Sur de la Florida

Perforación en costas de Florida corre peligro en el Senado

EL BARCO Discover Deep Seas anclado en la estación de perforación de petróleo en las costas de Louisiana. Grupos empresariales están interesados en perforar petróleo y gas natural frente a las costas de la Florida.
EL BARCO Discover Deep Seas anclado en la estación de perforación de petróleo en las costas de Louisiana. Grupos empresariales están interesados en perforar petróleo y gas natural frente a las costas de la Florida. AP

El enérgico esfuerzo para se aprueben las perforaciones petrolíferas frente a las costas de la Florida está respaldado por una coalición de poderosos y bien financiados intereses empresariales que están decididos a triunfar donde ya han perdido antes: en el Senado de la Florida.

Pero, aunque los que respaldan las perforaciones dicen que acumularán los votos necesarios, los escépticos están multiplicándose en el Senado, e incluyen el presidente de dicha cámara y varios republicanos importantes que parecen cada vez más hostiles a la idea.

Jeff Atwater, el presidente del Senado, que está aspirando a la posición de jefe de finanzas estatales, no está convencido de que los floridanos están respaldando cada vez más las perforaciones. Y dice que el tema no es una de sus prioridades para el 2010.

"Lo de las perforaciones no está en la agenda del Senado para la próxima sesión'', dice Atwater republicano por North Palm Beach.

Aparte de la falta de entusiasmo de Atwater, varios veteranos senadores republicanos, algunos de ellos representando a distritos costeros, han dicho públicamente que no votarán a favor de una ley que apruebe perforaciones petrolíferas, entre ellos los senadores Victor Crist, republicano por Tampa, Dennis Jones, de Seminole, Paula Dockery, de Lakeland, y Durell Peaden, de Crestview.

"Se trata del dinero de campaña'', dice Peaden. "Y todo es como un gran juego de billar.

Otro senador costero es Mike Bennett, republicano por Bradenton, que dice que está dispuesto a aprender más sobre perforaciones pero que sabiendo lo que sabe ahora "votaría que no. No creo que el Senado tenga los votos requeridos ahora'', dice.

El el Senado estatal, de 40 miembros, se requieren 21 votos para aprobar un proyecto de ley. Esa cámara se compone de 26 republicanos y 14 demócratas, y la oposición republicana no necesariamente equivale a una sentencia de muerte.

Se espera que los que respaldan las perforaciones canalicen su influencia en dirección de siete senadores negros, todos demócratas, incluyendo Arthenia Joyner de Tampa y Larcenia Bullard, de Miami, que no se han expresado públicamente en cuanto al tema.

"Creo que conseguiremos los votos en la Cámara Baja y en el Senado, de un modo bipartidista'', dijo David Rancourt, principal cabildero de Florida Energy Associates, el grupo principal que procura quitar la prohibición de las perforaciones en la Florida.

Florida Energy Associates está trabajando con un consorcio de intereses petrolíferos de fuera del estado que quieren buscar petróleo y gas natural frente a las costas de la Florida, y cuentan con el respaldo de grupos empresariales importantes tales como Associated Industries of Florida.

No hay ningún proyecto de ley presentado por la próxima sesión, pero la fracasada idea de la primavera pasada, revelada en los últimos días de la sesión legislativa del 2009, proponía darle al gobernador y al gabinete la autoridad de aceptar licitaciones de compañías petrolíferas interesadas en efectuar perforaciones tan cercanas a las costas como a 3 millas de distancia.

La Cámara Baja votó 70-43, mayormente con una votación partidista, a favor de anular la prohibición, pero el Senado no consideró el proyecto, diciendo que la cámara estaba tratando de actuar demasiado rápido en cuanto a un asunto complicado con implicaciones significativas.

Ahora el Senado tiene un campeón: El senador Mike Haridopolos, republicano que espera poder convertirse en presidente del Senado de aquí a un año. "No voy a pretender que todo el mundo piense igual'', dice Haridopolos, republicano de Indialantic.

"No importa lo que se diga ahora, eso puede cambiar. Los hechos nos llevarán adonde haya que ir. No tengo prisa por juzgar''.

A otros republicanos les preocupan las implicaciones para la economía del "Sunshine State'' (Estado del Sol).

Jones, cuyo distrito abarca varias comunidades playeras de Pinellas, dice que perforar crearía un caos en la industria turística de su condado. El senador Crist, que se crió en Nueva Orléans, recuerda como tenía que quitarse las gotas de alquitrán de los pies cuando era un niño. Dockery, que está considerando aspirar a gobernador, encabezó con éxito la oposición del Senado a un proyecto de una central de trenes urbanos en la Florida, y parece listo a pelear igualmente duro en la primavera en contra de las perforaciones.

La senadora Nancy Detert, republicana por Venice, que representa a la mayor parte del Condado Sarasota, está indecisa, y dice que la actitud pública hacia las perforaciones está cambiando en su distrito.

"Me asombra ver cuánta gente en Sarasota respalda las perforaciones'', dice ella. "Deberíamos representar un ‘no', pero no es así. Somos un condado dividido''.

El hombre que podría de veras maniobrar el debate es Atwater. Como presidente del Senado. él solamente determina qué comités discuten qué proyectos, y cuándo. El tiene el poder de excluir cualquier proyecto de los comités y decidir cuándo tendrán acceso. Tiene poder para excluirlos enteramente o apresurarlos para que los discuta el Senado completo. El promete que además de la consideración del Senado reclutará un tercer partido independiente, como un centro de estudios o una universidad, para que suministre un análisis de los pro y los contra.

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