Sur de la Florida

El aeropuerto se llena en la víspera de Navidad

DESPUES DE de una larga espera, la familia Rodríguez está lista para abordar su vuelo 
con destino a Nicaragua el jueves en el Aeropuerto Internacional de Miami.
DESPUES DE de una larga espera, la familia Rodríguez está lista para abordar su vuelo con destino a Nicaragua el jueves en el Aeropuerto Internacional de Miami.

Para muchos viajeros de último minuto que el jueves buscaban afanosamente llegar a tiempo a su destino en una de las épocas más congestionadas del año, la Navidad empezó en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA).

Desde muy temprano miles de personas hacían largas filas en las terminales con el ánimo de evitar retrasos y cancelaciones que marcaron la tónica de la estación navideña debido a una onda gélida en el noreste del país. Las inclemencias del tiempo afectaron recientemente el servicio en general.

"Lo único que deseo es aterrizar cuanto antes en Bogotá. Han sido demasiadas horas de espera'', expresó Omar López, de 25 años.

Junto con su esposa Marcela, de 22, López llevaba varias horas acumuladas de itinerario desde que salieron del aeropuerto Louis Armstrong de Nueva Orleans.

Algunas conexiones a destiempo y una que otra desorganización en la entrega del equipaje pusieron a prueba su espíritu navideño en el MIA.

"Todos queremos estar con nuestras familias en una fiesta especial. Pero es difícil viajar así, con tantos apuros'', dijo Marcela, quien además de estar pendiente de los regalos y las maletas que llevaba, debía atender a la mascota de la familia, Matilda, un bulldog inglés de nueve meses.

Pese a la avalancha de pasajeros y al nerviosismo de algunos, nadie quiso poner en riesgo sus planes de viaje. La nicaragüense Jeanette Rodríguez, de 53 años, decidió pasar todos los controles de rigor y chequear su equipaje con un poco más de tres horas de anticipación.

Rodríguez supo por las noticias que en días agitados como la víspera de Navidad hay retrasos de vuelos de más de dos horas y media.

"¡Estamos listos! Es un verdadero alivio'', comentó.

Otro pasajero, Jimmy Flores, de 28, aprovechó que su vuelo a Nueva York estaba retrasado para comprar un par de regalos. Entre otras cosas, tenía en mente conseguir un reloj de diseño y una camiseta de colores tropicales.

"Hubiese querido viajar antes pero no pude'', dijo.

El horario de partida de los vuelos hacia el norte del país, debido a la saturación generada por las numerosas cancelaciones, puso en alerta a la puertorriqueña Lilian Rivera, que hace más de cuatro meses hizo planes para trasladarse, directo y sin escalas, a Washington, D.C.

Los viajeros recibieron recomendaciones de confirmar sus vuelos con las aerolíneas.

"Me encanta viajar en esta época porque hay emoción y mucha expectativa'', precisó Rivera, de 41 años. "La Navidad es sinónimo de reunión familiar y uno tiene que disfrutarla con los suyos''.

Los problemas que se arrastraron desde el fin de semana desquiciaron el tráfico aéreo. De hecho, grupos de pasajeros cuyos vuelos fueron cancelados continuaban en lista de espera en Miami, aguardando asientos vacíos en aviones cuya capacidad estaba al tope.

Abraham Chávez, un inmigrante de origen salvadoreño que pasará la Navidad con sus hermanos y amigos más cercanos en su tierra natal, comentó que estaba sorprendido de ver a tantas personas aguardando tomar un avión en un día festivo.

"Parece que todos queremos viajar a la misma vez'', comentó.

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