Sur de la Florida

Charlie Crist deja su obra a medias

EL GOBERNADOR Charlie Crist habla con la prensa el pasado 22 de abril.
EL GOBERNADOR Charlie Crist habla con la prensa el pasado 22 de abril. AP

Charlie Crist asegura que no piensa mucho en su legado. Oyendo hablar a sus detractores, quizás el gobernador haga bien en no hacerlo.

Como el primer gobernador de la Florida que ha renunciado a buscar la reelección, a Crist le queda poco más de un año en su cargo. A estas alturas, su gestión parece destinada a pasar a la historia por proyectos a medio terminar en asuntos como los seguros de la propiedad, la cobertura médica para quienes no tienen seguro, el cambio climático y la economía.

"Charlie está rompiendo un récord de 40 años de gobernadores que querían buscar otros cuatro años para completar la agenda de lo que ellos pensaban que era importante para el estado'', dijo Bob Graham, un demócrata que gobernó dos términos y después fue senador federal por tres períodos. ‘‘Como un indicador de si es capaz de poner atención a las cosas que son importantes para los floridanos, yo diría que la moneda está en el aire''.

Graham nombró tres áreas en las que considera que Crist debe mostrar algún progreso para respaldar sus argumentos de efectividad: utilizar el dinero del plan de estímulo del gobierno de forma que genere empleos de inmediato, cuando el nivel de desempleo del estado se aproxima al 11 por ciento; hacer disponibles seguros médicos para más niños en el programa Florida KidCare, subsidiado por los contribuyentes; e incluir a más personas sin seguro en Cover Florida, la iniciativa de bajo costo que solamente tiene 4,000 miembros en un estado con 4 millones de personas sin seguro.

"Tal vez tenga razón'', reconoció Crist.

David Colburn, historiador de la Universidad de la Florida especializado en los gobernadores del estado, señaló que Crist se entiende muy bien con los floridanos, "como ningún otro que yo recuerde desde la Segunda Guerra Mundial''. Pero en dos cuestiones de importancia clave: el seguro de la propiedad y la necesidad de revitalizar la economía, la historia es muy distinta.

"Su esfuerzo por reformar la industria de los seguros ha sido un desastre'', afirmó Colburn. ‘‘No ha hecho nada por examinar la crisis económica que confrontamos, lo que el estado debe hacer para evitar otra crisis, y cómo podemos salir de esta crisis con más fuerza y un futuro más prometedor''.

Crist difiere: "Creo que la gente aprecia verdaderamente lo que hemos hecho en relación a los seguros de propiedad'' dijo. "Creo que, en general, la gente está relativamente complacida con la Florida''.

En cuanto a los seguros de propiedad, Crist dice que las tarifas promedio han bajado 16 por ciento desde el 2007. Pero la mayor compañía de seguros, State Farm, está tratando de irse del estado, y Crist ha firmado leyes que han aumentado muy significativamente la exposición del estado a futuros huracanes.

En cuanto a la educación, Crist respaldó un aumento de 15 por ciento a las matrículas de las universidades estatales y frecuentemente cita un estudio nacional de Education Week que muestra que la calidad del sistema K-12 de la Florida subió de ocupar el número 31 en el 2007 al número 10 este año. Pero la posición 31 se derivó de un vistazo a a varios indicadores económicos, tales como niveles de graduados, ingresos familiares y nivel de educación de los padres.

En cuanto a gastos, Crist se adjudica el crédito por haber reducido el presupuesto de la Florida, pero no tuvo otra opción. El colapso del mercado de bienes raíces causó grandes reducciones en las recaudaciones de impuestos, lo cual redujo el presupuesto estatal en $7,000 millones. Los empleados del estado no han tenido aumentos de salario en tres años.

En lo tocante al medio ambiente, Crist habló muy enfáticamente sobre el cambio climático en el 2007. Pero el tema no es popular con muchos republicanos conservadores y se ha ido desvaneciendo. Ahora Crist dice que las perforaciones petroleras en las costas son algo que "vale la pena considerar'', siempre que haya suficientes precauciones ambientales.

La iniciativa de Cover Florida es típica de Crist: simbolismo tanto como substancia. Se lanzó con grandes fanfarrias, pero sin dinero para promoverla. El gobernador usó conferencias de prensa semanales para instar a la prensa a "hacer correr la noticia''. El resultado es que muchas personas no saben que existe.

Crist dice que su mayor logro ha sido su plan de comprar 70,000 acres de terreno de la U.S. Sugar Corp. para la restauración de los Everglades, un proyecto de $641 millones que se ha reducido de amplitud y ahora es objeto de una feroz batalla judicial. También dice que los impuestos a la propiedad están más bajos y que hay menos crímenes violentos, y los cita como logros suyos.

Con referencia al tipo de huella que dejará, el gobernador dice que eso lo deben juzgar otros.

"Trato de trabajar duro para el pueblo todos los días y de cumplir con lo que hablamos durante la campaña'', dijo. "Uno trata de lograr todo lo que humanamente pueda dado el término de un cargo. Nosotros tratamos a diario, y creo que la gente lo entiende''.

Crist es un político talentoso, y sabe recaudar dinero de los intereses particulares, pero mantiene una imagen humilde, de ciudadano común. Su nivel de aprobación sigue siendo alto, pero su intento de ganar un escaño en el Senado federal repentinamente tiene competencia. Su rival republicano Marco Rubio recaudó $1 millón en los pasados tres meses y es objeto de toda clase de elogios de parte de comentaristas conservadores.

Aproximadamente en esta época el año pasado, Crist hizo unan extensa "gira para escuchar'', para reforzar su preocupación genuina por los retos que confrontan los floridanos. En meses recientes, ha dedicado más tiempo a recaudar dinero para su campaña para el Senado.

"Es un desafío'', señaló el gobernador. "Hay que mantener un equilibrio. . . Sé que mi deber primero es hacia la gente de mi estado''.

El impulso populista de Crist es más obvio en su decisión reciente de quitar a dos reguladores de la Comisión de Servicios Públicos (PSC) y su petición de que se pospongan los aumentos de tarifas solicitados por Florida Power & Light y Progress Energy.

"Las acciones del gobernador significan más para la persona promedio y el propietario de una empresa pequeña en cualquier pueblo, que cualquier cosa que pueda pasar en Miami o en Tallahassee'', sostuvo el senador Mike Fasano, republicano de New Port Richie. "Les aseguro que el gobernador Crist logró un enorme impacto positivo con los consumidores''.

Pero las antenas políticas de Crist no son perfectas. Su decisión de escoger al ex jefe de despacho George LeMieux para ocupar un escaño vacío en el Senado federal fue criticada como un acto de "conveniencia política''. Su reciente comparación del presidente Barack Obama con el ex presidente Jimmy Carter, que sólo presidió un término, pareció políticamente calculada cuando hace sólo ocho meses, Crist acogió entusiastamente al presidente en Fort Myers, cuando éste prometió miles de millones de dólares de estímulo para la Florida.

La senadora estatal republicana Paula Dockery, de Lakeland, dijo que aunque Crist sigue siendo popular, el terreno político es cada vez más movedizo.

"En general, la gente está descontenta con la economía, descontenta con la dirección que está tomando la Florida'', dijo Dockey, que por su parte aspira a ser gobernadora del estado. "Siento una ola contraria al sistema por ahí, un ansia de algo que no sea lo mismo de siempre''.

Crist hizo su campaña para gobernador en el 2006 como un "republicano al estilo Jeb Bush'' que estaba "luchando por la Florida''. Una vez que asumió el cargo, gravitó hacia el centro político y atrajo elogios por haber llevado un tono más cortés y menos partidista a Talllahassee.

Nombró a un grupo de demócratas a puestos clave, y encabezó los esfuerzos para facilitar la restauración de derechos civiles a los convictos de delitos serios. A instancias de los demócratas, expandió la votación por adelantado en el 2008, respaldó fuertemente un proyecto de ley que dificulta que los culpables de delitos serios consigan la libertad condicional.

Políticamente, el dilema de Crist es que hay votantes sumamente conservadores que influyen mucho en las primarias republicanas, y esa es la parte del electorado en el que su filosofía centrista está mal vista. Al salir al escenario con el presidente Obama "él debilitó su magnetismo en la base de su partido'', dijo el profesor retirado de ciencias políticas Darryl Paulson, de la Universidad del Sur de la Florida.

"La gente lo eligió a él para un puesto determinado, y esperaban que fuera un líder'', dice Paulson. "A ningún político le gusta que le cuelguen la etiqueta de oportunista. Tiene que volver a su trabajo de gobernar el estado y probar que puede realizar esa labor, y que es por eso que debe ser ascendido a la siguiente posición''.

Mary Ellen Klas, del Herald/Times, contribuyó a este reportaje. Se puede contactar a Steve Bousquet en bousquet@sptimes.com.

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