Sur de la Florida

Revelan que ex comisionada de Miami-Dade recibió sobornos

La ex comisionada de Miami-Dade, Barbara Carey-Shuler, aparece en esta foto del 2003.
La ex comisionada de Miami-Dade, Barbara Carey-Shuler, aparece en esta foto del 2003. The Miami Herald

Un confidente de Barbara Carey-Shuler, ex comisionada de Miami-Dade, informó a la fiscalía estatal que le entregó a Carey-Shuler dinero en efectivo en forma de soborno de manos de un destacado urbanista a finales de los años 90, según un informe recién dado a conocer.

Antonio Junior, de 51 años, hizo las revelaciones a fiscales anticorrupción de Miami-Dade el otoño pasado, demasiado tarde para presentar cargos penales contra Carey-Shuler debido a normas de prescripción, dijo Ed Griffith, portavoz de la fiscalía estatal.

Según el informe:

* Junior, empresario del Aeropuerto Internacional de Miami, admitió haber aceptado repetidamente efectivo del fallecido urbanista Lowell Dunn a partir de 1997, con instrucciones de pagarle a Carey-Shuler por su apoyo a proyectos de Dunn. Junior dijo que entregó a la comisionada buena parte del dinero, como parte de $30,000 que Dunn le dio en el baño de un restaurante del Design District.

* Junior también dijo que entregó dinero a la comisionada después que consiguió --con su ayuda-- parte de un controversial contrato condal de $25 millones para construir el edificio de oficinas Martin Luther King en el corazón de Liberty City en 1999. Los pagos continuaron hasta aproximadamente el 2003, dijo Junior.

* Junior dijo que los pagos que hizo a Carey-Shuler por concepto del contrato del edificio en cuestión comenzaron cuando ella empezó a pasarle notas con cantidades de dinero escritas. Junior dijo que compró tantos giros postales para Carey-Shuler que los empleados del correo ya lo conocían de vista.

Junior detalló su relación con Carey-Shuler en entrevistas con el fiscal estatal adjunto Richard Scruggs y el investigador Robert Fielder a finales del año pasado, poco antes de declararse culpable por su participación en una confabulación no relacionada en el Aeropuerto Internacional de Miami. El informe se entregó recientemente a petición de The Miami Herald.

En una llamada telefónica, Carey-Shuler dijo: "No sé nada de eso. No quiero comentar porque no sé nada de eso'', y declinó tratar el tema con un reportero de The Miami Herald.

Carey-Shuler, de 69 años, se retiró en diciembre del 2005 como comisionada de Miami-Dade después de presidir la comisión durante un tiempo. Ahora dirige Shuler's Memorial Chapel, la funeraria de su esposo, ya fallecido, y presta servicios de asesoría política en Miami-Dade y Palm Beach.

Como antiguo administrador de Finanzas de la Dirección de Viviendas de Miami-Dade, la labor de Junior han llamado la atención a lo largo de los años, como una operación de embalaje de equipaje en el aeropuerto y una empresa de seguridad en la zona de combustibles de la instalación.

En el 2004 fue uno de 26 acusados en varios planes de confabulación en el aeropuerto. Junior fue acusado de ayudar a una empresa de construcción a asegurar un lucrativo contrato con el aeropuerto a cambio de un soborno de $70,000.

Junior se declaró culpable de soborno en octubre y fue sentenciado a seis meses de arresto domiciliario y dos años de probatoria. También se le ordenó pagar una restitución de $10,000 y $10,000 más para cubrir el costo de la investigación.

Junior, contactado en su casa en Aventura, dijo: "No voy a comentar sobre ninguna información''.

En sus entrevista con Scruggs, Junior dijo que aproximadamente en 1997 programó reuniones privadas entre Carey-Shuler y Dunn, un empresario y propietario de terrenos del noroeste de Miami-Dade cuyas relaciones con políticos fueron objeto de investigaciones a lo largo de los años.

En 1990 Dunn fue criticado por llevar a Larry Hawkins, comisionado de Miami-Dade, en su avión privado a Nueva Orleans, dos días antes que Hawkins cabildeó en apoyo a los planes de Dunn de usar tierras ecológicamente delicadas en el noroeste de Dade para construir viviendas de lujo.

A lo largo de los años, Dunn se enfrentó a grupos ciudadanos y funcionarios públicos sobre la ampliación de basureros, almacenes y operaciones de minería. Dunn falleció de cáncer del pulmón en el 2006.

Junior dijo que no estaba seguro de qué quería Dunn de Carey-Shuler, pero afirmó que ‘‘sabía los permisos solicitados por Dunn para operaciones de minería y basureros fueron temas a tratar''. Junior declaró a los investigadores que la comisionada lo presentó a Dunn.

En esa época, investigadores federales --liderados por Scruggs, quien en ese momento era fiscal federal adjunto-- investigaban la participación de Carey-Shuler en un contrato del condado para un basurero que beneficiaría indirectamente a Dunn. La investigación perdió fuerza y no se concluyó.

A fines de los años 80, Waste Management había asegurado un lucrativo contrato para llevar basura del condado a su basurero de Medley. En 1993 Dunn le vendió 22 acres a Waste Management para ampliar la instalación. Waste Management accedió a pagar derechos a Dunn sobre la base del tonelaje de basura, según documentos de una demanda del 2004.

Pero en 1997 una disputa contractual entre el Condado y Waste Management amenazó con anular el contrato y, por extensión, los pagos de derechos a Dunn.

Carey-Shuler, según un informe del administrador del condado en 1998, ayudó a ‘‘facilitar'' negociaciones para resolver la disputa, garantizando que la basura siguiera llegando al basurero.

Un año después los comisionados aprobaron un nuevo contrato con Waste Management que garantizaba que la compañía llevaría 230,000 toneladas anuales de basura del condado al basurero de Medley hasta el 2015.

Wes Muir, portavoz de Waste Management en Houston, expresó en un mensaje electrónico:

"Waste Management había oído mucho antes del voto de la comisión la sugerencia de que existía la posibilidad de un soborno en relación con el acuerdo en cuestión. Waste Management reportó inmediatamente esa información a la fiscalía federal en Miami y cooperamos con la investigación de las alegaciones''.

Cuando lo contactaron el viernes, Scruggs declinó hacer comentarios.

Muir dijo que la compañía ganó el contrato justamente porque ofreció los mejores términos.

Según la declaración de Junior, el primer pago de Dunn fue de $2,000 en efectivo, destinados a Carey-Shuler. Después, Junior calcula que recogió dinero en la oficina de Dunn en Medley aproximadamente una vez al mes.

Junior no ofreció ningún cálculo de la cifra total que se pagó.

En una ocasión, investigadores federales vieron a Junior saliendo de la oficina de Dunn con un sobre que creían estaba lleno de dinero.

Junior se burló de eso durante su declaración a las autoridades, diciendo que "el dinero que recibió de Lowell Dunn estaba escondido en un bolsillo de su chaqueta, no en un sobre'', expresó el informe de Scruggs.

Junior también le dijo a Scruggs que acompañó a Carey-Shuler a reuniones en almuerzos con Dunn en el Restaurant Don Shula's de Miami Lakes. En el antiguo Picadilly en el Design District, Dunn le entregó $30,000 en efectivo en el baño de los hombres, según Junior.

Cuando se le preguntó si había compartido el dinero con Carey-Shuler, Junior "sonrió y dijo que después había compartido algo menos de la mitad de los $30,000'', informó el investigador Fielder.

Su hijo, Lowell Dunn II, no respondió a llamadas telefónicas ni mensajes electrónicos de un reportero.

Junior también dijo que le había dado a Carey-Shuler parte su porción de dinero de sobornos de un controversial contrato sin licitaciones de $25 millones para construir el edificio Martin Luther King.

El edificio se aprobó en 1999 por encima de las objeciones del administrador del Condado Armando Vidal, quien alegó que el entonces alcalde Alex Penelas lo había presionado para darle una porción del contrato al empresario Raúl Masvidal. Penelas lo negó.

En su declaración, Junior dijo que Carey-Shuler "se enojó mucho'' cuando le explicó que su porción del trato se había reducido a sólo 8.9 por ciento porque mucha gente se había incorporado al acuerdo.

"Ven a verme'', le dijo Carey-Shuler a Junior cuando quería una parte del contrato de MLK, según la declaración.

Durante esas reuniones, Carey-Shuler escribió ciertas cantidades de dinero en notas. A su vez, Junior iba a la oficina de correos de la Calle 5 del noroeste y la segunda Avenida para comprar los giros postales, dijo.

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