Sur de la Florida

En tiempos difíciles sonríe Miami

Flor Marques, 34, y Richa Bhatnagar, 22, activistas del "Smile Miami".
Flor Marques, 34, y Richa Bhatnagar, 22, activistas del "Smile Miami". MIAMI HERALD STAFF

Hay días en los que la simple acción de sonreír requiere más esfuerzo que el que podemos hacer.

Dos guerras en ultramar. Un desempleo de dos dígitos. Reposesiones de casas por todas partes. Rebajas de sueldos. Tormentas eléctricas a diario. Suficientes motivos para fruncir el ceño.

Pero ¿y si alguien le pide a uno que le sonría a la cámara, o incluso tuviera puesto un botón con una sonrisa al pedírselo? ¿Sonreiría entonces? ¿Y le haría sentirse mejor esa sonrisa repentina?

La respuesta es que sí en ambos casos, según aquéllos que están detrás de la campaña Sonríe Miami (Smile Miami).

"A veces, incluso si no quieren participar para que les tomemos fotos, sonríen cuando dicen que no'', dice Amanda Williams, una voluntaria de Smile Miami. "Así que algo significa. Tal vez no lo captamos en fotos, pero de todos modos participan''.

La campaña Smile Miami es esencialmente una colección de entusiastas del Yoga, algunos de ellos voluntarios para la Fundación Art of Living (Arte de Vivir), una organización sin fines de lucro. Algunos de ellos son estudiantes de Florida International University (FIU). Han peinado South Beach, el downtown de Miami, Coconut Grove y el recinto principal de FIU, en busca de cualquiera que esté dispuesto a detenerse unos segundos y mostrar "las perlas de su boca''.

En las semanas recientes, más de 1,000 sudfloridanos han accedido a que les retraten la sonrisa, y las fotos ahora se están subiendo en un album online enhttp:takeabreathew miami.org/smile-miami

La campaña de sonrisas, que termina el domingo, viene después de esfuerzos similares iniciados este año en otras ciudades, primero Washington, después Chicago, Seattle y varios otros. El concepto es impartirle al público, especialmente en estos tiempos difíciles "lo que valen las sonrisas''.

Los estadounidenses, en gran medida están airados y tensos con el estado de la economía. La encuesta nacional más reciente de la American Psychological Association halló que 60 por ciento de los encuestados están enojados e irritables, y el 80 por ciento estresado por la situación de sus finanzas personales y la economía.

Entre ellos el empresario miamense Marcelo Sequeira. Las entradas en su negocio han bajado aproximadamente un 50 por ciento este año, pero él hace lo que puede para mantenerse positivo.

"Estoy animado con el hecho de que la temporada de football está empezando'', dice él, sonriendo con naturalidad ante la cámara.

Demetrius Dunn, de Fort Lauderdale, se sintió un tanto estimulado después de haber sonreído para la cámara.

"Tiene un efecto que es como gradual'', indica Dunn, de 49 años. "Creo que eso me hizo recordar mi sonrisa. Las cosas no están tan malas como podrían estar''.

Dunn fue chofer de autobuses en el Condado Broward, y dejó ese trabajo hace unos años para abrir un negocio. Cuando el negocio se disolvió, Dunn no pudo conseguir de nuevo su antiguo trabajo por que estaban "congeladas'' las nuevas colocaciones. Desde entonces Dunn ha estado en apuros para costear las necesidades básicas. El viernes, estaba en el downtown de Miami para dejar un pago de manutención para sus hijos.

"Mi hermano me prestó el dinero'', dijo Dunn.

Aunque sonreír para la foto lo animó un poco, Dunn dice que el mayor alivio para sus tensiones se derivó simplemente de poder hablar de sus problemas.

Claro que no todo el que sonríe se siente exaltado.

Mike Batman, que ahora tiene poca clientela en su joyería del downtown de Miami, dice que simplemente sonrió porque la voluntaria que lo abordó era bonita.

"Yo me siento bien cuando gano dinero'', dijo. "Solamente el dinero me hace sentirme mejor''.

Con el tiempo, el estrés puede deteriorar el cuerpo y dañar tanto el sistema inmunitario como el cardiovascular, dice el doctor Eugenio Rothe, profesor de siquiatría y salud pública de FIU.

Rothe dice que la cruzada de los estudiantes de FIU tiene sus limitaciones porque la sonrisa solamente tiene propiedades relajantes cuando es sincera y es parte de un estado positivo más amplio.

"El problema con esas cosas que se ponen de moda, como lo de que ‘una sonrisa lo hace a uno sentirse mejor' es que son simplificaciones exageradas'', dice él. "La vida es más complicada que eso, y lo mismo pasa con el cerebro''.

Johann Knoepffler, un estudiante de finanzas de FIU que ha retratado a docenas de personas en la campaña de la sonrisa, concuerda con el doctor en una cosa: Las mejores sonrisas son las genuinas.

"Lo que importa es lo que uno siente'', dice Knoepffler. "Puedes tener los dientes disparejos o manchados''.

O en el caso de Nora Fernández, de 72 años, puede ser que no tenga ningún diente.

Fernández se está tratando por cáncer bucal, y les enseñó las encías a la gente de Smile Miami. diciendo que tiene razones para sonreír:

"Le agradezco a Dios que estoy viva''.

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