Sur de la Florida

Surgen alegaciones contra oficina de senador

EL SENADOR Mel Martínez junto a su esposa, Kitty, mientras anunciaba su renuncia al cargo el 7 de agosto.
EL SENADOR Mel Martínez junto a su esposa, Kitty, mientras anunciaba su renuncia al cargo el 7 de agosto.

La oficina del senador Mel Martínez intervino repetidas veces en una disputa legal entre el Departamento de Defensa y una compañía propiedad de un destacado recaudador de fondos republicano que está en el centro de una investigación sobre financiamiento de campañas electorales, según registros que obtuvo The Miami Herald.

En una serie de llamadas telefónicas y mensajes electrónicos, un ayudante de Martínez urgía a los funcionarios de contratación del Pentágono a buscar una "solución justa'' a reclamaciones de contratos por$14 millones hechas por International Oil Trading Co., una compañía de combustible de la cual era copropietario Harry Sargeant III, de Boca Raton.

En cierto momento los funcionarios del Pentágono dijeron a la oficina del senador que ‘‘no era apropiado'' discutir cualquier acuerdo mientras la demanda estuviera pendiente en la corte.

Mientras el empleado de Martínez cabildeaba en el Pentágono, Sargeant y su esposa donaron $50,000 al Comité Nacional Republicano (RNC), que en aquel momento encabezaba Martínez. Sargeant era entonces el presidente de finanzas del Partido Republicano de la Florida.

Martínez, que dejará su escaño de senador la semana próxima, no respondió a varias peticiones de entrevistas hechas por intermedio de su secretario de prensa.

En el pasado Martínez dijo que las donaciones al RNC no estaban ligadas a la disputa del contrato de Sargeant.

A la larga, la compañía de éste recibió $3,2 millones del Departamento de Defensa, con lo que se llegó a un acuerdo sobre reclamaciones que el Pentágono había negado del todo en un principio. El Pentágono dice que Martínez no tuvo papel alguno en el acuerdo.

Sargeant ganó notoriedad el año pasado como recaudador de fondos para el candidato presidencial republicano John McCain, cuya campaña devolvió $50,000 en donaciones sospechosas solicitadas por un socio empresarial de Sargeant. En febrero, un empleado de una firma de Sargeant fue imputado de cargos federales de canalizar contribuciones ilegales hacia ciertos candidatos, entre ellos McCain y Charlie Crist, gobernador de la Florida y compañero universitario de Sargeant.

El empleado, Ala'a al-Ali, está acusado de utilizar donantes ficticios en California para enviar unos $55,000 en contribuciones ilegales a los candidatos.

Al-Ali, quien trabajaba para una empresa de embarques de Sargeant en República Dominicana, posteriormente reintegró el dinero a los donantes para violar los límites de las contribuciones, dice la acusación.

Un mes antes de ser acusado, Sargeant dejó su cargo en el Partido Republicano de la Florida. No ha respondido a las peticiones de comentarios.

Inicialmente, Sargeant pidió ayuda a Martínez --que era miembro de la Comisión de las Fuerzas Armadas-- en el 2006, enviando al cabildero y ex funcionario del gobierno de Bush, Otto Reich, a la oficina del senador después que el Departamento de Defensa negó inicialmente las reclamaciones de International Oil Trade (IOTC) por supuestas violaciones de contrato.

IOTC es uno de los principales proveedores de combustible a las fuerzas norteamericanas en Irak, y según los registro ganó más de $1,400 millones. Tras una pesquisa congresional el año pasado, el representante federal Henry Waxman, demócrata por California, acusó a la compañía de Sargeant de "lucrar con la guerra".

Martínez dijo el año pasado el Miami Herald que sólo brindaba asistencia "de rutina'' a la compañía de Sargeant. Señaló que su oficina ayudó a la IOTC a obtener información, pero que no intentó cambiar la postura del Pentágono en el caso.

"Hago esto por miles de personas a través del estado de la Florida'', dijo Martínez el año pasado.

Pero los mensajes electrónicos -que se obtuvieron mediante petición según la Ley de Libertad de Información- indican que la oficina de Martínez estaba mucho más implicada en la disputa por el contrato que lo que el senador admitió públicamente.

En un mensaje electrónico del 2 de mayo del 2007 dirigido a un funcionario del Pentágono, John Goetchius, ayudante de Martínez, dijo que el senador "quería elevar el nivel de atención con la esperanza de acelerar una solución justa a estos reclamos''.

Una semana antes, la firma de Sargeant entabló una demanda en la Corte de Reclamaciones Federales de EEUU, en la que pidió $10.1 millones por violaciones de contrato, reclamación que el Pentágono había negado.

En otro e-mail del 19 de abril, 2007, Goetchius --experto en asuntos militares y exteriores-- preguntó cómo podrían solucionarse rápidamente las reclamaciones de la compañía.

Los registros muestran que Goetchius también transmitió interrogantes de la IOTC al Pentágono, y repitió los argumentos legales de la compañía.

Los registros de los mensajes muestran que los funcionarios a cargo de contratos en el Departamento de Defensa respondieron cuidadosamente a las preguntas de Goetchius. En dos ocasiones, los ayudantes del Pentágono rechazaron discutir detalles o un potencial acuerdo con el ayudante de Martínez, alegando que "no era apropiado'' hacerlo mientras las reclamaciones de IOTC estuvieran pendientes en la corte.

"Me limité a hablar con John Goetchius'', escribió un empleado del Pentágono a un colega. "El desea evitar la percepción de que existe una influencia excesiva, pero le gustaría enviar el mensaje de que las partes debían considerar una resolución de acuerdo''.

En septiembre del 2007, el Pentágono acordó pagar $3.2 millones para satisfacer dos de las reclamaciones de la IOTC. El Pentágono accedió al acuerdo después que IOTC aportó más información para respaldar sus reclamaos por daños, dijo Dennos Gauci, vocero del Pentágono.

"No es usual que los miembros del Congreso o sus empleados pregunten sobre asuntos que involucran a sus electores'', dijo Gauci. "No obstante, ni el senador Martínez ni ningún miembro de su personal se involucró en algún momento en la solución del proceso o el acuerdo''.

IOTC hizo un tercer reclamo en el que pedía $3.8 millones para cubrir los gastos de los camiones de combustible destruidos o abandonados en combate. Una junta militar de apelaciones decidió el año pasado que el Pentágono no era responsable de esas pérdidas. La compañía de Sargeant consiguió otros dos contratos de combustible del Pentágono, por los que obtuvo ganancias combinadas de $210 millones durante el pasado año.

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