Sur de la Florida

Nuevo Arzobispo Wenski solicita apoyo a la comunidad para cumplir dignamente su rol

El nuevo arzobispo de Miami, Thomas Wenski, durante la conferencia de prensa en la Arquidiócesis.
El nuevo arzobispo de Miami, Thomas Wenski, durante la conferencia de prensa en la Arquidiócesis. El Nuevo Herald

El obispo de Orlando, Thomas Wenski, conocido por sus lazos con la comunidad de inmigrantes y la defensa de los derechos de las minorías, fue designado por el Vaticano como el sucesor del arzobispo John Favalora, quien dejará el puesto en la Arquidiócesis de Miami tras casi 16 años de servicio.

Wenski fue presentado el martes durante una conferencia de prensa, seguido de un acto litúrgico, en el centro episcopal de Miami Shores en compañía de Favalora y otras autoridades eclesiásticas.

"Al prepararme para ser el arzobispo, les pido a todos los católicos sus oraciones y su apoyo'', dijo Wenski, de 59 años. "Sé que esta comunidad tan diversa y a la vez muy dinámica me dará la bienvenida y me hará sentir como en mi casa''.

Nacido en West Palm Beach e hijo de padres devotos de origen polaco, Wenski asumirá en junio el cargo asignado por la Santa Sede en medio de una crisis profunda de la Iglesia Católica. La institución ha sido sacudida por casos de abuso sexual, problemas económicos y renuncias inesperadas en su clero, como la del ex sacerdote Alberto Cutié.

Frente a las críticas y los desafíos actuales, Wenski afirmó que la Iglesia ha sido más rigurosa que muchas otras instituciones en investigar estos escándalos. Las denuncias han salpicado a las altas jerarquías, que han sido señaladas por no instrumentar medidas correctivas a tiempo.

En ese sentido David Clohessy, director ejecutivo de la organización Red de Sobrevivientes de Abusos por parte de Sacerdotes (SNAP, por su nombre en inglés) sostuvo el martes que Wenski había mostrado desinterés y había sido lento en la investigación de al menos tres alegaciones de abuso.

Wenski indicó que la Iglesia estadounidense ha liderado esfuerzos para corregir el problema en toda su extensión y añadió que el ministerio se ha fortalecido como refugio seguro para los hijos de Dios.

Comprometido en la solución de problemas que afectan a sus feligreses y figura vital en el reforzamiento de servicios que han ido más allá de las tareas pastorales tradicionales, Wenski destacó que la Iglesia abogó siempre por una solución al limbo en que se encuentran millones de indocumentados.

"La Iglesia ha sido una voz por años para que estas personas puedan legalizarse y quedarse en este país'', precisó Wenski, quien estará a cargo de un ministerio que cubre Miami-Dade, Broward y Monroe y se calcula abarca 1.3 millones de católicos.

Wenski solicitó apoyo a la comunidad surfloridana para cumplir dignamente su rol como cuarto arzobispo de Miami.

"Pido lo mismo de las otras comunidades. Espero colaborar con ellas y con nuestros líderes cívicos y políticos para promover el bien común y la dignidad del ser humano creado a imagen y semejanza de Dios''.

El nuevo arzobispo deberá encarar una compleja situación económica derivada de problemas financieros y serias limitaciones en fondos de asistencia. El año pasado, la Arquidiócesis tuvo que clausurar más de siete escuelas católicas y su oficina de Ministerio de la Juventud. Otras medidas adicionales de ahorro repercutieron en iglesias que recibían subsidios y ocasionaron la fusión de otras parroquias en Miami-Dade y Broward.

Wenski consideró que las medidas avivadas por el hoyo presupuestario respondieron a la necesidad de asegurar el futuro del trabajo pastoral.

"La Arquidiócesis tuvo que tomar decisiones muy difíciles, pero las decisiones fueron tomadas para preservar la misión, y esa misión continuará'', observó Wenski, quien recibirá en el Vaticano el palio pastoral el 29 de junio.

îîLa situación económica es una situación dura'', afirmó.

A su turno, el saliente Favalora recordó que tuvo el privilegio de asumir su arzobispado en un lugar de características únicas.

"Al iniciar la transición a mis años de retiro, me llevo lindos recuerdos de mi ministerio con nuestros dedicados sacerdotes y diáconos, los maravillosos religiosos, religiosas y seminaristas, y el laicado fiel y trabajador de la Arquidiócesis'', puntualizó Favalora.

Refiriéndose a las capacidades de Wenski y a su conocimiento de los problemas que afectan a la comunidad, indicó que sus dones pastorales lo califican excepcionalmente bien para ser "nuestro pastor principal''.

"Su extenso entendimiento y experiencia con las naciones de Centro y Sur América y de las iglesias del Caribe, fortalecerán las relaciones internacionales que ya disfrutamos'', sostuvo Favalora. "Sus destrezas en el lenguaje le facilitarán la comunicación con las naciones y las iglesias vecinas''.

Favalora cumple en diciembre 75 años, la edad normal del retiro para los prelados. El papa Benedicto XVI aceptó su salida anticipada bajo una norma que permite a un obispo renunciar por enfermedad o cualquier otra discapacidad. En la conferencia de prensa Favalora dijo que no había nada inusual en su partida.

"Estoy renunciando porque pienso que para mí es tiempo de renunciar''.

Haciendo a un lado el complejo panorama de la Iglesia Católica, el arribo de Wenski fue bien recibido por autoridades eclesiásticas del sur de la Florida. El monseñor Agustín Román, retirado obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Miami, indicó que el trabajo pastoral y evangelizador continuará firme con Wenski.

"Cada uno de los arzobispos de Miami ha sido una continuación de trabajo'', comentó Román.

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