Sur de la Florida

Comisionados de Miami aprueban fuertes recortes de salario y pensiones

Bomberos protestan frente al ayuntamiento de Miami.
Bomberos protestan frente al ayuntamiento de Miami.

A pesar de amenazas de demandas, los gritos de un grupo de bomberos sindicalizados y la posibilidad de un enfrentamiento con un magistrado estatal, los comisionados de Miami aprobaron el martes fuertes reducciones de salario y pensión en un intento por salvar un presupuesto en peligro de hundirse.

Apurados por eliminar un déficit de $105 millones en el presupuesto el último día de septiembre, los comisionados optaron por no despedir a casi una tercera parte de los 4,300 empleados municipales y decidieron reducir salarios, prestaciones de pensión y de seguro médico que se han disparado en los últimos tiempos.

La votación unánime 5-0, después de un debate de cuatro horas que durante momentos fue contencioso, le ahorra a Miami $80 millones, según cifras de las autoridades municipales.

"Esta es probablemente la decisión más dura que he tenido que tomar en mi vida'', dijo el comisionado Francis Suárez, antes de contar como una vez la Policía de Miami formó una cadena humana para ayudar a su padre a escapar después de un allanamiento en su casa cuando era alcalde.

Sin embargo, Suárez fue abucheado por los presentes antes de dar la palabra al presidente de la Comisión, Marc Sarnoff, quien a su vez fue recibido a gritos y demoró en poder decir una palabra.

"Es algo que tenemos que hacer. Esta ciudad tiene que funcionar'', le dijo Sarnoff a una concurrencia de varios cientos de personas.

La mayoría de los presentes llegaron mucho antes de que comenzara la reunión, planeada para la 1 p.m., y la cámara del Ayuntamiento en Coconut Grove estaba a plena capacidad, con empleados municipales en los pasillos y frente a la entrada.

Después de la votación los líderes sindicales se comprometieron a combatir la decisión.

"Me he quedado sin palabras'', dijo Robert Suárez, presidente del sindicato de bomberos, a los comisionados. "Tengo mucha confianza en que este experimento con los empleados municipales no es ni justo ni legal''.

Armando Aguilar, presidente del sindicato de la Policía de Miami, dijo que presentará una demanda el miércoles en la que alegará que la decisión es inconstitucional. Dijo que el gobernador debe tomar medidas para que el estado supervise el presupuesto municipal, como sucedió durante la crisis fiscal de Miami en los años 90.

"Las decisiones que ustedes están tomando hoy causarán un daño irreparable. Tengan en mente que ustedes sólo proyectan la imagen que nosotros queremos que tengan'', dijo Aguilar, mientras una mujer sentada a su lado mostraba la fotografía de un policía en una cama de hospital.

Miami ha sido asediada por malas noticias financieras. La más preocupante es que el gobierno municipal tenía que hacer frente a un déficit presupuestario de $105 millones provocado en gran medida por el hundimiento del mercado inmobiliario y las enormes obligaciones de pensión creadas por un acuerdo sindical favorable firmado en el 2007.

Ese acuerdo, que incluye docenas de cláusulas que hicieron aumentar el salario de los bomberos, fue aceptado por una Comisión integrada en ese entonces por Sarnoff y el ahora alcalde Tomás Regalado. El martes los dos presionaron a favor de las reducciones.

Carlos Migoya, administrador municipal, dijo que las decisiones del martes reducirán los salarios en $31 millones y los pagos de pensión en $41 millones. La ciudad también se ahorrará $7 millones al cambiar de proveedor de servicios médicos y cobrar a los empleados deducibles y copagos más elevados.

La reducción de salario comienza en 5 por ciento para los que ganan $39,000 y llega al límite de 12 por ciento para cualquiera que gane más de $120,000. Los cortes entran en vigor el primero de octubre.

Una buena parte de los ahorros saldrán de los bomberos, que en el acuerdo sindical del 2007 recibieron grandes beneficios, muchos de los cuales ahora se eliminarán.

Varios bomberos están entre los empleados municipales que más ganan. Al reducir esos beneficios, dijeron los bomberos el martes, algunos podrían perder hasta 20 por ciento de sus ingresos.

Los pagos de pensión son una preocupación todavía mayor. Miami tiene obligaciones de pensión de $106 millones en el 2011, más de una quinta parte de todo el presupuesto operativo municipal. Esa cifra habría aumentado a $146 millones en el 2014.

Según Migoya, un bombero de 55 años con 36 años de servicio que ganó $135,000 en su último año de servicio podía retirarse con un pago único de $984,000 y $133,000 al año por el resto de su vida.

En el caso de los policías, muestran las cifras, un agente de 52 años que haya trabajado 30 años con un salario final de $94,000 al año puede retirarse con un pago único de $832,000 y $92,000 al año por el resto de su vida.

Michael Mattimore, abogado contratado por el gobierno municipal para tratar asuntos laborales, dijo que en los próximos años el costo de las pensiones "se llevará el 100 por ciento del presupuesto''.

El martes los comisionados revirtieron esa tendencia. Después del 30 de septiembre, los pagos anuales de pensión serán de un máximo de $100,000 para aquéllos que no han cumplido cierto tiempo de trabajo. El pago de pensión --que ahora se basa en el año de mayor sueldo en el caso de los policías y dos años en el caso de los bomberos-- se ajustará a un promedio de cinco años. Además, los cónyuges que ahora cobran de por vida la pensión de su pareja fallecida, sólo podrá cobrarla durante 10 años.

Migoya declaró en mayo una "emergencia financiera'' un poco conocido estatuto estatal que llevó a negociaciones con los sindicatos. Cuando esas negociaciones fracasaron, las alegaciones de ambas partes debían presentarse ante un magistrado nombrado por el estado.

Pero incluso antes que el magistrado se pronunciara, la Comisión convocó a la reunión del martes.

Esencialmente, el gobierno municipal opina que tiene el derecho a fijar términos en los contratos sindicales, que entonces serían considerados cuando el magistrado falle. Los líderes sindicales no concuerdan.

"Llevo trabajando 35 años en la ciudad y, déjeme decirle, estoy muy orgulloso'', dijo Charlie Cox, que pronto se retirará después de liderar el sindicato de empleados municipales generales. "Pero este año no siento orgullo. ¿Ya no hay respeto? No, me parece que no''.

Regalado dijo que la ciudad podía haber recaudado unos $36 millones aumentando el impuesto a la propiedad, y otras reducciones mediante despidos masivos, que calificó de una "posibilidad catastrófica''. Pero el gobierno decidió que ninguna de las dos opciones era viable.

"No vamos a matar a la ciudad para salvar al gobierno'', dijo el alcalde.

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