Sur de la Florida

Contundente demostración contra la Ley de Calidad del Maestro

Sophia Rubio, de 6 años y quien sueña con ser maestra cuando sea grande, acudió a protestar en nombre de su madre y su madrina, ambas educadoras.
Sophia Rubio, de 6 años y quien sueña con ser maestra cuando sea grande, acudió a protestar en nombre de su madre y su madrina, ambas educadoras.

En una contundente demostración de fuerza, una cuarta parte de los educadores de las escuelas públicas de Miami-Dade se tomó el lunes un día de enfermedad o por motivos personales para protestar contra la Ley de Calidad del Maestro, aprobada la pasada semana por la legislatura estatal.

Miles de ellos se manifestaron a lo largo del día en Tropical Park, en Westchester.

"A los maestros siempre nos exigen y cumplimos callados'', dijo Isabel Valle, maestra de la primaria Charles R. Hadley, en Fontainebleau. "Pero esta vez están abusando de nosotros y merece que faltemos para demostrar que en la unión está la fuerza''.

Valle, que pidió un día personal para ausentarse, acudió a Tropical Park acompañada de su hija Elizabeth, de 9 años, que tampoco asistió a clases.

Los maestros se han opuesto consistentemente a la ley en toda la Florida y muchos de ellos esperan que el gobernador Charlie Crist imponga su veto antes del viernes. Sin embargo, todavía el lunes Crist no había dado a conocer cuál decisión tomaría, aunque dio acuse de recibo de los reclamos.

"Yo me postulé para ser el gobernador del pueblo y es de gran ayuda escuchar al pueblo'', dijo Crist a El Nuevo Herald. "Es de una tremenda ayuda''.

Si Crist le estampa su cuño a la ley, el aumento de salario de los maestros será determinado por el rendimiento de los alumnos, en vez de por su experiencia y credenciales académicas.

Los distritos escolares, por su parte, deberán retener 5 por ciento de su presupuesto para desarrollar nuevos exámenes y evaluar a los educadores. En el sistema escolar de Miami-Dade eso representaría $120 millones.

Los partidarios de la ley alegan que es necesaria para premiar a los buenos maestros y deshacerse de los mediocres.

Xinia Foster, una maestra de la Secundaria Coral Park, en Westchester, que protestaba en Tropical Park, indicó: "Como madre estoy preocupada. Si Crist aprueba la ley, muchos maestros que tienen 30 o 40 años de edad se van a ir del estado o se cambiarán de profesión. Y los de mayor edad se retirarán más temprano. Entonces, ¿quién va a estar en las aulas''.

Desde el 1ro. de marzo, la oficina de Crist ha recibido 15,694 llamadas, 1,869 cartas y más de 18,000 correos electrónicos en oposición a la ley. En comparación, sólo ha recibido 264 llamadas, 11 cartas y 80 correos electrónicos a favor.

"Si el gobernador veta esta ley, la ley muere'', dijo el representante estatal Esteban ‘‘Steve'' Bovo, un republicano de Hialeah que votó a favor de la ley.

La ausencia de más de 5,000 maestros de los 22,500 del Sistema de Escuelas Públicas del Condado de Miami-Dade no paralizó las clases, pero causó una seria interrupción en muchas escuelas. Advertidas desde el viernes, las autoridades escolares tuvieron tiempo de implementar planes de emergencia y convocar a maestros sustitutos.

"No cerramos ninguna escuela; algunas clases fueron consolidadas y nos apoyamos mucho en maestros sustitutos u otros empleados del distrito'', declaró John Shuster, vocero del sistema escolar.

Agregó que en algunas escuelas la asistencia fue de casi 100 por ciento y en otras se encaró "un escenario peor''.

La Unión de Maestros de Dade (UTD, por su nombre en inglés) no apoyó oficialmente las ausencias de los maestros. En algunos casos, los líderes sindicales exhortaron a protestar frente a las escuelas. Bajo la ley floridana los maestros no pueden ir a la huelga.

Karen Aronowitz, presidenta de UTD, dijo el lunes: "Entendemos la frustración, pero exhortamos a todos a que tomen acción fuera de su horario laboral''.

Aronowitz invitó a lo maestros para que participen el miércoles en una reunión de la junta escolar en la sede del sindicato. Sin embargo, subrayó que las escuelas públicas ‘‘no deben sorprenderse de la reacción de la comunidad'', cuando los legisladores hacen ‘‘malas decisiones para nuestros alumnos''.

Mientras que en algunas escuelas los alumnos prácticamente dedicaron el día a actividades no curriculares, en otras los estudiantes salieron a protestar en solidaridad con sus maestros.

Alumnos de The New World School of the Arts, una escuela piloto dedicada a las artes en el downtown de Miami, organizaron una caminata bajo la lluvia mañanera.

La proposición legislativa "no es justa con los maestros'', dijo un estudiante de música de 16 años.

En la Escuela Primaria e Intermedia Coral Way, en el área de Shenandoah, faltaron a clase 55 maestros de un total de 149 empleados entre educadores y personal administrativo, informó su director, Alejandro Pérez.

Los alumnos cumplieron con las actividades curriculares, incluyendo lecciones de música y educación física, según Pérez. Al igual que en otras escuelas, los padres acudieron a retirar a sus hijos más temprano.

"Los padres estaban un poco preocupados por lo que estaba pasando'', precisó.

En Coconut Grove, las actividades de la escuela intermedia George Washington Carver, un centro piloto que se especializa en lenguas internacionales, no se vieron significativamente interrumpidas por la protesta de los maestros.

"Todos los niños tuvieron sus clases regulares, y los sustitutos hicieron lo que siempre hacen cuando un maestro tiene que ir al médico'', indicó a El Nuevo Herald su directora, Libia González.

En la primaria South Pointe, de Miami Beach, sólo acudieron a trabajar tres de sus 34 maestros. Otras escuelas con más de 90 por ciento de ausencia de maestros fueron las primarias Calusa, en Kendall; Palm Springs, en Hialeah; y Wesley Matthews y Village Green, ambas de West Miami-Dade.

En la primaria Charles R. Hadley estuvieron ausentes 48 de los 80 maestros. Aunque la escuela permaneció abierta, fue imposible cumplir con el currículo habitual. Alrededor de las 8:15 a.m., decenas de padres se agrupaban afuera de la entrada principal. Algunos lucían confundidos.

"Dicen que va a ser como un día de day-care'', gritó un padre a su esposa que esperaba en el auto con su hijo.

Muchos padres decidieron llevarse sus hijos a casa.

Las reporteras de The Miami Herald Patricia Mazzei, Hannah Sampson y Kathleen McGrory contribuyeron a esta información.

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