Sur de la Florida

Sindicato responde con fuego al alcalde

EL ALCALDE Manny Díaz (derecha) y el administrador de la ciudad de Miami, Pete Hernández, que habla durante una sesión de la Comisión.
EL ALCALDE Manny Díaz (derecha) y el administrador de la ciudad de Miami, Pete Hernández, que habla durante una sesión de la Comisión. MARICE COHEN BAND / THE MIAMI HERALD

El jefe del sindicato de la policía respondió con fuego al fuego del alcalde de Miami Manny Díaz, un día después de que se enviaran cartas a más de 100 agentes y reclutas diciéndoles que se quedarían sin trabajo en octubre a menos que el sindicato aceptara hacer concesiones.

"Esto no es más que una táctica de fuerza del alcalde'', dijo Armando Aguilar, presidente de la Orden Fraternal de la Policía, en conferencia de prensa, rodeado por docenas de agentes cuyos empleos están amenazados.

Un día antes, el jefe de la Policía de Miami, John Timoney, había enviado cartas a los agentes señalados con menos de dos años de experiencia, agradeciéndoles los servicios prestados a laciudad.

"Esta fue una decisión hecha por el gobierno'', indicó Timoney. ". . .a mí me dieron 100 cartas ayer y otras 25 hoy. Es un proceso muy difícil, muy emotivo. Yo he hecho esto haciendo de tripas corazón. Me siento muy mal por estos muchachos''.

Timoney dijo que los cesantías impactarían el nivel de servicio de la Ciudad, pero que él haría todo lo posible por ayudar a encontrar una solución.

La carta fue acompañada por otra del administrador de la ciudad, Pete Hernández, diciendo que los empleos podrían salvarse si el sindicato de la policía cede a las exigencias del gobierno de la ciudad.

Irónicamente, los 33 reclutas incluidos en la cifra de los despidos se graduarán de la academia de policía el viernes.

La guerra verbal entre el sindicato policial y los altos funcionarios de la ciudad comenzó menos de una semana antes de que los comisionados de Miami tengan que balancear el presupuesto de la ciudad --el más controvertido en una década.

Debido a la crisis del mercado inmobiliario, la disminución del interés sobre los valores, y el crecimiento astronómico de los sueldos del sindicato, la ciudad enfrenta un déficit de $118 millones en el presupuesto operativo de $511.4 millones propuesto por el alcalde.

La propuesta de presupuesto del alcalde compensó $90 millones de ese déficit a través de una reducción escalonada de salarios a los empleados no sindicalizados, así como recortes de departamentos y servicios. Díaz ha estado atacando a los sindicatos, considerándolos como el último obstáculo en las negociaciones.

En años recientes, los sueldos de los bomberos y agentes policiales han subido astronómicamente, en parte gracias a un contrato negociado por el gobierno de Díaz y aprobado por los comisionados en el 2007.

Ahora, al parecer, se ha conseguido que todos hagan concesiones, excepto en el caso de la policía.

El jueves, el sindicato dio un rostro humano a los recortes propuestos, organizando un desfile de aquellos agentes cuyos empleos se eliminarían. Y Aguilar dijo haber ofrecido a la ciudad unos $6 millones en concesiones --entre ellos renunciar a reconocimientos médicos durante un año, perder un día festivo y cancelar la compra de gran parte de una flotilla de vehículos requerida por el contrato.

Pero esas concesiones tienen una condición: que no se elimine empleo alguno, y que no se haga recortes a los sueldos.

"No, y lo repito, no vamos a aceptar una reducción de los sueldos'', dijo Aguilar.

Javier Fernández, el jefe de la oficina de Manny Díaz, dijo que el sindicato de la policía es el único que no ha aceptado las concesiones que el gobierno y los comisionados afirman que se necesitan para balancear el presupuesto de la Ciudad.

Según Fernández, el sindicato de los bomberos y la Federación Americana de Empleados Condales, Estatales y Municipales han accedido a renunciar a aumentos de salario ya estipulados, a partir del 1ro de octubre, así como a una combinación de reducciones o concesiones generales que cubrirán unos $18 millones del déficit. La Ciudad requiere otros $10 millones.

"Tenemos la esperanza'', dijo Fernández, "de que la policía acepte ni más ni menos lo que se ha pedido a sus compañeros de trabajo de la Ciudad''.

Aguilar dijo que la Ciudad se niega a recurrir a sus reservas para balancear sus libros, porque eso afectaría el precio de los bonos que Miami sacará pronto al mercado para completar el proyecto del estadio de los Marlins.

La multitud que se agrupó el jueves en la oficina central de la Orden Fraternal de la Policía dio un rostro humano a la dura batalla presupuestaria.

Los novatos de la policía de Miami Alisha Anglin y Albert Pagan están comprometidos para casarse. Ambos renunciaron a sus trabajos en Nueva York antes de establecerse en Miami. Anglin era paramédico, mientras que Pagan era un conductor del tren subterráneo.

"Lo dejamos todo atrás'', dijo Anglin, de 26 años.

Ellos fueron juntos a la academia, y hace dos años salieron a patrullar las calles.

"Yo renuncié a mi trabajo seguro como conductor del tren subterráneo para cumplir mi sueño de ser agente de policía'', comentó Pagan, de 33 años. Ellos están tratando de ahorrar para comprarse una casa y piensan casarse en mayo.

"No sabemos qué hacer'', puntualizó Anglin.

También está el agente Brandon Lanier, de 36 años, quien dejó la policía de Hialeah para unirse a la de Miami hace 15 meses. El patrulla ahora Overtown y ha sido nombrado agente del mes en siete ocasiones durante el último año.

"Yo vine aquí con sueños de tener una carrera próspera'', dijo Lanier. "Yo no me esperaba esto, ya que soy un agente productivo, y uno que da el 110 por ciento de sí mismo''.

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