Sur de la Florida

Llamadas al 911 revelan agonía de adolescente después que lo quemaron

Un familiar sostiene una foto del joven quemado, Michael Brewer, mientras su hermana (fondo) se ve realmente afectada.
Un familiar sostiene una foto del joven quemado, Michael Brewer, mientras su hermana (fondo) se ve realmente afectada. Carline Jean/Sun Sentinel

En una perturbadora y agónica llamada al número de emergencia 911 que se dio a conocer el viernes, se puede escuchar la voz de Michael Brewer --el adolescente de 15 años de Deerfield Beach que fue rociado con alcohol e incendiado por cinco compañeros de escuela-- gritando de dolor mientras los vecinos intentaban ayudarlo. El Departamento de Policía de Broward (BSO) dio a conocer el viernes una serie de llamadas al 911, y de ellas la más angustiante de todas es una conversación de ocho minutos entre un operador del 911 y una mujer no identificada que estaba junto al muchacho.

"Un chico se incendió y saltó a la piscina'', le dijo la agitada mujer al operador del 911, Louis Armstrong.

La mujer describió las condiciones en que estaba el adolescente, y le dijo al operador que la piel se le estaba despellejando. Luego, la mujer le preguntó al operador si podía quitarle la ropa al muchacho. Su llanto y sus gritos desesperados hacían aun más dramática la llamada.

"Está gritando, pero no ha perdido el conocimiento'', dijo la mujer. "Cariño, cariño, yo sé que te duele. Tienes que respirar. Tienes que respirar''.

La mujer describió las quemaduras en las brazos, pecho, y la cabeza del muchacho, y el operador le pregunta una y otra vez qué ocurrió.

"Cariño, ¿cómo pasó esto?", le preguntó a Michael la mujer. Las leyes estatales le prohíben a las autoridades identificar a las personas que llaman al 911.

"Alguien me echó alcohol por encima'', respondió el muchacho. "No sé. No sé qué pasó''.

Después se le escucha gritar: "¡Por favor, ayúdeme!''.

La revelación de las llamadas al 911 el viernes volvieron a renovar el dolor de la familia, que decidió mantener a los canales de televisión fuera de todo. Sin embargo, Danny Martínez, cuñado de Michael, todavía tenía los equipos de noticias sobre él cuando las llamadas fueron reveladas.

"Casi me da un ataque al corazón cuando escuché los gritos de Michael'', dijo Martínez. "Escuchar a Mikey sufrir me ha hecho sufrir mucho''.

Entretanto, Michael continúa en la unidad de cuidados intensivos del Centro de Quemados del Hospital Jackson Memorial, donde según los médicos deberá pasar meses para recuperarse de las quemaduras que le cubren 65% del cuerpo.

La transmisión de las llamadas al 911 tiene lugar días después que cinco adolescentes --todos compañeros de clase de Michael de la escuela intermedia Deerfield Beach Middle-- fueron arrestados en conexión con el ataque. Los adolescentes sospechosos son:

• Jesús Méndez, de 15 años, que según las autoridades confesó haber incendiado a Michael con un encendedor, está acusado de intento de asesinato en segundo grado.

• Steven Shelton, de 15 años, acusado de asalto con agravantes.

• Denver Jarvis, de 15 años, que según testigos, roció a Michael con el alcohol para fricciones, acusado de asalto con agravantes.

• Jeremy Jarvis, de 13 años, acusado de asalto con agravantes.

• Matthew Bent, de 15 años, acusado de asalto con agravantes.

El único que ha confesado y expresado remordimiento por el acto ha sido Méndez, el que le prendió fuego a Michael, dijeron las autoridades. Al parecer le dijo a un agente del BSO que había cometido "una mala decisión''.

Los cinco jóvenes fueron colocados en una cárcel juvenil esta semana después de comparecer de forma separada en la corte.

El viernes, Stephen Melnick, abogado de Jeremy Jarvis, el más joven de los acusados, solicitó que su cliente fuera evaluado por un psiquiatra. El juez Michael Orlando, de Broward, concedió la moción, diciendo que el sicólogo forense Michael Brannon evaluará al chico. Los resultados se discutirán en una audiencia el miércoles.

"No he discutido con él los hechos del caso'', dijo Melnick de su cliente. "El es básicamente un niño y no sé si entiende del todo lo que está pasando. No sé cuál ha sido su participación directa. Todo lo que ha revelado la policía es un documento de causa probable de una página y un párrafo, diciendo que él está involucrado por haber estado allí''.

Los investigadores dicen que el ataque se basó en una disputa por un juego de vídeo. Brewer le debía a Matthew Bent $40 por éste, pero no le dio dinero. Para cobrárselas, Bent trató de robarse una bicicleta de $500 del padre de Brewer.

A Bent lo arrestaron, y pasó la noche en una instalación juvenil.

La reportera de The Miami Herald Diana Moskovitz contribuyó a esta historia.

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