Sur de la Florida

Estudiantes siembran ‘bosques comestibles’ en escuelas públicas de Miami-Dade

Samuel Chillaron, del Education Fund, comparte técnicas de jardinería con Tanyiah Jones (izq.), Carlos Contreras y Ronnield Luna al recorrer el ‘bosque comestible’ de la escuela primaria Kelsey Pharr Elementary.
Samuel Chillaron, del Education Fund, comparte técnicas de jardinería con Tanyiah Jones (izq.), Carlos Contreras y Ronnield Luna al recorrer el ‘bosque comestible’ de la escuela primaria Kelsey Pharr Elementary. MIAMI HERALD

En 11 escuelas públicas de Miami Dade, ubicadas en barrios marginados y de escasos recursos, se crean los primeros “bosques comestibles” o “Food Forest”. Son ciento por ciento orgánicos, sin pesticidas y con una amplia variedad de especies exóticas y autóctonas, como el tomate variedad Everglades. La mayoría de estas frutas, hortalizas y verduras no se venden en los supermercados, pero son las que mejor crecen en el sur de la Florida, aportando todos los nutrientes necesarios a los estudiantes y sus familias.

El primer modelo de huerta escolar apareció hace aproximadamente dos años en la Escuela Twin Lakes Elementary de Hialeah, “aunque esta no era propiamente un food forest”, dijo Eduardo Recinos, gerente del programa The Education Fund CNI, una organización no lucrativaque se centra en dar becas a las escuelas para transformar sus propios jardines en un auténtico “bosque comestible”.

“Ahora seguimos el modelo mejorado y perfeccionado de Kelsey L Pharr Elementary School, en Liberty City. Es un “bosque comestible” del que en menos de dos meses ya estamos recogiendo una parte de la cosecha, ya estamos comiendo lo que son hojas”, contó Recinos.

Este modelo también se acaba de poner en práctica recientemente en algunos barrios latinos desfavorecidos de Hialeah (Joella C. Good Elementary), Miami Gardens (Charles D. Wyche Elementary y Parkview Elementary Miami), Homestead (Laura C. Sanders Elementary), North Miami (Gratigny Elementary, William Jennings Bryan Elementary y North Miami Elementary), El Portal (Phyllis R. Miller Elementary) y Opa-Locka (Nathan B. Young Elementary).

Un “bosque comestible” o “Food Forest” no es “ni es un huerto escolar, ni un jardín comestible. Se maneja de forma distinta a un huerto. Son métodos sostenibles de jardinería que requieren poco mantenimiento y producen alimentos todo el año. Esta vez aprovechamos las características del clima de Miami para que frutas, hierbas aromáticas, hortalizas y verduras crezcan por ellas mismas como en un bosque natural”, explicó Recinos.

Más de 100 familias recibieron el miércoles en Kelsey L. Pharr Elementary School bolsas gratuitas con productos frescos recién cosechados en este bosque comestible durante el primer festival de recogida de cosecha. Además, el destacado chef local Timon Balloo, que fue nominado al prestigioso premio James Beard, compartió sus recetas y explicó cómo comer estos productos y convertirlos en exquisitos platos.

Esta iniciativa de The Education Fund, creada en 1985, pretende abastecer semanalmente con comida a las familias de los estudiantes y a los comedores de las escuelas. “Se trata de involucrar a los padres y a la comunidad. Es un programa establecido en barrios de pocos recursos y llenos de restaurantes de comida rápida, poco saludable y con ausentismo escolar”, aseguró Recinos. “Además, la comida del “bosque comestible” no la van a encontrar en ninguna parte”.

El árbol moringa, cuya hoja contiene la proteína completa; las espinacas chayas, que hay que cocinarlas un poco, la espinaca japonesa Okinawa, que crece sola sin regarla, y la de clase Surinam; el arándano hibiscus; el cauoc que está a la sombra de los árboles; la lechuga india, de seis pies de altura, que puede estar a la sombra y al sol sin quemarse con el calor del verano, son una parte de la cosecha.

Entre las plantas autóctonas destaca el tomate de la variedad Everglades, cuya particularidad es que crece como una hierba muy rápidamente, y diferentes tipos de coles.

Destacan frutas caribeñas como la papaya, plátano, banano, cítricos y mamey. Y otras muy alimenticias como la popular hawaiana Breadfruit o Frutapan, que se utiliza como una papa, hervida y frita, con un sabor parecido al pan o el Jackfruit. “De este se come hasta la semilla que contiene todas las partes del alimento, la proteína y la grasa. Crece gigante y llegó al Caribe del este de Asia”, informó Recinos.

Un “Food Forest” está basado “en árboles, arbustos y plantas perennes, que viven tres años o más. Así no hay que empezar cada año como sucede con los huertos. Las verduras son muchas del sureste de Asia, que es un clima muy parecido al nuestro. Plantas que pueden sobrevivir en el calor del verano”, afirmó Recinos.

Está compuesto de cinco niveles. En el estrato más alto se plantan los árboles, seguido de otro nivel para los árboles pequeños y arbustos. En el tercer nivel han plantado hierbas aromáticas como el romero y pequeños arbustos. Hay un nivel de hierbas verticales como las vainas que pueden crecer en las cercas y junto a otras plantas como soporte. Y bajo tierra crecen plantas de raíz como el boniato, yuca, malanga, tao (parecido a la malanga), entre otras.

The Education Fund, cuyo objetivo se centra en que la salud de una comunidad comienza con la calidad de sus escuelas públicas, incluye dentro de este programa cursos de aprendizaje para profesores. “Impartimos clases a los profesores para que sepan cómo utilizar el jardín para hacer el bosque. Les damos ideas para aprender a medir, a usar las cosas y aprender sobre ciencia. Son actividades programadas para que los niños pasen más tiempo fuera del aula”, insistió.

Este tipo de iniciativas mejora la inteligencia de los niños, según recientes estudios. “Eso lo notan todos los profesores desde el de Lengua hasta el de Matemáticas. Aprenden a comer saludable, con comida orgánica que es cara y no faltan a clase el día que toca salir al food forest, por eso muchos profesores prefieren dar clase afuera todos los días”, aseguró.

La escuela primaria Kelsey Pharr es el modelo a seguir a partir de ahora en los 11 proyectos más de “bosques comestibles” que se están construyendo en escuelas de Miami-Dade gracias a la colaboración económica de Citi Garden junto con The Education Fund, una donación que además apoyará la expansión de un total de 40 programas en las escuelas primarias de Miami-Dade.

Las 40 escuelas beneficiadas en un futuro son en diferentes barrios latinos como La Pequeña Habana, Miami Gardens, Westchester, North Miami o la ciudad de Hialeah.

En La Pequeña Habana: Auburndale Elementary, Comstock Elementary y Riverside Elementary. En Hialeah: Ben Sheppard Elementary, Ernest R. Graham K-8 Academy, John G. DuPuis Elementary, Spanish Lake Elem School y Palm Lakes Elementary. Y en Miami Gardens: Brentwood Elementary, Carol City Elementary y Myrtle Grove K-8 Center.

En Westchester: Coral Park Elementary y Emerson Elementary. Y en Sweetwater: Dr. Carlos Finlay Elementary y Charles Hadley Elementary. En North Miami: Arch Creek Elementary, Henry E.S. Reeves Elementary y North Miami Biscayne Gardens Elementary. Y en Miami Shores, Arcola Lake Elementary. Frederick Douglass Elementary de Midtown y en Liberty City: Holmes Elementary, Model City Lenora B. Smith Elementary, Lillie C. Evans K-8 Center y Olinda Elementary.

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