Sur de la Florida

Admite culpa en fraude contador de la Florida

En la más reciente muestra del asalto concertado del gobierno de EEUU contra la confidencialidad de los bancos suizos, un acaudalado contador de Boca Ratón que escondió fondos en el gigante bancario UBS se declaró culpable de haber presentado una declaración de impuestos falsa.

Steven Michael Rubinstein, contador de una compañía de yates de Coral Springs, es el primer ciudadano de EEUU en recibir una acusación criminal a partir de archivos de UBS obtenidos por el gobierno como parte de un histórico acuerdo de enjuiciamiento diferido con el banco, radicado en Zurich.

Rubinstein se declaró culpable del delito de mayor cuantía en el tribunal federal de Miami. De acuerdo con los documentos judiciales, Rubinstein escondió dinero en una cuenta del banco suizo UBS bajo el nombre de Hybridge International Ltd., una compañía falsa de las Islas Vírgenes Británicas, y no pagó impuestos sobre el mismo.

Mark Arena, vocero de UBS, el principal auspiciador de la feria de arte Art Basel Miami Beach, no quiso hacer comentarios sobre el caso de Rubinstein, quien es uno de entre 250 y 300 clientes de UBS sobre cuyas cuentas el banco entregó información a EEUU como parte del acuerdo.

A medida que el gobierno de Obama aprieta las tuercas a los acusados de evasión fiscal, el caso del gobierno federal sirve de advertencia a miles de otros que tienen cuentas de banco secretas en el extranjero.

"Se espera que más juicios sigan a este, a medida que sigamos llevando a los tribunales a aquellos que esconden dinero y valores en un esfuerzo por evadir sus obligaciones fiscales'', dijo Jeffrey H. Sloman, fiscal federal interino de Miami, en una declaración.

Muchas personas con cuentas secretas en el extranjero, tanto en UBS como en otros bancos, están corriendo a hacer declaraciones voluntarias al IRS y pagando impuestos atrasados, intereses y penalidades civiles para evitar acusaciones criminales, afirman expertos fiscales.

"Se ha corrido la voz a partir de la publicidad que ha rodeado el caso de UBS, y la gente está dando un paso al frente'', dijo Alan L. Weisberg, abogado de impuestos de la firma de Weisberg and Kainen en Miami, que representa a clientes de UBS y otras instituciones bancarias que están haciendo declaraciones voluntarias de impuestos al IRS. "El gobierno tiene la caña de pescar en la mano''.

Según los documentos judiciales, Rubinstein se reunió con banqueros de UBS para hablar de sus cuentas suizas durante el lujoso evento Art Basel Miami Beach, en varios restaurantes del sur de la Florida y en su casa de Boca Ratón, que según la fiscalía fue construida y pagada con fondos que él repatrió de sus cuentas extranjeras en UBS.

Eso significó transferir más de $3 millones de su cuenta suiza de UBS a una cuenta de HSBC en Mónaco y luego a una cuenta a nombre de Duroc Ventures Ltd. en el banco HSBC de Nueva York, de acuerdo con el gobierno.

Según la acusación, del 2001 al 2007, Rubinstein lidió con los banqueros de UBS para comprar y vender valores por más de 4.5 millones de francos suizos, o unos $4 millones; para convertir inversiones de dólares a libras esterlinas, y para depositar y transferir dinero a y de las cuentas suizas de UBS.

El gobierno alegó también que Rubinstein depositó más de $2 millones en moneda sudafricana, o krugerrands, a través de sus cuentas suizas en UBS.

No se pudo contactar a Robert E. Panoff, abogado de Rubinstein, para que hiciera algún comentario.

La sentencia de Rubinstein está fijada para el 30 de septiembre, ante la jueza de distrito federal Marcia G. Cooke. Podría recibir hasta tres años de cárcel y una multa máxima de $250,000.

Asimismo, Rubinstein acordó pagar una multa equivalente al 50 por ciento del mayor valor de su cuenta bancaria por no declarar que tenía una cuenta en el extranjero con más de $10,000, según lo requieren las leyes de EEUU. Esta multa podría costarle millones de dólares.

Cuando fue arrestado en abril, Rubinstein tuvo que entregar su pasaporte. Desde entonces ha llevado un grillete electrónico y debe permanecer en su casa por la noche. El tuvo que entregar también las llaves de su yate y se encuentra en libertad bajo una fianza de $12 millones.

UBS está en proceso de cerrar todas sus cuentas en el extranjero con clientes estadounidenses. Esto, combinado con la reciente clarificación de las pautas del IRS con respecto a cuentas de banco en el extranjero, ha suscitado un frenesí de confesiones de violaciones fiscales.

"Estamos viendo un aumento extraordinario en el número de personas que está haciendo declaraciones voluntarias'', dijo William M. Sharp, abogado de impuestos que trabaja con Sharp & Associates en Tampa.

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