Sur de la Florida

Regalado y Timoney: gatillo en mano

JOHN TIMONEY (centro) dirige el Departamento de Policía de Miami desde el 2003. Con la nueva elección de Tomás Regalado como alcalde de la ciudad, se ha declarado una batalla entre ambos.
JOHN TIMONEY (centro) dirige el Departamento de Policía de Miami desde el 2003. Con la nueva elección de Tomás Regalado como alcalde de la ciudad, se ha declarado una batalla entre ambos. PARA THE MIAMI HERALD

El día en que John Timoney fue nombrado jefe de la Policía de Miami en el 2003, 11 de sus agentes estaban bajo juicio por preparar falsas pruebas y plantar pistolas en una serie de tiroteos. Siete serían convictos.

En dos años, la jefatura de Timoney limpiaría el problema convirtiendo una fuerza tendiente al gatillo alegre en una donde ningún agente ha disparado un arma en 20 meses. Los malos policías fueron sancionados. El crimen bajó.

Sin embargo, ahora el jefe se encuentra en una lucha política con su carrera de Miami en juego. Tomás Regalado, electo alcalde el martes, quiere la salida del jefe y dice que seguirá presionando hasta que lo consiga.

Timoney se mantiene firme.

"Me encanta esto'', comentó Timoney, de 61 años, en una entrevista antes de las elecciones del martes. "He pasado un tiempo estupendo. Tenemos mucho trabajo que hacer, muchos planes''.

Es el primer enfrentamiento del nuevo gobierno de Miami. La batalla de un político, que ha llegado al cargo sobre una ola de descontento público, contra un jefe de policía nacionalmente conocido y dispuesto a pelear.

Presionado para comentar sobre la potencial discusión, Timoney no quiso decir más. "Se subestima al irlandés por obstinación'', dijo.

Timoney llegó a Miami pasando por algunos de los barrios más duros de la nación. A los 13 años, se mudó de Irlanda al barrio de Washington Heights en Nueva York, donde se cambió el nombre de Sean a John.

Encontró su vocación tras la secundaria, haciendo trabajo administrativo para el Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York. Dos años después, en 1969, estaba trabajando en la calle como policía.

Timoney ascendió rápidamente convirtiéndose en el jefe de cuatro estrellas más joven de la ciudad. Posteriormente fue nombrado Primer Comisionado Adjunto bajo el jefe William Bratton.

Pero en Nueva York nunca pudo conseguir el trabajo al que aspiraba. Cuando Bratton tuvo problemas con el alcalde Rudolph Guiliani, Timmoney fue ignorado.

Así que se dirigió a Filadelfia, donde fue nombrado comisionado de la policía en 1997. Había mucha corrupción. Timoney aplicó políticas firmes y limpió una problemática unidad de narcóticos.

"Aquí la gente todavía habla de John'', indicó el comisionado de la policía de Filadelfia, Charles Ramsey, que ha conocido a Timoney desde sus días en Nueva York.

Para el 2002, Timoney se había ido de Filadelfia. Pasó un año como principal ejecutivo de una gran firma de seguridad en Nueva York. Pero estaba aburrido, dijo.

"Era final de noviembre. Me estaba congelando'', recuerda el jefe.

Entonces llegó una llamada del alcalde de Miami Manny Díaz.

Su respuesta: "Estaré allí la semana próxima''.

Una serie de robos de turistas y de asesinatos en Miami estaba atrayendo atención internacional.

Cuando los miembros de un escuadrón élite de la policía conocido como los "Jump Out Boys'' fueron acusados por los federales de tiroteos y encubrimientos, el entonces administrador de la ciudad, Carlos Giménez, buscó a alguien de afuera.

Díaz dijo haber encontrado en Timoney un jefe bien conocido que, por un lado, podía ser un brusco policía irlandés y, por el otro, podía dar conferencias en Amherst y otros colleges de Nueva Inglaterra sobre Crimen y Castigo de Dostoyewski.

"Cuando uno trabaja con él, uno encuentra que es realmente... un libertario civil. Es el tipo que siempre va a tratar de encontrar la forma de impedir que un problema se desarrolle'', dijo Díaz.

Cuando Timoney se convirtió en jefe un lunes del 2003, representantes del Departamento de Justicia fueron llamados para observar el desarrollo del Departamento de Policía tras sus diversos problemas.

Timoney hizo cambios de política. Ahora la policía recibe entrenamiento sobre cómo tratar a los enfermos mentales. En algunos casos, los tasers (pistolas eléctricas) han reemplazado las pistolas. Han disminuido los tiroteos y las mordidas de perros. A los policías no se les permite disparar a vehículos en movimiento excepto en circunstancias extremas.

Pero Timoney también encontró controversia.

Líderes mundiales vieron en el 2003 como Timoney dirigió más de 40 departamentos de policía en la protección de diplomáticos asediados por protestantes durante la Conferencia de Libre Comercio de las Américas. Hubo muchos enfrentamientos.

El jefe fue criticado por haber usado gratuitamente un Lexus de un comisionista del sur de la Florida.

Inicialmente, Timoney negó la acusación, luego pagó por el vehículo y, con el tiempo, pagó $1,000 en multas al Estado y al Condado. El administrador de la ciudad retuvo su salario por una semana.

Ahora, sus peleas están vinculadas con el ayuntamiento y con el sindicato de la policía.

En una elección de poca asistencia, Regalado llegó a la alcaldía con el apoyo del poderoso sindicato.

La salida de Timoney ha sido una misión para el presidente de Orden Fraternal de la Policía Armando Aguilar, un viejo policía que dice que su personal ha sido injustamente sancionado y se le ha negado promoción desde hace años.

"No ha habido sino problemas desde que empezó en este departamento de policía'', indicó Aguilar. "Ha sido funesto para nuestras tropas. Básicamente ha destruido la moral''.

Regalado tomará posesión el próximo miércoles. el alcalde no puede despedir al jefe de la policía, pero puede despedir al administrador de la ciudad, que controla el personal. los comisionados de Miami tendrían que acordar la salida de Timoney.

‘Mi posición es seguir diciéndole al administrador ‘Estoy muy incómodo con el jefe'', dijo Regalado. "Lo voy a repetir todos los días. La gente coge el mensaje''.

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