Sur de la Florida

Los maestros en pie de guerra contra medida de Tallahassee

Amanda Fraga (al centro) y Nidia Peña (derecha) protestan junto a otros maestros en frente de FIU, el 1ro. de abril.
Amanda Fraga (al centro) y Nidia Peña (derecha) protestan junto a otros maestros en frente de FIU, el 1ro. de abril. El Nuevo Herald

David Kirsner, un maestro de primaria de Miami-Dade, con dos maestrías y un doctorado, soñaba con enseñar hasta los 70 años, pero en los últimos días ha pensado en adelantar su jubilación.

Su moral está por el suelo.

"En un futuro será imposible encontrar a maestros de calidad para enseñar a los niños de las escuelas públicas'', dijo Kirsner, de 60 años. "Así no vale la pena seguir''.

Kirsner es uno de los miles de maestros de la Florida que se han puesto en pie de guerra contra el proyecto de la llamada Ley de Calidad del Maestro (Teacher Quality Bill), auspiciada por el senador de St. Augustine, John Thrasher, presidente del Partido Republicano de la Florida.

La ley determinaría el salario de los educadores de acuerdo con el rendimiento de los alumnos en el salón de clases. Aprobado por el Senado a mediados de marzo, el proyecto sería debatido esta semana en la Cámara de Representantes.

"Es un atentado contra la escuela pública'', comentó Silvia Lavernia, maestra de español, con más de 20 años de experiencia, en la escuela primaria Miami Springs. "Uno puede ser muy buen maestro, pero cuando no tienes el alumnado ideal, el resultado podría llegar a ser muy pobre''.

La reforma establecería que la mitad del salario de los maestros pudiera pasar a depender exclusivamente del nivel de aprendizaje y rendimiento de los alumnos en los exámenes estatales y de fin de curso.

También anularía el sistema de asignaciones salariales por grados académicos y títulos, especializaciones y años de servicio en el campo educativo.

A partir del 2014 se mediría el rendimiento de cada maestro en una escala de ‘‘insatisfactorio'', "necesita mejora'', "eficaz'', y "altamente eficaz''. Al mismo tiempo, se simplificaría el proceso de despidos.

La Asociación de Educadores de la Florida (FEA, por su nombre en inglés) dijo que el proyecto no hace diferencias y perjudica a todos los educadores.

"El SB 6 no sólo apunta a un pequeño grupo de malos profesores, apunta a todos y a cada uno de los maestros de la Florida'', comentó Andy Ford, presidente de la FEA.

La ley, según documentos de FEA, amenaza con sacar de las aulas a los maestros más experimentados y mejor pagados y sustituirlos con maestros de menor experiencia, sujetos a salarios más bajos.

También sería cancelado el popular y efectivo programa de maestros certificados por la Junta Nacional de Estándares de Enseñanza (NBPTS, por su nombre en inglés). Este riguroso programa certifica las excepcionales cualidades de un maestro, al cabo de una exhaustiva e supervisión independiente de su labor en clase, así como de un examen sobre sus conocimientos educativos.

Tom Lentz, maestro de inglés certificado por NBPTS, en la secundaria Ridge Community, de Polk County, observó que los líderes políticos de la Florida tenían a mano otras formas de mejorar la educación sin aplicar esta ley.

"Si usted quiere agradecer a los maestros hay algunas cosas que puede hacer: ofrecer más tiempo para planificación de manera que puedan planearse las clases que nuestros estudiantes merecen; asignar menos estudiantes por aula para poderle ofrecer la atención individualizada que necesitan; y pagarnos por la experiencia, el conocimiento y las habilidades que traemos al aula cada día'', comentó Lentz en el sitio de internet de FEA. "No nos castiguen con esta ley''.

Otto Zequeira, de 40 años, profesor de idiomas en la secundaria Coral Gables Senior High, dijo que la iniciativa daña a los educadores y al sistema público de escuelas que, a su juicio, ya está bastante recargado de exámenes.

"Va a empeorar la habilidad intelectual, porque hay presión en enseñar hacia el examen y no a desarrollar el intelecto de la persona'', comentó Zequeira. "Es algo que se quiere imponer sin escuchar lo que tiene que decir la comunidad''.

La ley penalizaría a los distritos escolares que no consigan elevar la capacidad de los alumnos. La sanción consistiría en recortar los fondos de asistencia estatal para el desarrollo de la educación local y otros proyectos vinculados a mejoras en el sistema educativo.

Los distritos escolares afectados deberán recuperar el dinero por medio de mayores impuestos a la propiedad. Sin embargo, los distritos podrían suministrar incentivos para los maestros que se desempeñan en escuelas de barrios pobres y con problemas sociales que interfieren en un óptimo rendimiento académico.

Actualmente, los maestros reciben contratos multianuales después de los primeros tres años de trabajo. El proyecto de ley propone que los maestros contratados a partir del 1ro. de julio cumplan un período de prueba de cinco años y reciban contratos por sólo un año.

"Hay maestros que llevan muchos años en el sistema y no tienen el mismo entusiasmo de otros que recién comienzan'', afirmó el representante republicano Esteban L. Bovo, uno de los que apoyan el proyecto de ley. "Creo que parte de nuestra obligación es ayudar y dar garantías a nuestros hijos para que tengan los mejores recursos y profesores para educarse''.

David Figlio, un profesor de Políticas Sociales en Northwestern University, en Illinois, precisó que hay indicios de que el sistema de compensaciones es efectivo.

"En el país todavía es muy prematuro para hablar de resultados, pero hay que decir que las primeras experiencias han sido positivas en países como India e Israel'', comentó Figlio. "La idea es que cuanto más flexibles seamos en éste y otros temas, los distritos escolares podrán aprender más para hacer cambios positivos''.

María Peiro, con una experiencia de 16 años y candidata a la junta escolar del Sistema de Escuelas Públicas del Condado de Miami-Dade, señaló que el hecho de establecer sueldos según el rendimiento de los alumnos no es del todo descabellado.

Peiro enseña en la primaria Citrus Grove, una escuela con calificación C de poco más de 900 alumnos.

"Tiene que haber una medida para evaluar el rendimiento del maestro. El problema es que hay colegas que demuestran que sus estudiantes han mejorado, pero no están siendo compensados adecuadamente'', aseguró. "Por eso estoy de acuerdo con esa intención [de la iniciativa]''.

El representante estatal republicano, Julio Robaina, dijo que rechazará abiertamente el proyecto debido a que no toma en consideración "el mundo real de la enseñanza pública''.

"Al final del día todo el mundo debería estar de acuerdo en que hay que tener los mejores maestros, pero esta ley castiga a todo el mundo'', aseveró Robaina.

El lunes, Robaina ofrecerá una rueda de prensa en el Auditorio del Condado de Miami-Dade para criticar la iniciativa.

"Quiero que quede claro: no todos los republicanos estamos a favor de esta ley'', concluyó.

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