Sur de la Florida

El alza del nivel del mar afecta a los Everglades. Los científicos dicen que hay una solución

En la Bahía Ponce De León, donde el río Shark desemboca en el Golfo de México, los científicos dicen que el aumento del nivel del mar está haciendo que el agua salada penetre tierra adentro, provocando que los humedales de agua dulce se reduzcan y los manglares se muevan tierra adentro.
En la Bahía Ponce De León, donde el río Shark desemboca en el Golfo de México, los científicos dicen que el aumento del nivel del mar está haciendo que el agua salada penetre tierra adentro, provocando que los humedales de agua dulce se reduzcan y los manglares se muevan tierra adentro. Archivo del Miami Herald

Durante años, las autoridades que manejan las aguas en el sur de la Florida han batallado por revertir los daños causados a los Everglades durante décadas de esfuerzos de control de inundaciones han hecho su mejor esfuerzo por imitar a la naturaleza, enviando agua dulce a los pantanos según si es la temporada seca o de lluvias.

Pero ahora los investigadores que estudian información recopilada durante 16 años dicen que el aumento del nivel del mar está superando los esfuerzos de restauración. Y para salvar los pantanos, dicen, hay que cambiar la estrategia.

El aumento del nivel del mar “ha tomado fuerza y aumenta a un ritmo más rápido desde el 2012”, dijo René Price, hidróloga de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y coautora de un nuevo estudio que analiza el papel del aumento del nivel del mar en las labores de restauración de los Everglades. “Es casi imperativo que esto se tomen en cuenta ahora”.

La restauración de los Everglades tiene por fin solucionar los daños causados por el enorme sistema de control de inundaciones del sur de la Florida, que comenzó a drenar los pantanos a finales de los años 1940. Pero cuando se estableció un plan en el 2000 para enviar más agua a los pantanos, la Bahía de Biscayne y la Bahía de la Florida, no se anticipó el dramático impacto del cambio climático. El aumento del nivel del mar ya ha comenzado a afectar las costas, donde los manglares se desplazan tierra adentro y el área de hierba que vive del agua dulce se reduce. Es común ver pequeños grupos de manglares de agua salda en los pantanos. Y cuando la hierba muere, la turba que se ha acumulado durante miles de años, se compacta, lo que reduce el nivel del suelo.

Los científicos opinan ahora que la zona sur de los Everglades ha llegado a un punto crítico. Lo que está menos claro es qué factor es el culpable: las aproximadamente 5 pulgadas que ha aumentado el nivel del mar desde el 2001 en la zona sur de los Everglades o los esfuerzos de larga data por controlar las inundaciones.

“Queremos saber si esta información recopilada durante tanto tiempo indica cuál es la causa, el nivel del mar o el manejo de las inundaciones”, dijo Price, investigadora de un proyecto a largo plazo.

Lo que determinaron fue que el aumento del nivel del mar está superando el flujo de agua dulce durante la temporada seca. Para cuando llegan las lluvias en la primavera, y el Distrito Hidráulico del Sur de la Florida comienza a enviar más agua al sur —el distrito monitorea las lluvias y por lo general comienza a enviar agua unas 10 semanas después del comienzo de la temporada de lluvias— es demasiado tarde para controlar el daño.

Así que en vez de usar las temporadas para tomar decisiones, los investigadores afirman que el distrito necesita estudiar el nivel del agua y las diferencias entre el agua salada y dulce.

“Básicamente, el nivel del agua dulce debe ser mayor que el del agua salada”, dijo Price. “Han esperado demasiado tiempo para enviar agua dulce y se ha permitido la entrada de agua salada durante los primero meses de la temporada de lluvias”.

El estudio se conoce en momentos que el valor de los bosques en todo Estados Unidos, especialmente los bosques húmedos capaces de absorber grandes cantidades de dióxido de carbono, se está revaluando en términos de conservación. Los manglares en el Parque Nacional de los Everglades ofrecen almacenamiento de dióxido de carbono por valor de entre $2,000 millones y $3,400 millones. Una evaluación reciente de la Dogwood Alliance, una organización sin fines de lucro de Carolina del Norte que estudió factores económicos como el turismo, la oferta y tratamiento de agua, y la protección contra fenómenos meteorológicos extremos como huracanes, coloca el valor de los bosques húmedos del sur de la Florida en casi $81,000 millones, más que cualquier otro estado.

También resulta que los habitantes del sur de la Florida, no solo los ambientalistas, están dispuestos a pagar para salvar los humedales. Otro estudio de FIU, que se publicará en el Science of the Total Environment, encuestó a más de 2,300 personas y concluyó que a la hora de decidir entre restaurar los pantanos o enfrentar restricciones de agua, la mayoría estaba dispuesta a pagar $18 al año para los trabajos de restauración. Y si la restauración incluía la protección de especies en peligro de extinción, estaban dispuestos a pagar incluso más.

“Los beneficios resuenan más entre el público porque pueden vincularse a su bienestar”, dijo la autora Nadia Seeteram en un comunicado.

No está claro qué hará falta hacer para aumentar el flujo de agua hacia el sur, ni si hay agua suficiente para ello. El año pasado, la Academia Nacional de Ciencias concluyó en su análisis anual de los trabajos de restauración que probablemente se necesita mucha más agua dulce para lograr que los proyectos rindan fruto. Los planes para construir una enorme presa fallaron y la propuesta original para usar 60,000 acres se redujo a 17,000 acres.

Randy Smith, portavoz del Distrito de Hidráulico del Sur de la Florida, dijo en un correo electrónico el viernes que la agencia está analizando el estudio.

Price espera que lo analicen con detenimiento.

“Creo que el distrito debe pensar seriamente en cambiar el cronograma de envío de agua dulce al Parque Nacional de los Everglades y no depender del plan sobre las lluvias”, dijo. “Debe enviarse agua dulce durante todo el año y no solamente durante la temporada de lluvias”.

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