Sur de la Florida

Gobernador Crist veta el proyecto de ley de maestros

En una arriesgada ruptura con la línea del Partido Republicano, el gobernador Charlie Crist vetó el jueves la Ley de Calidad del Maestro para convertirse en el héroe salvador de decenas de miles de educadores de las escuelas públicas de la Florida.

"En lo profundo de mi corazón siento que es lo que debe hacerse'', afirmó Crist poco antes del mediodía.

La ley, conocida también como SB 6, proponía pagar a los maestros según el rendimiento de sus alumnos. También anulaba el mérito de las credenciales académicas y los años de experiencia.

"Creo que debemos comenzar de nuevo'', indicó Crist. "Este proyecto de ley afectó negativamente la moral de nuestros padres, maestros y estudiantes''.

La decisión puso fin a un dramático debate que sacudió al sistema educativo y adquirió una dimensión nacional. Estudiantes y padres cerraron filas con los maestros en cientos de protestas a lo largo y ancho del estado.

Crist hizo el anuncio en medio de crecientes rumores sobre su distanciamiento del Partido Republicano para optar por una candidatura independiente en su carrera hacia el Senado federal.

La ley fue patrocinada por el presidente del Partido Republicano en Florida y senador por San Agustín, John Thrasher. De acuerdo con la iniciativa, la mitad del salario de los maestros pudiera haber pasado a depender exclusivamente del nivel de aprendizaje y rendimiento de los alumnos en los exámenes estatales y de fin de curso.

Karen Aronowitz, presidenta de la Unión de Maestros de Miami-Dade (UTD), dijo que el gobernador hizo lo correcto al ponerle freno a la ley.

"Estoy muy orgullosa de que haya escuchado a los floridanos, padres, maestros y la comunidad local. Realmente entendió lo que teníamos que decir. Era un castigo contra los profesores'', agregó.

Crist mencionó las fallas de contenido y los vacíos de la legislación respecto a asuntos vitales como la enseñanza de alumnos especiales y las limitaciones en materia de poder y capacidad de acción a los sistemas escolares locales.

Los distritos se habrían visto obligados a retener 5 por ciento de su presupuesto para desarrollar nuevos exámenes y evaluar a los educadores. En el sistema escolar de Miami-Dade eso habría representado un gasto extraordinario de $120 millones.

"Estoy muy contento y estoy felicitando a nuestro gobernador frente a una propuesta que podía tener una buena intención, pero estaba muy mal escrita, la impulsaron sin tomar en consideración la voz de los maestros'', declaró el representante estatal Julio Robaina, republicano por Miami, uno de los más fuertes críticos del proyecto.

Robaina calificó el veto de Crist como una victoria del profesorado, padres de familia y alumnos en general.

"Los oponentes van a decir que fue una decisión electoral, pero no ha sido así'', dijo.

Según los partidarios de la ley aprobada por la Legislatura en marzo, los buenos maestros serían premiados por su eficiencia, mientras que los otros se verían obligados a abandonar las escuelas. Sin embargo, los maestros argumentaron que las diferencias sociales y económicas jugaban un papel determinante en el rendimiento de los alumnos, según el área.

Natasha Alvarez, maestra de Miami Roberts Jane K-8, en Miami, se mostró satisfecha con la decisión de Crist, aunque añadió que había que mantenerse atentos.

"Estamos felices pero sé que esto no va a parar aquí. La gente que quiere esta legislación va a seguir. Nosotros tenemos que continuar luchando en contra hasta que ellos se pongan a pensar y busquen nuestras opiniones, la de los maestros'', afirmó Alvarez, de 40 años.

Otro educador, Otto Zequeira, quien enseña idiomas en la secundaria Coral Gables Senior High, respiró aliviado al enterarse del veto.

"En todo este proceso me sentí como un jugador de fútbol americano. No sé qué esperar en el futuro, pero al menos Crist tomó una buena decisión'', indicó Zequeira.

Desde el primero de marzo la oficina de Crist recibió miles de correos electrónicos y llamadas advirtiendo que la reforma tendría un efecto negativo en el futuro de la educación.

Rosa Castro Feinberg, una experimentada educadora y ex comisionada de la Junta Escolar del Condado de Miami-Dade, observó que el veto de Crist salvó la moral de maestros y estudiantes.

"El gobernador tomó en cuenta las peticiones sobre un tema que no sólo iba a afectar a los maestros sino a los niños'', dijo. "Y los niños son el corazón de la comunidad''.

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