Sur de la Florida

Entre la vida y la muerte el joven quemado

Dr. Nicholas Namias, director del centro de quemados del Ryder Trauma Center de Miami, forma parte del equipo de médicos que estarán a cargo de Michael Brewer.
Dr. Nicholas Namias, director del centro de quemados del Ryder Trauma Center de Miami, forma parte del equipo de médicos que estarán a cargo de Michael Brewer. AP

Hace cuatro días Michael Brewer Jr. estaba celebrando su 15 cumpleaños con su familia, un adolescente feliz que hacía piruetas en la piscina.

El miércoles, el jovencito rubio estaba completamente vendado en la Unidad de Quemados del Hospital Jackson Memorial, con quemaduras en 65 por ciento del cuerpo. Está perdiendo la epidermis y no tiene cejas ni pestañas. También perdió la mayor parte del cabello de la parte derecha de la cabeza.

Sus terribles lesiones han sido producto de un crimen sin nombre: el estudiante de séptimo grado de Deerfield Beach fue quemado por cinco compañeros de clases que lo atacaron por un juego de video y una bicicleta, dicen las autoridades.

El único de los atacantes que ha confesado y parece mostrar arrepentimiento fue el que le prendió fuego, Jesús Méndez, de 15 años, informaron las autoridades, que han dicho que el jovencito le dijo a un detective que había tomado "una mala decisión'' y que sólo había querido ver qué pasaría.

El pronóstico de Michael es sombrío. Los médicos dicen que si sobrevive su vida nunca será igual.

Su hermana, Malissa Durkee, indicó que el único síntoma alentador es que abre los ojos cuando oye la voz de su madre.

"Es una señal de que lucha por vivir, de que está diciendo: ‘Mamá voy a salir de esto, voy a regresar' '', manifestó.

La última vez que lo vio antes del ataque, recuerda haberle dicho "Te quiero''.

Sus padres han permanecido junto a su lecho las 24 horas.

"Simplemente no podemos comprender por qué alguien hizo algo así'', dijo Valerie, su madre.

"Saber que dos de los adolescentes no le dan importancia al crimen sólo aumenta el pesar de la familia.

Los abogados de los cinco sospechosos dicen que los jóvenes no comprenden plenamente la gravedad de lo sucedido y que estaban confusos y atemorizados en el tribunal.

"No fue ningún chiste'', dijo Stephen Melnick, que representa al más joven de los jovencitos, Jeremy Jarvis, de 13 años. "Hay cámaras, reporteros, un juez diciéndole de qué está acusado. Si usted es una persona tan joven, muchas veces es abrumador''.

Las autoridades dicen que Brewer, conocido como "Mikey'', fue acorralado por los cinco jóvenes el lunes por la tarde, un día después que uno de ellos, Matthew Aaron Bent, de 15 años, trató de robarse una bicicleta de la casa de Brewer en 1425 S. Deerfield Ave.

Según la Policía de Broward, Bent trataba de llevarse la bicicleta como pago por un video de $40 que le vendió a Brewer.

La bicicleta era del padre de Brewer. Valía unos $500, dijeron familiares.

Los Brewer llamaron a la policía, Bent fue arrestado por robo y lo liberaron el lunes.

El mismo día, temeroso de una represalia, Brewer no fue a la escuela. Salió de la casa por la tarde y le dijo a su hermana que iba a reunirse con unos amigos.

Según testigos y la confesión de Méndez, cuando el grupo acorraló a Brewer, Bent les dijo a los otros que le echaran alcohol. Denver Colorado Jarvis, de 15 años, le echó el alcohol. Luego, Méndez le acercó un encendedor y le pegó fuego a Brewer.

Otros dos jóvenes, Jeremy, hermano de Jarvis, y Steven Shelton, de 15 años, fueron testigos del hecho y ninguno dijo nada, de acuerdo con la Policía de Broward.

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