Sur de la Florida

Homestead bajo una nube de escándalos

Steve Bateman, alcalde de Homestead.
Steve Bateman, alcalde de Homestead. The Miami Herald

La negligencia municipal ha sido un tema familiar últimamente en lugares como South Miami, Coral Gables y Miami, pero es posible que Homestead haya tomado la delantera.

En los cuatro meses transcurridos desde que un nuevo alcalde y Concejo tomaron las riendas de Homestead, la segunda municipalidad más antigua de Miami-Dade ha sufrido varios escándalos éticos y financieros vinculados con administraciones anteriores y la actual.

Los escándalos van desde cosas de poca monta (batallas sobre supuesto favoritismo) hasta problemas mayores (un jefe de departamento que envió textos sexualmente explícitos a un subordinado; su jefe, el administrador municipal, frecuentando un sitio de internet subido de tono en la laptop propiedad del gobierno municipal).

Casi nadie ha salido ileso: ni la administración de la combativa ex alcaldesa Lynda Bell, quien irritó a los electores con un aumento de impuestos y despidos en medio de una crisis fiscal. Ni su hija, quien perdió su trabajo de policía de la reserva después de supuestamente amenazar a un antiguo novio con su arma de servicio, alegación que Bell dice fue un golpe político.

Ni siquiera el nuevo alcalde, Steven Bateman, quien colocó a un nuevo administrador municipal con un pasado profesional oscuro y muy pronto se metió en sus propios problemas.

Pero las cosas comenzaron a caldearse de verdad cuando un detective privado contratado por la mayoría del nuevo Concejo sacó los trapos sucios de la antigua administración, los trapos resultaron estar realmente sucios: las cinco visitas del administrador municipal Mike Shehadeh a una página de internet de sadomasoquismo desde la laptop del municipio, así como insinuaciones románticas a la subadministradora municipal, que es casada, desde un BlackBerry del gobierno. Su abogado dice que no fue intencionalmente.

Esto sólo lo supera los numerosos intercambios gráficos del director de Parques con varias mujeres, entre ellas una subordinada, también desde su BlackBerry oficial. Para no mencionar un chiste racista cruel que envió desde el mismo teléfono.

Entonces, de pronto, le tocó al alcalde meterse en problemas. Una mujer que le alquila una vivienda a Bateman lo acusó de agresión durante una disputa sobre el alquiler, mientras varios blogueros lo criticaron fuertemente por no pagar completamente $11,000 que debía en cargos por urbanización.

Para muchos vecinos de Homestead, los escándalos no podían suceder en un momento peor.

Este otrora tranquilo lugar, devastado por el huracán Andrew en 1992, apostó su futuro a la urbanización desaforada, anexando miles de acres de campos de papa donde surgieron nuevas subdivisiones. La ciudad de llenó de dólares por concepto de impuestos y su población se duplicó a 60,000 vecinos, para desplomarse con la reciente crisis hipotecaria.

Hoy, una de cada 76 viviendas en Homestead está en ejecución hipotecaria y el municipio tiene que apretarse el cinturón para hacer frente a la pronunciada baja en el valor de la propiedad. La crisis fiscal se extiende a la Dirección de Fomento Comunitario, que debía aliviar la pobreza pero en su lugar derrochó millones de dólares en tratos dudosos y proyectos que nunca se finalizaron, según una auditoría de Miami-Dade.

Algunas personas que ya llevan tiempo viviendo en Homestead dicen que nada de esto los sorprende. Es lo mismo de siempre, dicen, un lugar que siempre se ha destacado en Miami-Dade por su problemas políticos, peleas por motivos electorales y el coqueteo con la bancarrota en el 2001.

"Les digo a mis amigos que eso es Homestead'', afirmó el activista Jim Tranthem. ‘‘Es un pueblo pequeño. Mi amigo [el ex alcalde] Fred Rhodes fue encarcelado por narcotráfico. Son buenas personas, pero hacen cosas estúpidas''.

Mike Shehadeh, ex administrador municipal, supo que le llegaba la hora cuando Bell y sus aliados Nazy Sierra, Melvin McCormick y Tim Nelson perdieron la reelección en noviembre.

"No sé lo que me espera. Malas noticias'', le dijo a su amiga Alicia Mesa.

El 23 de noviembre, el Concejo lo suspendió. Los abogados municipales contrataron a Patrick Franklin, investigador privado, para que analizara los contratos que el gobierno municipal firmó con el hermano de Shehadeh y otras alegaciones de conducta indebida.

El 3 de febrero, Franklin regresó con una letanía de negligencias de Shehadeh, desde solicitar contribuciones de campaña de proveedores del municipio para Bell hasta chocar con dos concejales y hacer un gesto indecente en un foro de candidatos.

La investigación, que costó al municipio $50,000, también dejó al descubierto preocupaciones sobre HSQ, una firma de ingeniería parcialmente propiedad de Nour, hermano de Shehadeh. HSQ recibió casi $400,000 en contratos municipales que parecían intencionalmente divididos en cantidades menores de $25,000 cada uno para evitar una revisión del Concejo, dijo Franklin. Muchos no se sometieron a licitación.

Un antiguo auditor interno le dijo a Franklin que el FBI, que ha declinado comentar públicamente al respecto, está al tanto de HSQ y sus nexos con el ex administrador municipal.

Alfonso Pérez, abogado de Shehadeh, dijo que su cliente se había recusado cuando se trataban asuntos de HSQ.

Pero Franklin no acabó ahí. En el sistema informático municipal descubrió las visitas de Shehadeh al "Templo de la Diosa Qetesh'', una página electrónica de una dominatrix de Ohio que buscaba "esclavos''. El detective privado también encontró textos amorosos enviados por Shehadeh Johanna Faddis, a quien ascendió después que lo nombraron administrador municipal en febrero del 2008.

"En mi mente no hay lugar para otra mujer que no seas tú. Te amo profundamente'', le escribió Shehadeh, que es divorciado.

Pérez dijo que su cliente no hizo nada indebido, señalando que otras personas habían tenido acceso a su laptop y móvil.

"Toda la carrera y la reputación del Sr. Shehadeh han sido destruidas por individuos que quieren dañar su credibilidad por razones personales'', dijo Pérez.

El abogado de Faddis, Neil Flaxman, dijo que su cliente no tenía comentario al respecto.

Shehadeh, a quien el Concejo despidió el 3 de febrero, no ha devuelto la laptop ni la BlackBerry al gobierno municipal.

Al escarbar más, Franklin encontró que Robert Landen, director de Parques, había usado su BlackBerry oficial para "sextextear'' a por lo menos cuatro mujeres, entre ellas una subordinada.

En un intercambio de mensajes que parece un texto pornográfico de mala muerte, Landen y una mujer tejen una fantasía sobre actividades sexuales.

El 26 de noviembre, Landen, de 44 años, también envió un mensaje racista que había recibido de un amigo. La versión desinfectada "No vas a creer esto. Me tatué un negro en el hombro y el maldito brazo no me funciona''.

El 18 de febrero, el administrador municipal en funciones Sergio Purriños suspendió a Landen, quien ese día decidió retirarse. Landen no devolvió varias llamadas telefónicas que le pedían comentar sobre el asunto.

El domingo del Super Bowl, la hija de la ex alcalde Bell generó titulares cuando supuestamente amenazó a un ex novio con su arma de reglamento. Jenna Maldonado, de 28 años y reservista de la Policía de Homestead, más tarde fue arrestada por agresión con agravantes con un arma de fuego. Los fiscales desestimaron los cargos la semana pasada después de que el ex novio, Steven Encarnación, no respondió a un citatorio judicial. El abogado de Maldonado, Sean O'Connor, dijo que su clienta actuó en defensa propia.

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