Sur de la Florida

Encendida disputa entre directivos del Jackson y la UM

En una evaluación fulminante, ejecutivos de la Universidad de Miami (UM) se quejaron enérgicamente de la dirección general del Jackson Health System y los médicos que está contratando.

Phillip George, cirujano plástico y presidente de la Junta Directiva de UM, afirmó que estaba disgustado con la calidad de los nuevos médicos del Jackson. "No le confiaría mis familiares a muchos de ellos''.

La afirmación tuvo lugar el lunes, durante una cumbre de líderes de dos importantes instituciones del sur de la Florida, en momentos que el sistema de salud pública de Miami-Dade se debate en medio de pérdidas cada vez mayores y preocupaciones sobre las ambiciones de UM desde que compró el Centro Médico Cedars, ubicado frente al Hospital Jackson Memorial.

Para los pacientes del sistema de salud pública del sur de la Florida, las tensiones entre los dos gigantes suscitan interrogantes sobre si se trata del mejor lugar para recibir tratamiento. Para los contribuyentes de Miami-Dade la pregunta es cómo se están usando sus impuestos en el Jackson, que asume gran parte de la carga del tratamiento de pacientes pobres y sin seguro médico del condado.

Gerald Kaiser, director de Medicina del Jackson, calificó el martes de "desacertada'' la afirmación de George sobre los médicos del Jackson. "Hemos sido muy cuidadosos a la hora de crear el equipo médico del Jackson''. Afirmó que los médicos eran "investigados exhaustivamente'' para asegurar que sean del más alto nivel y muchos tienen privilegios tanto en el hospital de UM como en el Jackson.

Durante más de medio siglo, ambas instituciones han trabajado estrechamente y el Jackson Memorial ha sido hospital docente de la Facultad de Medicina. Pero desde que UM consideró por primera vez hace varios años hacerse de su propio hospital, el Jackson decidió fortalecer su nombre mediante la contratación de médicos y aumentando la atención a sus instalaciones suburbanas en los hospitales Jackson North y Jackson South.

El lunes, en la cumbre, William Donelan, director de Operaciones de la Facultad de Medicina de UM, criticó la estrategia de ampliación del Jackson, que alegó trata de emular el Sistema de Salud Henry Ford en Detroit y sus suburbios. "Francamente, no creo que se trate de una propuesta prometedora'', dijo Donelan, quien considera que el baluarte del sistema público es el Jackson Memorial, con sus médicos de UM, y que eso es lo que se debe fortalecer.

La cumbre fue organizada por Eneida Roldán, quien asumió la dirección ejecutiva del Jackson en junio, una medida entre varias para hacer avanzar el abrumado hospital. Roldán dijo que está tratando de implementar una manera transparente de compartir información en la que UM detallaría lo que está haciendo en su nuevo hospital.

Roldán dijo que a muchos en el Jackson les preocupa que los médicos de UM, que trabajan en ambos hospitales, están enviando a los pacientes con seguro privado a su propia instalación y remitiendo a los pacientes pobres y sin seguro médico al Jackson Memorial, subsidiado con dinero del contribuyente.

"Me preocupa qué cruza la calle'', dijo Georgena Ford, miembro del Fideicomiso de Salud Pública (PHT), que gobierna el sistema del Jackson.

Pascal Goldschmidt, decano de la Facultad de Medicina, dijo en la cumbre que el nuevo hospital de la Universidad de Miami no hace nada que pueda poner en peligro al Jackson. "Hemos hecho muchas cosas buenas juntos'', dijo, pero admitió que la impresión de desconfianza, tanto entre el personal de UM como el del Jackson "ha empeorado sustancialmente''.

El martes por la tarde, después de leer una versión en internet de este reportaje, Goldschmidt dijo que quería dejar en claro que respetaba la calidad de los médicos del Jackson, pero que a los médicos de UM les es difícil trabajar hombro con hombro con ellos en muchos casos porque los médicos del Jackson, como empleados públicos, están protegidos contra las demandas, mientras que los empleados de UM, que es una institución privada, no lo están.

Eso con frecuencia significa, dijo Goldschmidt, que los abogados de negligencia con frecuencia ponen la mira en los "bolsillos profundos'' de UM.

Goldschmidt dijo que la presentación del martes de UM tuvo por fin "colocar los temas sobre la mesa'' pero sólo con la meta de "mejorar la relación''.

En la cumbre, el Jackson presentó información que mostró que su número de pacientes asegurados ha bajado en meses recientes mientras que los no asegurados seguían creciendo. Pero la mezcla de pacientes que pagan mostró que la cifra de los que pertenecen a entidades HMO aumentó 2.4 por ciento en los últimos 12 meses, mientras que los pacientes de Medicare aumentaron ligeramente y los de Medicaid, por los que el hospital recibe menos dinero, declinaron ligeramente.

El Jackson detalló la situación en una presentación de 18 páginas que mostró qué líneas de servicios contribuyen a los ingresos de la institución --liderados por operaciones del tórax, rehabilitación y neurocirugía-- y los servicios que más dinero perdían, los trasplantes y operaciones de la vesícula.

Donelan presentó al Jackson con una hoja de cargos brutos durante los últimos tres años: los cargos de sus pacientes asegurados habían aumentado a una tasa anual de 44 por ciento mientras que el índice general de crecimiento de la entidad fue de 7 por ciento.

Roldán dijo después de la reunión que esperaba que la UM ofreciera un análisis más detallado.

Aunque la líder del Jackson inició la reunión, la mayor parte fue dominada por ejecutivos de UM, Donelan en particular, quien advirtió que tenía intenciones de hablar "con franqueza y por lo claro''.

Donelan describió "una locura'' el proceso para determinar el acuerdo anual operativo entre UM y el Jackson. Se quejó de la falta de inversión del Jackson en nuevas tecnologías, diciendo que sus "equipos de radioterapia de oncología debían haberse reemplazado hace mucho tiempo''. También criticó acerbamente al hospital por no cooperar con UM en las demandas por negligencia, dejando en un caso a la universidad defendiendo los errores de una enfermera del Jackson.

Donelan se preguntó si el Jackson "está en una bajada que pueda controlar'' o si ‘‘sencillamente estaba declinando hasta convertirse en otro hospital de caridad''.

En general, los funcionarios del Jackson escucharon sin responder. John Copeland, presidente del directorio del PHT, dijo que UM había "clavado una estaca en la tierra'' que pudiera servir para futuras discusiones.

Jorge Arrizurieta, miembro del PHT, reconoció que las discusiones sobre el acuerdo operativo eran "arcaicas'', pero rechazó la sugerencia de que el Jackson se estaba "deslizando hacia un hueco. . . Tenemos que trabajar juntos para convertir ese asunto en algo positivo''.

Líderes de ambos grupos dijeron que necesitan encontrar formas de eliminar la desconfianza y trabajar en conjunto. Roldán dijo que un comité más pequeño que represente las dos instituciones debe comenzar a reunirse mensualmente, señalando que "va a costar trabajo cambiar muchas cosas''.

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