Sur de la Florida

Arrestada y suspendida la comisionada Spence-Jones

La investigación penal que forzó el despido de la comisionada de Miami Michelle Spence-Jones el viernes empezó casi accidentalmente a principios del 2007, cuando su nombre apareció mientras investigadores analizaban los expedientes bancarios de un caso no relacionado con ella.

A partir de allí, un prolongado papeleo cristalizó en una audaz jugada: en septiembre, los fiscales emplazaron a la antigua presidenta de la Comisión del Condado Barbara Carey-Shuler para que dijera lo que sabía sobre unas sospechosas donaciones del Condado por valor de $50,000.

Para los fiscales, la jugada fue un éxito. Carey-Shuler negó haber escrito una carta pidiéndole a una agencia de servicios sociales que tomara fondos para dos programas especiales --Timbuktu Marketplace y Osun's Village-- y se los dieran a la compañía de Spence-Jones, Karym Ventures.

"¿Trató usted de alguna forma que Karym Ventures recibiera el dinero de Timbuktu Marketplace y Osun's Village?", le preguntó el fiscal Richard Scruggs, según una transcripción de su entrevista bajo juramento publicada el viernes.

"Absolutamente no'', respondió Carey-Shuler. "Quería el dinero para los grupos que yo había escogido en las audiencias del presupuesto''.

Esa carta falsificada y la declaración de Carer-Shuler impulsaron el caso penal que llevó a Spence-Jones a los tribunales el viernes, donde se entregó a la policía tras haber criticado abiertamente las tácticas de Scruggs. Está acusada de un cargo de robo en mayor cuantía en segundo grado.

"El fiscal estatal tiene la obligación de buscar la verdad y esta acusación es para removerme de mi cargo, y no para buscar la verdad'', afirmó Spence-Jones en una conferencia de prensa frente al tribunal, rodeada por sus simpatizantes. "Nunca ha falsificado una carta ni robado ningún dinero''.

Cuatro horas más tarde, la fiscal estatal de Miami-Dade, Katherine Fernández Rundle, rodeada por Scruggs, el director de Policía interino de Miami-Dade, Jim Loftus, y varios investigadores y abogados, explicó como la comisionada había robado parte del dinero de las donaciones para su uso personal.

"Zapatos, ropas, perfumes, etc.", dijo Fernández Rundle. "Muchos pueden argumentar que esos usos de fondos públicos hicieron muy poco por mejorar la vida de la comunidad del Distrito 5''.

Spence-Jones, que había prestado juramento el jueves para su segundo término, presentó una fianza de $12,500 el viernes y salió en libertad para empezar el largo proceso de prepararse para el juicio. El gobernador Charlie Crist la suspendió de su cargo.

La política, de 42 años, ha sido objeto de numerosas investigaciones. En mayo, los fiscales la absolvieron de un caso de manejo de influencias.

Eso la hizo escribir una carta a The Miami Herald elogiando la integridad de Fernández Rundle, y hacer poco sutiles alegaciones de que las investigaciones estaban motivadas por el racismo. "Rezo porque algún día uno pueda realmente servir en el Condado de Miami-Dade sin tener un estigma por el color de la piel o por los antecedentes'', escribió.

El viernes, Spence-Jones dijo no creer que la raza hubiera tenido un rol en su arresto, aunque el día antes había calificado la investigación de " linchamiento público''.

"Creo que es triste que haya gente que piense en estos términos'', comentó Fernández Rundle. "Esto está basado en los hechos. Está basado en testimonios''.

Los hechos y los testimonios del caso empezaron cuando los investigadores, trabajando en un caso de corrupción independiente, observaron un pago a Spence-Jones de una organización no lucrativa llamada Friends of MLK.

En septiembre de 2004, Carey-Shuler, entonces presidenta de la comisión del condado, orientó al Miami-Dade Action Plan Trust a que le diera donaciones de $25,000 a tres grupos, incluyendo Friends of MLK, dirigido por el Rev. Gaston Smith.

Smith, el pastor de la iglesia de Spence-Jones, fue arrestado en febrero de 2008 por presuntamente usar el dinero de las donaciones para su uso personal. Se ha declarado no culpable y tiene un juicio señalado para diciembre.

Los fiscales entonces rastrearon otras dos donaciones concedidas por Carey-Shuler que terminaron en negocios de Spence-Jones.

En 2005, funcionarios de MMAP estuvieron de acuerdo en transferir las donaciones de las dos organizaciones no lucrativas a Karym Ventures, una insólita medida que contradice una votación de la comisión del condado y viola la política del condado.

Los fiscales dicen que la transferencia fue orquestada por Spence-Jones, que entonces era una ayudante en el ayuntamiento. Le dijo al funcionario de MMAP, William Simmons, que ella era la persona de contacto para todas las donaciones, incluyendo Timbuktu Marketplace y Osun's Village, según muestran los expedientes.

Forzado por la influencia de Carey-Shuler, Simmons estuvo de acuerdo aunque solicitó cartas de apoyo de los dos grupos, y de Carey-Shuler, según muestran los expedientes.

El año pasado, el administrador de Timbuktu, Marvin Weeks, le dijo a los fiscales que Spence-Jones lo había engañado y le había hecho escribir una carta que fue usada posteriormente para que MMAP le entregara el dinero a ella. Timbuktu, que se suponía fuera a utilizar el dinero para establecer una galería de arte en un restaurante de Spence-Jones, nunca vio ni un centavo de la donación, les dijo Weeks.

En el caso de la donación de Osun's Village, los fiscales descubrieron que las víctimas ni siquiera sabían que eran víctimas.

En 2004, el arquitecto Harlan Woodard y su socio Nathaniel Styles, necesitaban dinero de la donación para Osun's Village, un distrito especial a lo largo de la NW 7 Ave. donde esperaban rehacer las fachadas de los negocios con una arquitectura moderna que reflejara la herencia africana. Llevaron su plan a Carey-Shuler.

"Este proyecto en realidad es para reconectar a la gente con quienes ellos son en realidad'', dijo Woodard el viernes. "Queríamos que ésta fuera un área preparada para la transformación''.

Pero nunca llegó dinero alguno. Se les olvidó la petición.

Después, Weeks, de paso, les mencionó los subsidios. Woodard después buscó en la Internet y descubrió los documentos del condado que mostraban que Carey-Shuler había separado $25,000 para su proyecto.

La bofetada fue que MMAPP le había dado el dinero a Karym Ventures, que abrió un gimnasio y un café a nueve cuadras de la oficina de Woodard en Libery City.

Woodard dijo que él y su socio nunca habían acordado nada con Spence Jones de colaborar en el proyecto de Osun Village.

Cuando Scruggs y el investigador Robert Fielder se reunieron con Woodard y Styles, les mostraron una carta sin firma con el nombre de la organización. Se había usado para darle a MMAP la autorización de entregarle el dinero a Spence-Jones. "!Somos víctimas de robo de identidad!'' les dijo Woddward a Scruggs y a Fielder.

Los investigadores se vieron confrontados con otra confusa pieza de evidencia: Una carta a MMAP con el nombre de Carey-Shuler, dirigiendo los $50,000 de las aldeas de Timbuktuy Osun a Karym Ventures.

Hace dos meses, el 18 de septiembre, era hora de interrogar a Carey-Shuler, que se había retirado de la comisión del condado en el 2005.

Bajo citación judicial, y por lo tanto con inmunidad por cualquier cosa que ella dijera, Carey-Shuler entró a la oficina de la procuraduría estatal con el abogado Milton Hirsch.

Carey-Shuler dijo que ella sabía poco de Karym Ventures y nada de la carta que señalaba que ella nunca diría que los subsidios se dieran a la compañía porque violaban reglas del condado. "Eso me asombró mucho''.

Las observaciones de Carey-Shuler parecían hablar de falsificación. El encabezamiento tenía su firma acuñada, pero ella prefería firmar. Y tenía también fecha.

"Mi encabezamiento debía decir "presidente'' o "presidenta'', dijo Carey-Shuler los sorprendidos investigadores.

Menos de dos meses después, un abogado de Miami-Dade firmó una orden de arresto contra Spence-Jones,que contaba a Carey-Shuler como una de sus mejores mentoras políticas. Esa misma tarde Fernádez Rundle elogió a Cary-Shuler por su valor.

El viernes por la mañana, Carey-Shuler aparentemente llamó al abogado de Spence-Jones, Richard Alayon, para quejarse de que sus comentarios "se tomaron fuera de contexto'', dijo Alayon.

Su abogado Hirsch, dijo que Cary-Shuler quería aclarar que no se le tomara "por una soplona''.

Y añadió: "Respondió con veracidad a las preguntas que se le hicieron bajo juramento''.

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