Sur de la Florida

Declaran que no hubo plan para prender fuego a adolescente

JEREMY JARVIS (izq.) junto a su hermana y a su madre en la oficina del abogado antes de la declaración pública.
JEREMY JARVIS (izq.) junto a su hermana y a su madre en la oficina del abogado antes de la declaración pública. SUN SENTINEL

No hubo plan alguno de atacar a Michael Brewer, dijo el martes su ex amigo Jeremy Jarvis. No hubo conspiración alguna para rodearlo, empaparlo en una sustancia inflamable y prenderle fuego.

Jarvis, de 13 años, no contaba con el permiso de su abogado para explicar cómo tuvo lugar el notorio ataque del 12 de octubre, pero sí dijo una cosa: no fue preconcebido.

Jarvis hizo su primera declaración pública la mañana del martes, leyendo un texto preparado frente a la oficina de su abogado en Fort Lauderdale. "Yo quiero expresar mi más profunda simpatía por Mikey y su familia'', dijo Jarvis. "Yo voy a rezar para que Mikey se ponga mejor cada día y tenga una pronta recuperación''.

Sentado en la oficina de su abogado antes de comparecer en cámara, Jarvis describió su relación con Brewer, de 15 años, como una amistad que se profundizó considerablemente durante el año pasado, al ser ambos estudiantes de la escuela Deerfield Beach Middle. "El era uno de mis mejores amigos'', dijo Jarvis.

Y nunca hubo disgusto alguno entre ellos, dijo. La amistad continuó hasta el momento en que Jarvis y otros cuatro se encontraron con Brewer en un complejo de apartamentos al que Brewer había ido a visitar a un amigo.

Jarvis era el menor de los cinco adolescentes acusado originalmente de haber participado en el ataque a Brewer. De acuerdo con los informes dados a conocer hasta el momento, Jarvis sólo fue acusado de ser parte del grupo que rodeó a Brewer. El no fue descrito como un participante activo, y no se presentaron cargos contra él o contra su amigo Steven Shelton, de 16 años.

Pero la Fiscalía tiene tiempo aún de reconsiderar su decisión, y debido a que Brewer contó finalmente el lunes su versión del incidente a los investigadores, el abogado de Jarvis no podía arriesgarse a que su cliente dijera algo sin querer que pudiera incriminarlo.

Otros tres adolescentes están detenidos sin derecho a fianza acusados de intento de asesinato. Matthew Bent, de 15 años, está acusado de haber dirigido el ataque. El hermano de Jarvis, Denver Colorado (D.C.) Jarvis, está acusado de rociar a Brewer con alcohol para fricciones. Y Jesús Méndez, de 16, está acusado de prender el fuego, lastimándose a sí mismo.

Los tres han sido acusados como adultos y enfrentan un máximo de 30 años de cárcel de ser hallados culpables.

Brewer sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en dos tercios de su cuerpo. El está en estado delicado en el Centro de Quemaduras del Jackson Memorial Hospital en Miami.

Hacer una declaración sobre su antiguo amigo es algo que Jarvis había querido hacer desde que quemaron a Brewer, dijo Melnick. Jarvis tuvo además palabras cariñosas para su hermano.

"Quiero decirle a mi hermano, D.C., que lo quiero y que lo extraño'', dijo Jarvis. "Yo tengo esperanza y rezo para que todos salgamos bien de esto''.

Con excepción de comparecencias conjuntas ante los tribunales, los hermanos han estado separados desde el 12 de octubre.

Además de su abogado, Stephen Melnick, Jeremy Jarvis estuvo acompañado el martes por su hermana mayor Elyse, de 17 años, y su madre, Sherry.

En la oficina de Melnick, Jeremy Jarvis dijo que él no es el monstruo que muchos creen, debido al ataque. El se describió a sí mismo como un adolescente normal a quien le gustan las películas cómicas y los deportes, y sigue soñando con servir a su país en la Fuerza Aérea.

El dijo también que no tiene intención alguna de hacer de nuevo nada que pueda volver a llevarlo a un centro de detención juvenil. "Ese no es un lugar al que yo quiera regresar nunca más'', dijo. "Es la cárcel. Hace mucho frío todo el tiempo''.

Y, debido a que él estuvo en prisión preventiva durante un mes después del ataque a Brewer, a Jarvis no se le permitió interactuar con nadie aparte de los guardias, Melnick y familiares que pasaron 45 minutos con él los miércoles, sábados y domingos.

Según la jefatura de policía de Broward, el grupo de adolescentes encontró el alcohol para fricciones en el complejo de apartamentos Limetree Village donde tuvo lugar el ataque. Se afirma que Bent dio instrucciones a los otros de que se lo echaran encima a Brewer, en represalia porque Brewer había llamado al 911 el día antes al ver que intentaban robar una bicicleta propiedad de su padre.

El conflicto entre ambos adolescentes comenzó, según los investigadores, a causa de $40 que Brewer le debía a Bent por un juego de video.

La familia de Brewer se negó a comentar sobre la declaración de Jarvis.

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