Sur de la Florida

Asesor del Jackson investigado por fraude

Barry Dubin, quien fuera seleccionado esta semana como asesor para el Sistema de Salud Jackson a $425 la hora, ha sido vinculado a acusaciones de fraude en el publicitado cierre de una compañía fabricante de ventanas de Chicago.

En el caso está envuelta Republic Windows and Doors, donde 200 empleados salieron en los titulares nacionales cuando se negaron a salir de la fábrica por seis días en diciembre del año pasado luego de que la compañía perdiera su financiamiento bancario. Republic acabó cerrando. Su principal ejecutivo, Richard Gillman, fue acusado de fraude el mes pasado.

Pidiendo una fianza elevada, la Fiscalía Estatal del Condado Cook alegó que Gillman, conjuntamente con "el Individuo A, director de operaciones'' y otro gerente cuyo nombre no fue mencionado "concibieron y llevaron a cabo un plan para estafar a los acreedores y empleados de Republic y enriquecerse ellos en el proceso''.

El perfil de Dubin en la red social de internet Linkedin indica que él fue el director de operaciones de Republic durante cuatro años, lo cual terminó en diciembre cuando la fábrica cerró.

Cuando un reportero de The Miami Herald habló a la presidenta ejecutiva del Jackson, Eneida Roldán sobre dichas alegaciones el martes a mediodía, ella dijo que no sabía "absolutamente nada'' acerca del tema. A las 5:15 p.m., ella anunció que había "solicitado formalmente que el señor Barry Dubin sea retirado del equipo asesor. Esto no tiene relación con su pericia, pero esto ha causado una distracción y nosotros necesitamos cambiar las cosas con rapidez. El hospital no puede permitirse esta distracción''.

Dubin estaba propuesto para convertirse en el director de reestructuración del Jackson. El es miembro de la firma de asesoría Qorval, radicada en Naples y dirigida por James. R. Malone. El martes, un comité de la Junta de Salud Pública aprobó al Jackson que pagara $1.8 millones por los servicios de Malone, Dubin y hasta otros cuatro asesores para aconsejar al Jackson en los próximos meses.

Malone dijo el jueves al mediodía que él conocía la relación de Dubin con Republic, pero no podía concebir que él hubiera hecho nada malo. "Yo confío en Barry''.

Dubin no respondió a las llamadas ni a los emails del Herald, pero Malone afirmó que Dubin le había dicho que estaba cooperando con la Fiscalía y se le había ordenado que no diera información alguna acerca del caso. "El dijo que él no está acusado. El está ayudando'', dijo Malone.

La Fiscalía del Condado Cook y el abogado de Gillman no devolvieron de inmediato llamadas que se les hizo solicitando comentarios.

Leah Fried, del sindicato United Electrical, Radio and Machine Workers of America, el cual representa a los trabajadores de Republic, dijo que Dubin "estaba involucrado en la estafa a cientos de trabajadores''. Ella dijo que la llegada de Dubin a Miami "es una mala noticia para los trabajadores del Jackson''.

Malone dijo que había pedido al FBI una comprobación de antecedentes de Dubin y que no había aparecido nada negativo. Roldán dijo que el Jackson había hecho una comprobación por su cuenta a todos los asesores propuestos de Qorval, y que el 28 de agosto los investigadores le habían dicho que no había problema alguno. El arresto de Gillman y las alegaciones contra el Individuo A ocurrieron dos semanas después.

El acta judicial de la Fiscalía afirma que "a medidados del 2008 Republic estaba seriamente atrasada en los pagos a sus acreedores y estaba casi segura de que la insolvencia era inminente''.

Llegado ese momento, alega la Fiscalía, Gillman y los Individuos A y B planearon abandonar las deudas de Republic por medio de "el robo y reubicación secreta de equipos de fabricación que se estaban usando como garantía, instalándolos en una fábrica de ventanas existente en Red Oak, Iowa''. La idea era operar una compañía de fabricación de ventanas libre de la deuda de Republic.

"Al llevar a cabo este plan, Gillman y sus colaboradores se enriquecieron indebidamente, desviaron dinero de Republic, crearon corporaciones y cuentas de banco fraudulentas, y lavaron dinero a través de esas cuentas de banco'', reza el acta judicial. El equipo de fabricación de Chicago fue cargado en 10 rastras; tres se enviaron a Red Oak y el resto se escondió en un parque de casas móviles.

Entre las supuestas víctimas están los bancos: JP Morgan Chase, Bank of America y General Electric Capital Corp, los cuales perdieron en total alrededor de $10 millones.

El acta judicial reporta que un asesor de quiebra encontró documentos que demostraban que los gerentes habían estado planeando esa medida por meses, creando una nueva compañía, Echo Windows and Doors, la cual según la Fiscalía iba a recibir los equipos de Republic, con Sharon Gillman, la esposa de Richard Gillman, como gerente.

La investigadora de The Miami Herald Rachael Coleman contribuyó a este reportaje.

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