Sur de la Florida

Comisionados de Miami siguen negociando los recortes de gastos

Manny Díaz, alcalde de Miami.
Manny Díaz, alcalde de Miami. AP

Los comisionados de la ciudad de Miami se encaminaban la noche del martes a balancear finalmente el presupuesto del 2010, tras votar de manera unánime para aceptar los acuerdos logrados con los tres principales sindicatos: de policía, de los bomberos y los de servicios generales.

Los acuerdos --dos de los cuales fueron aprobados por los sindicatos el lunes y el otros sólo unas horas antes de la reunión de la Comisión-- le ahorrarán en total a la ciudad de Miami más de $27 millones.

Además, salvarán los empleos de más de 400 trabajadores. Lo que quedaba por resolver la noche del martes, cuando los comisionados buscaban balancear el presupuesto, era si se podían salvar los puestos de trabajo de 86 empleados de servicios generales, que suelen tener los salarios más bajos.

A las 9 p.m. los comisionados seguían discutiendo con el administrador Pete Hernandez sobre si cambiar algunas posiciones de la policía a los empleados civiles o dejar algunos puestos vacíos en el 2010, a fin de poder salvar más empleos.

Disgustado, el comisionado Angel González presentó un documento que muestra más de 100 puestos en la ciudad que no se ocuparon. Hernández dijo no estar seguro de dónde salía el documento, y señaló que podría estar desactualizado.

"Esto es absurdo'', dijo González sobre el posible despido de empleados. "Para mí, esto es absurdo''.

Charlie Cox, presidente del capítulo en Miami de la Federación de Empleados Estatales, Condales y Municipales, dijo que las negociaciones con los administradores de la ciudad han sido tan confusas que no estaba seguro de cuántos de sus empleados perderían su trabajo. Primero, señaló, le dijeron que eran 86, luego ese número cambió a 210.

"Ellos preguntaron por algunas de estas cosas al principio de las negociaciones, pero los números no han parado de cambiar'', dijo Cox.

También quedaba sin resolver la noche del martes si se encontrarían los fondos para salvar dos populares programas de la ciudad: las oficinas NET que sirven como pequeños ayuntamientos por todo Miami, así como los fondos del relativamente nuevo Virginia Beach Park Beach Trust, una playa histórica para negros en Virginia Key.

La semana pasada, la comisión adoptó la inusual medida de posponer para el martes su segunda audiencia presupuestaria, a fin de dar tiempo a los tres principales sindicatos de la ciudad para que llegaran a acuerdos con la administración. Los comisionados pasarían negociando la noche del martes, ya que se acerca la hora límite de la medianoche del 30 de septiembre, cuando el presupuesto debe estar aprobado.

Si la ciudad no envía en esa fecha un documento que muestre un presupuesto balanceado, corre peligro de perder su parte de los ingresos estatales que este año fiscal son de unos $32 millones, dijo el director de presupuesto Michael Boudreaux.

En general, Miami estaba discutiendo la aprobación de un presupuesto de $512.9 millones, $1.5 millones más que lo que los comisionados municipales habían discutido antes. La cifra aumentó porque, según dijo Boudreaux, la ciudad supo que podría cobrar más el año que viene a Florida Power & Light (FPL).

Los comisionados estaban trabajando con un presupuesto redactado por el alcalde Manny Díaz que estaba detenido por un déficit de $28 millones. Díaz dio a los miembros de la comisión dos opciones: dejar cesantes hasta 500 personas de unas 3,500 del personal de la ciudad, o encontrar los recortes que sustituyeran esa cantidad.

La comisión se había colocado en una posición difícil cuando a principios de mes votó a favor de dejar los impuestos de propiedad sin cambiar, a $7.67 por cada $1,000 de propiedad gravable. Eso significa que el dueño de una casa de Miami valorada en $260,000, suponiendo que su valor bajara, podría pagar $180 menos en impuestos este año a la ciudad que el año pasado.

La ciudad está teniendo problemas para balancear sus libros debido al declive de los bienes raíces, menos intereses obtenidos y porque entra mucho menos dinero por permisos. El aumento de las pensiones y salarios también es un factor significativo.

Aunque ninguno de los tres sindicatos, el AFSCME (Orden Fraternal de Policía) o la Asociación Internacional de Bomberos, aceptaron los recortes de sueldos propuestos por Díaz, todos sacaron un plan para contribuir a disminuir el déficit.

El comisionado Joe Sánchez dijo que no estaba muy satisfecho con el acuerdo de la policía porque es sólo por un año, pero aplaudió el trato de los bomberos: "Es un paso en la dirección correcta. Estamos tratando de poner la ciudad en buen camino''.

Díaz había pedido disminuciones de salario graduales de 6 por ciento para los empleados de menos paga de la ciudad ($40,000) y hasta de 15 por ciento en el caso de los que ganan $250,000 o más.

Los recortes ya se estaban efectuando para los trabajadores no sindicalizados de Miami, que constituyen menos del 20 por ciento del personal. Más de 70 empleados no sindicalizados ya habían quedado cesantes, incluyendo más de una docena de empleados de alto sueldo bajo Hernández.

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