi novio y yo vivimos aquí juntos, y eso ha ayudado. Aparte de eso, lo que más se notaba era el silencio''.

"Durante el último mes o cosa así, me han aparecido algunos vecinos. Y ahora tengo que ajustarme a tenerlos. Ellos son buenos, pero cuando se pasa de nadie a tres personas en mi piso hace que casi parezcan ruidosos, ¡muy ruidosos!''

Pero no todo está perdido en cuanto a esos edificios vacíos, según Jack McCabe, presidente de McCabe Research & Consulting, LLC, con sede en Deerfield Beach.

Aunque McCabe considera que el reciente boom de condominios "ocurrió cinco o seis años antes de tiempo'', él no cree que tenga que pasar esa misma cantidad de años para colocar las unidades vacías en manos de propietarios responsables.

"Podría tomar de cinco a seis años, pero muchos le dirán que el mercado de los condominios le seguirá los pasos de cerca al de las viviendas unifamiliares'', opina McCabe. "Y a ese mercado todavía le faltan uno o dos años para mostrar señales de una seria recuperación''.

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