Sur de la Florida

Policía: venganza motivó quemadura de adolescente

JEFF SMITH consuela a Malissa Durkee, de Deerfield Beach, después que su hermano Michael Brewer, de 15 años, fue quemado intencionalmente en un edificio de apartamentos de la zona.
JEFF SMITH consuela a Malissa Durkee, de Deerfield Beach, después que su hermano Michael Brewer, de 15 años, fue quemado intencionalmente en un edificio de apartamentos de la zona. CARLINE JEAN / Sun Sentinel

"Echaselo encima. Echaselo encima''.

Con esas escalofriantes palabras, un muchacho de 15 años de Deerfield Beach fue empapado en alcohol para prenderle fuego, informaron el martes las autoridades.

Los acusados: cinco jovencitos de secundaria más o menos de la misma edad de Michael Brewer, la víctima. Todos vivían a poca distancia unos de otros y según la Policía de Policía de Broward (BSO), asistían a la misma escuela, la intermedia Deerfield Beach.

El motivo: venganza por dinero que les debían por un juego de video y el intento frustrado de robarse la bicicleta del padre de Michael.

Tres de los jóvenes comparecieron el martes ante un tribunal de Fort Lauderdale. Al de menor edad, de mejillas rosadas y ojos pardos, le quedaba grande el uniforme de la prisión.

Los cinco están acusados de agresión con agravantes en el ataque del lunes por la tarde afuera de un edificio de apartamentos. El muchacho acusado de encender el fuego --Jesús Méndez, de 15 años-- está acusado también de intento de asesinato en segundo grado.

Michael Brewer seguía hospitalizado el martes en la Unidad de Quemados del Hospital Jackson Memorial, con quemaduras en casi el 80 por ciento del cuerpo, según la policía.

"En mis 31 años como policía uno siempre dice: ‘Este es el delito más horrendo que he visto' '', dijo el jefe policial Al Lamberti. "En este caso, el calificativo es justo''.

Los agentes pasaron lunes y martes reconstruyendo lo que creen que sucedió, con base en las declaraciones de testigos y las confesiones de algunos de los acusados.

Todo empezó con un juego de video, dijo el sargento Steve Feeley. Michael le debía $40 por el juego a Matthew Bent, de 15 años, y no se los pagó. Matthew trató de desquitarse el domingo robándole la bicicleta al padre de Michael, según Feeley. Pero no lo consiguió.

La familia Brewer denunció el intento de robo de la bicicleta a la policía y los agentes arrestaron esa noche a Matthew. Los archivos estatales muestran que Matthew fue acusado de hurto.

El lunes ninguno de los dos muchachos fue a la escuela.

Matthew se quedó en casa tras una breve estancia en una cárcel de menores. Michael tampoco fue a la escuela, dijo Feeley, por miedo a una represalia.

El lunes por la tarde Michael fue al edificio de apartamentos Lime Street Apartments en 429 SE 13 Ct. a visitar a un amigo.

Pero Matthew también andaba por allí, con otros cuatro muchachos: Denver Colorado Jarvis, de 15 años; su hermano Jeremy Jarvis, de 13; Steven Shelton, de 15, y Jesús Méndez, de 15. Vieron a Michael y concibieron su plan, según la policía.

Primero tomaron una botella de alcohol medicinal que encontraron junto a un muro en el complejo de apartamentos. Luego, enfrentaron a Michael. Matthew le gritó que era un chivato y Michael trató de huir.

En ese momento, Matthew dio la orden: "Echaselo encima. Echaselo encima'', informó la Policía de Broward.

Los muchachos rodearon a Michael para que no pudiera escapar, dijo Feeley. Denver Jarvis fue quien le echó el alcohol. Méndez usó un encendedor para prenderle fuego.

Las llamas ya le cubrían todo el cuerpo a Michael cuando logró liberarse, y corrió hasta la piscina del edificio, lanzándose al agua.

Varias personas ayudaron a sacar a Michael de la piscina y llamaron al 911 poco antes de las 3:15 p.m. Los rescatistas llegaron y fue llevado en helicóptero, primero al Centro Médico General de Broward en Fort Lauderdale, y luego al Jackson Memorial en Miami.

Horas después la policía arrestó a Denver Jarvis, Jeremy Jarvis y a Matthew. Los tres comparecieron ante el juez de Circuito de Broward Elijah Williams, vestidos con uniformes de preso y esposados.

Sus familiares permanecieron sentados en silencio en el tribunal mientras Williams ordenaba a los tres que pasaran 21 días en una cárcel juvenil. No pueden tener contacto con Michael ni tampoco entre sí.

El abogado de Jeremy Jarvis, Stephen Melnick, argumentó durante la audiencia del martes que Jeremy no participó directamente en el incidente y que el más joven del grupo "simplemente estaba allí cuando todo ocurrió''.

La madre de Steven Shelton, Patricia Hollis, de 42 años, le dijo a The Miami Herald que pensaba que su hijo no tenía relación con ninguno de los otros jóvenes y lo único que hizo fue mirar lo que sucedía. "Siento mucho lo que le pasó al chico y no sé realmente mucho sobre la participación de Steven, pero creo que estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado'', dijo Hollis.

Feeley dijo que los jóvenes no mostraron remordimiento.

"Dos de ellos estaban anoche riéndose del incidente'', dijo Feeley.

Sin embargo, Gordon Weekes, asistente del abogado de oficio, dijo que para el martes por la mañana la severidad de los cargos se había hecho evidente para Matthew.

"Tiene mucho miedo del proceso'', dijo Weekes. "Comprende la gravedad de los cargos en su contra''.

Los otros dos adolescentes, Steven Shelton y Jesús Méndez, fueron arrestados el martes y permanecían en prisión.

Los cinco sospechosos han tenido problemas con la ley en el pasado, dijo Jim Leljedal, portavoz de la Policía de Broward, pero agregó que no podía ofrecer más detalles. En la audiencia del martes, Melnick dijo que Jeremy Jarvis no tenía antecedentes penales, pero policías de Broward dijeron después que en una ocasión tuvo problemas.

Hasta el martes los cinco adolescentes estaban acusados en calidad de menores.

"No sé por qué los muchachos de hoy hacen estas cosas'', dijo Lamberti''.

Robert Samuels, reportero de The Miami Herald, y el canal WFOR-CBS 4 contribuyeron a este reportaje.

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