Sur de la Florida

Tensa discusión por el presupuesto de Miami

EL ADMINISTRADOR de la ciudad de Miami, Peter G. Hernández, y el jefe de finanzas, Larry Spring, 
revisan algunos documentos durante la primera audiencia celebrada en el ayuntamiento, en Coconut 
Grove.
EL ADMINISTRADOR de la ciudad de Miami, Peter G. Hernández, y el jefe de finanzas, Larry Spring, revisan algunos documentos durante la primera audiencia celebrada en el ayuntamiento, en Coconut Grove. PEDRO PORTAL / EL NUEVO HERALD

Los contribuyentes de Miami llenaron el jueves las salas del Ayuntamiento durante la primera de dos audiencias públicas sobre el presupuesto, expresando sus preocupaciones sobre los recortes propuestos a los servicios y su temor de que suban los impuestos a la propiedad.

También se presentaron en masa los representantes de los principales sindicatos de la ciudad, cuyos salarios y pensiones en alza perpetua están en la mirilla de administradores y comisionados, responsables de balancear antes de fin de mes un presupuesto con un déficit de $118 millones.

Aunque la audiencia pública no fue tan larga ni tan colorida como la reunión de la semana pasada en la comisión del condado, oradores, residentes y miembros de los sindicatos se apiñaron en la sala y en la mayoría de los pasillos que la rodean.

En el estacionamiento, dos docenas de trabajadores de mantenimiento que enfrentan recortes cantaban "despidan a los jefes y no a los indios''. Se trajeron sillas adicionales al vestíbulo para residentes de edad avanzada, preocupados de que se recortarían los fondos al Virginia Key Beach Park Trust.

Cuatro horas después de comenzada la reunión, la comisión no había decidido si dejaría la tasa de impuesto a $7.67 por cada $1,000 de valor de la propiedad, o si la subirían ligeramente, lo cual aliviaría parte del déficit.

el,5 Pero no subir el impuesto colocaría un peso extremo sobre los hombros de los comisionados, ya que, incluso si aceptan la mayoría de los recortes presentes en el presupuesto de $511.4 millones propuesto por el alcalde Manny Díaz, tienen que buscar la manera de compensar un déficit de $28 millones.

La audiencia comenzó al atardecer con un largo discurso de Díaz. El alcalde admitió los problemas financieros de la ciudad, pero argumentó que la ciudad ha gastado $2,000 millones generados durante el boom de la construcción "de una manera sabia para reconstruir nuestros barrios y nuestra ciudad''.

Enumeró las razones de los problemas presupuestarios de la ciudad: el desplome del mercado inmobiliario, menos ganancias por concepto de interés y permisos de construcción, salarios en rápido ascenso gracias a los cuales hay 47 bomberos que ganan más que él, y una creciente contribución a las pensiones.

El alcalde dijo que 73 bomberos ganan más de $300,000 al año, entre sueldo y beneficios. "La gente está escandalizada ante los sueldos y beneficios de nuestros empleados, y es fácil de comprender por qué'', afirmó.

Díaz explicó cómo planeaba compensar $90 millones del déficit de $118 millones en su propuesta de presupuesto: recortando los departamentos hasta en un 30 por ciento, recortando en un 15 por ciento los sueldos de los empleados de la ciudad que ganan más de $250,000 al año, y casi 600 recortes en el personal de toda la ciudad --incluyendo 191 agentes de policía.

"No estamos pidiendo a los sindicatos nada que se diferencie de lo que les pedimos a las personas a las que servimos y que trabajan en los sectores público y privado'', dijo Díaz.

Sin embargo, cuando el director de presupuesto Michael Boudreaux subió al estrado, los comisionados ejercieron presión porque se hicieran recortes inteligentes al presupuesto sin afectar los empleos.

"Quiero que ustedes escudriñen cada ranura, cada escondrijo, cada piedra'', dijo la comisionada Michelle Spence-Jones, asegurando que semejante escrutinio ayudaría a salvar los puestos de 13 empleados de recolección de basura amenazados de cesanteo.

El comisionado Angel González cuestionó la necesidad de recortar los empleos de 305 trabajadores sindicalizados de salarios más bajos, así como los de recolección de basura. González dijo que los empleados del condado Broward estuvieron dispuestos a recibir rebajas de sueldo con tal de salvar el empleo de otros.

"Nosotros no tenemos una unión como esa'', dijo.

Las pensiones sindicales y los sustanciosos aumentos anuales están en el corazón de los problemas financieros de la ciudad. Debido a un acuerdo de 1985 conocido como el Acuerdo Gates, la ciudad está obligada a cubrir un pago fijo de millones de dólares cada vez que cae la bolsa de valores. Este acuerdo se hizo luego de que se descubrió que los administradores de la ciudad estaban usando el dinero de las pensiones para balancear los libros de la ciudad.

Anteriormente, los comisionados habían ordenado al abogado de la ciudad que revisara el Acuerdo Gates --que obliga asimismo a jugosos aumentos anuales de sueldo-- para ver si la ciudad puede conseguir algún tipo de alivio legal.

"Este problema se va a hacer cada vez peor, ahora y en el futuro'', dijo David Berkowitz, miembro del comité presupuestario.

Los comisionados pasaron mucho tiempo debatiendo para hallar una manera de evitar recortar el 15 por ciento de la fuerza policial. En la realidad, el número no será de 191.

Eso se debe a que anteriormente los comisionados habían votado a favor de aceptar $11 millones en fondos de estímulo, lo cual permitiría conservar a 43 agentes de policía. Además, 33 de las plazas a eliminar son para los novatos que entran, y las otras 14 no están ocupadas.

De modo que los 191 empleos serían realmente 101. Miami ha contratado a más de 200 agentes de policía durante los últimos seis años.

Pero el alcalde dijo que se podían evitar los despidos si los sindicatos --en particular los bomberos y la policía-- aceptan los mismos recortes a los que se ha obligado a los trabajadores no sindicalizados.

Ese tema explotó cuando subió al podio el presidente de la Orden Fraternal de la Policía, Armando Aguilar, y se enzarzó en una acalorada discusión con el administrador Pete Hernández.

Unos meses atrás, dijo Aguilar, Díaz estaba "saltando arriba y abajo'' alardeando de la solidez de las finanzas de la ciudad para ayudar a vender el nuevo estadio de los Florida Marlins en Wall Street. Ahora la ciudad enfrenta un gigantesco déficit presupuestario.

"No sé a cuál de los dos Manny Díaz debo creerle'', dijo Aguilar.

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