Sur de la Florida

Miles de personas en protestas contra el aborto

Grupos de activistas en el sur de la Florida se sumaron a la protesta nacional llamada "La cadena de la vida''en marzo de 2016.
Grupos de activistas en el sur de la Florida se sumaron a la protesta nacional llamada "La cadena de la vida''en marzo de 2016. PETER ANDREW BOSH /PARA THE MIAMI HERALD

Miles de personas se agruparon en las esquinas de calles centrales del sur de la Florida el domingo por la tarde, para orar y hacer protestas pacíficas contra la práctica del aborto.

Ellos fueron una pequeña parte de una protesta nacional llamada The Life Chain (‘‘La cadena de la vida''), un evento anual organizado por iglesias que llaman a sus miembros que defiendan sus creencias parándose por una hora en una esquina.

Sacerdotes, pastores, padres e hijos se juntaron en círculos de oración, cantaron canciones y sostuvieron carteles que rezaban, entre otras cosas, "Adopción, la opción del amor'', y "El aborto es un crimen''.

"Yo vine aquí a defender la dignidad de las mujeres y la protección de la vida desde el momento de la fertilización hasta su fin natural'', dijo Cecilia Soñé, quien protestó entre otras madres que educan a sus hijos en casa, cerca de la U.S.1 y Ponce De León Boulevard. "Esto es muy importante --estamos defendiendo la vida''.

Mientras ella hablaba, tres carros pasaron y tocaron el claxon en señal de apoyo. Aparte de los comentarios groseros de algunos conductores, o de un trío de estudiantes de la Universidad de Miami con carteles obscenos, no hubo una oposición digna de mencionarse.

En Broward, alrededor de 1,500 miembros de unas 60 iglesias se esparcieron a lo largo de University Drive, desde Miramar Parkway hasta Sample Road, dijo la organizadora de la protesta, Tewannah Aman. En Miami--Dade, el organizador Jorge González estimó que unas 2,000 se congregaron en varios puntos a lo largo de la U.S.1, desde LeJeune Road hasta Kendall Drive.

Los organizadores de ambos condados dijeron que había participado un número récord de personas, lo cual atribuyeron al mismo espíritu de activismo que ha conducido a protestas contra los gastos del gobierno y la reforma de la salud a nivel nacional.

"El clima político ha contribuido a convertir esto en un evento mayor y mejor con más participación'', dijo Aman. "La gente está saliendo a defender de verdad las cosas en las que creen''.

Mientras tanto, en Washington, D.C., un cardenal estadounidense hizo una petición por los derechos de los nonatos en un servicio al que asistieron el vicepresidente Joe Biden, seis miembros de la Corte Suprema y cientos de miembros de la comunidad legal.

Cinco de los seis católicos romanos del tribunal --su presidente John Roberts y los magistrados Sonia Sotomayor, Antonin Scalia, Anthony Kennedy y Samuel Alito-- escucharon la homilía del cardenal Daniel DiNardo; el sexto, el magistrado Clarence Thomas, no asistió a la misa. El magistrado Stephen Breyer, quien profea la religión hebrea, también estuvo presente.

En su intervención en la Misa Roja anual el día antes de que comenzara el término de la Corte Suprema, DiNardo dijo que las personas representadas por abogados son "más que clientes. . . En algunos casos, los clientes son mudos porque carecen de influencia; en otros son literalmente mudos, ya que todavía carecen de lengua, y hasta de nombre, y necesitan nuestra atención más cuidadosa y nuestro apoyo más radical''.

Mientras DiNardo hablaba, manifestantes contra el aborto se reunieron frente a la iglesia.

DiNardo no entró en detalles acerca de los derechos de los nonatos, sino que se centró en cómo la complejidad de las leyes pueden tener un efecto deshumanizador en los que las practican.

La creciente especialización dentro del campo legal es "vertiginoso'', y ese conocimiento formal "se vuelve con frecuencia semi-mecánico, y hasta distanciador'', dijo DiNardo en la Catedral St. Matthew the Apostle. "Las leyes y los abogados existen porque la justicia entre los seres humanos será siempre un problema''.

"Incluso los abogados humanos más sofisticados y sabios necesitan un recordatorio, necesitan un fuego divino. . . tanto en sus vidas personales como en su misma profesión''.

The Associated Press contribuyó a este reportaje.

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