Sur de la Florida

Padres de joven quemado dan gracias por su vida

MICHAEL BREWER ha logrado sobrevivir a las graves quemaduras que le produjo un ataque por parte de varios compañeros de estudios.
MICHAEL BREWER ha logrado sobrevivir a las graves quemaduras que le produjo un ataque por parte de varios compañeros de estudios. AP

Mientras otras familias se reúnen este jueves para la cena de Acción de Gracias, Valerie y Michael Brewer Sr. estarán junto a la cama de su hijo, donde han permanecido día y noche durante las últimas siete semanas.

Aunque renunciarán al pavo tradicional, este año tienen mucho que agradecer. Su hijo de 15 años está vivo.

Michael Brewer Jr., a quien varios compañeros de escuela le prendieron fuego el 12 de octubre, se recupera en la Unidad de Quemados de la Universidad de Miami/Hospital Jackson Memorial.

En los días y semanas que siguieron al ataque, el estudiante de secundaria de Deerfield Beach pareció próximo a fallecer con quemaduras en la mayor parte del cuerpo.

El miércoles, en una conferencia de prensa en el hospital, Valerie Brewer afirmó que su hijo está sanando poco a poco. Ya puede dar pasos solo y jugar con su Xbox. Oye música que le envió su rockero favorito, Ozzy Osbourne.

El progreso es lento y la recuperación demorará años, tal vez toda su vida, dijo el cirujano Carl Schulman. Cosas tan sencillas como ducharse e ir al baño son triunfos diarios.

Valerie Brewer, que duerme en una cama portátil en la habitación del hospital, se asustó el martes al escuchar la voz de su hijo en medio de la noche.

"¡Mamá, mamá!'', dijo. "¿Dónde estás, Michael?", preguntó, al ver su cama vacía. "Estoy en el baño. ¿Me puedes ayudar?". Fue la primera vez que pudo ir solo al baño.

"Mi hijo está vivo de milagro. . . Me llena de asombro cada día'', declaró Valerie Brewer. Con apariencia exhausta y demacrada, su padre, Michael Brewer padre, vaciló buscando las palabras. "No hay palabras para describirlo'', dijo al fin.

Brewer sufre dolores casi a diario. Habrá muchas más operaciones, fisioterapia, y luego más injertos de piel, más analgésicos y más vendajes.

Su madre lee en alta voz algunas de los cientos de tarjetas y cartas recibidas de todo el mundo. A veces la hacen llorar, dijo.

Brewer no habla sobre lo que le pasó, ni sobre los muchachos, que fueron sus amigos, acusados de echarle por encima alcohol y prenderle fuego en un complejo de apartamentos de Deerfield Beach.

Los sospechosos, Matthew Bent, Denver Jarvis, ambos de 15 años, y Jesús Méndez, de 16, han sido acusados como adultos de intento de asesinato en segundo grado.

No se han presentado cargos contra otros dos jóvenes que estaban presentes: el hermano de 13 años de Jarvis, Jeremy, y Steven Shelton, de 16.

Después de mucho insistir, la madre de Brewer habló el miércoles sobre los acusados.

"El segundo día me arrodillé y le rogué a Dios que me librara del odio y del rencor'', declaró.

El Día de Acción de Gracias la mayor parte de la familia de Brewer estará en casa y se reunirán para llamar a Michael y a sus padres al hospital.

Y bendecirán juntos la cena.

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