Sur de la Florida

Nuevas revelaciones en caso de asesinato en Hialeah

Adalberto Torres, de 21 años, se suicidó tras matar a su ex novia Lisset Pérez, de 15 años, y a la madre de ésta.
Adalberto Torres, de 21 años, se suicidó tras matar a su ex novia Lisset Pérez, de 15 años, y a la madre de ésta.

Antes de asesinar a su ex novia y a la madre de ésta la semana pasada en Hialeah, Adalberto Torres había abusado físicamente de ambas y de un hermano menor, según dijo el martes el Departamento de Policía de Hialeah.

"Torres no sólo le pegaba a la muchacha y a la mamá, también le daba al hermanito chiquito'', dijo Lourdes Mendoza, coordinadora de la Oficina de Asesoría a Víctimas de Violencia Doméstica de la policía de Hialeah.

Mendoza comentó que Kevin Pérez, de 13 años, no le dijo nada a nadie por miedo.

Torres, de 21 años, se suicidó el jueves una hora después de matar a tiros con una pistola Smith & Wesson a su ex novia Lisset Pérez, de 15, y a la madre de ella, Vivian Albelo, de 39, en el estacionamiento del condominio Waterview, en el 495 de la avenida 12 del oeste. La procedencia de la pistola de 9 milímetros no ha sido determinada.

Al cabo de dos años de relación, Pérez había roto en julio con Torres debido a sus continuos celos y sus peleas.

Además de las fallecidas, Kevin y Torres, en el apartamento vivía William Ledoux, esposo de Albelo. Otros dos hijos y una hija de Albelo son mayores y viven fuera.

Ledoux, quien no es padre de ninguno de los hijos, le había aconsejado hace unas semanas a Albelo que denunciara a la policía los maltratos de Torres, precisó Mendoza.

"El padrastro era grande y fuerte'', dijo Mendoza. "En cambio la mamá y los niños eran más indefensos y a ellos les cayó con todo''.

Hace más de un mes, Torres le propinó una bofetada a Albelo. Esa fue la gota que colmó la copa, indicó Mendoza.

"Un día él le metió una galleta a mi mamá, y ella lo botó de la casa'', dijo Yailín Pérez, hermana de la joven víctima. "Allí fue cuando él le cogió roña a mi mamá''.

Después de haber sido echado del apartamento, Torres enviaba intimidatorios mensajes de texto por celular a Albelo. Igualmente hostigaba a Pérez a través de la red social de Facebook, señaló Mendoza.

"Esto no se quedará así. Cuida a tu hermano'', amenazaba un mensaje enviado por Torres a Pérez en Facebook, dijo Yailín. Torres le disparó a quemarropa a Albelo en la boca y la garganta, dejándole el rostro deformado y quemado por la pólvora.

"Esta es una clara indicación de un crimen de pasión, donde el autor tiene la intención de desfigurar o hacer el mayor daño posible a su víctima'', explicó Carl Zogby, portavoz de la policía de Hialeah.

Al ver caer a Albelo, Pérez intentó huir. Pero fue alcanzada por varios disparos en la espalda. Ambos cadáveres quedaron a unos 30 pies de distancia entre sí.

Esa mañana, Albelo había salido de su apartamento con Pérez y Kevin para acompañarlos a tomar el autobús escolar. Kevin corrió hacia el autobús sin ver que Torres ya estaba en el estacionamiento. Ya dentro del autobús escuchó dos disparos, pero no se dio cuenta de lo ocurrido.

"Horas después yo tuve que ubicarlo y decirle que habían matado a su madre y a su hermana'', dijo Mendoza.

Familiares de Torres dijeron la semana pasada que era un joven trabajador. Según ellos, Albelo lo había convencido de ir a vivir al apartamento para que pagara o compartiera parte del alquiler.

El Programa para Compensación de Víctimas de la Fiscalía del Estado de la Florida pagó por los funerales de Albelo y Pérez el domingo. También ofrece consejería sicológica para Kevin y los otros familiares, dijo Mendoza.

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