Sur de la Florida

Emotiva despedida de joven asesinado

La madre del joven Juan Carlos Rivera, asesinado en su escuela por otro estudiante, sale de la funeraria con un hombre desconocido, para asistir al entierro de su hijo.
La madre del joven Juan Carlos Rivera, asesinado en su escuela por otro estudiante, sale de la funeraria con un hombre desconocido, para asistir al entierro de su hijo. Hector Gabino/El Nuevo Herald Staff

Juan Carlos Rivera, el estudiante asesinado la semana pasada en la secundaria Coral Gables, fue sepultado el martes en una ceremonia sencilla y familiar en Miami.

"Este cuerpo que hoy enterramos, pidamos que Dios lo resucite en fortaleza'', dijo el sacerdote Hermógenes Rizo. "Que el Señor sea misericordioso con Juan Carlos''.

Durante el oficio de apenas siete minutos la familia se mantuvo en silencio. La madre, Anaís Cruz, sollozaba quedamente rodeada de sus familiares más cercanos. Amigos de la familia y personas que acudieron por cuenta propia se congregaron desde la mañana para presenciar la ceremonia.

"Me da pena por la madre. Imagínese, enviar a su hijo a Miami esperando que llegara alto en la vida, y se encuentra con esta situación. Es un dolor muy grande'', dijo Miriam Pérez, que acudió a mostrar su solidaridad.

A las 10 y 45 de la mañana arribó la familia, junto al féretro azul con los restos de Rivera. Cinco minutos después comenzó la ceremonia católica.

"Concédele a tu siervo Juan Carlos descansar en la paz de este sepulcro'', rezó el padre Rizo.

Luego, los presentes fueron exhortados a depositar las ofrendas florales sobre el féretro, que se mantuvo cerrado por decisión de la madre de la víctima. A continuación, los familiares tuvieron un momento a solas antes de que el féretro descendiera a la fosa.

Al final, Debbie Ramírez, gerente del cementerio Flagler Memorial, dio por concluido el acto ceremonial, agradeciendo la asistencia de todos los presentes, así como las donaciones que se recibieron, especialmente el espacio para la tumba, que fue cedida por la familia de Haydée y Miguel Colón.

Tanto Ramírez como Rafaiy Alkhalife, propietario de la funeraria La Nacional, donde tuvo lugar el velorio, aclararon que prestaron sus servicios a la familia Rivera completamene gratis, y aseguraron que no solicitaron ni recibieron ningún dinero o donación.

"Nadie nos ha pagado nada, ni la Junta Escolar ni United Way ni nadie por los servicios funerarios, que préstamos de forma gratuita'', dijo Alkhalife a El Nuevo Herald.

El único pago que recibirán oficialmente, agregó, es un cheque por $5,000 que será pagado por el estatal Fondo de Compensación de Víctimas.

"Hemos enterrado balseros y prisioneros políticos cubanos de gratis durante mucho tiempo'', aseguró Alkhalife. "Simplemente es una forma de devolver lo que hemos recibido de la comunidad por mucho tiempo''.

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