Sur de la Florida

Conmemoran vida y obra de la Madre Teresa

LA PEQUEÑA Angela Sunny, de tres años, forma parte del grupo indio de Broward que asistió a la misa especial celebrada en honor a la muerte de la famosa madre Teresa de Calcuta ganadora, en 1979, del Premio Nobel.
LA PEQUEÑA Angela Sunny, de tres años, forma parte del grupo indio de Broward que asistió a la misa especial celebrada en honor a la muerte de la famosa madre Teresa de Calcuta ganadora, en 1979, del Premio Nobel.

Niñas, adolescentes y mujeres en vestidos tradicionales de la India llenaron un salón en el frente de la Catedral St. Mary en Miami Shores. En platos plásticos cubiertos de hojas de aluminio arreglaban pétalos de rosas y velitas blancas mientras esperaban el toque de la campana.

Estaban conmemorando a la Madre Teresa de Calcuta, la famosa monja que dedicó su vida a los más pobres y olvidados del país de sus ancestros.

Cientos de personas de diversos origenes llenaron los bancos de la catedral el domingo durante una misa para celebrar el centenario del nacimiento de la Madre Teresa.

"La gente la respetaba. Todo mundo la quería'', dijo Simon Abraham, un hindú del estado de Kerala, donde casi una quinta parte de la población es cristiana. Abraham dijo que él y su familia asisten a iglesias católicas en Broward, donde viven.

La misa fue celebrada por el obispo auxiliar John G. Noonan y el sermón lo dijo el ex arzobispo John Favalora. La lista de invitados incluyó un grupo de desamparados de Miami, seminaristas y las Misioneras de Caridad, el grupo local de siete monjas que siguen la tradición de la Madre Teresa.

"Qué ocasión más bella'', dijo Favalora durante el sermón. "Ella fue una inspiración [. . .] Ella lo dejó todo, hasta la oportunidad de ser madre física para ser una madre espiritual''.

La Madre Teresa, de origen albanés, nació el 26 de agosto del 1910 y murió el 5 de septiembre del 1997. Cuando era adolescente dejó a su familia para convertirse en monja y jamás regresó a verlos. Trabajó y vivió con los pobres, los enfermos y los huérfanos de India, país del que tomó la ciudadanía, y en otras partes del mundo.

Ganó el Premio Nobel de la Paz en el 1979 y después de su muerte fue beatificada por el papa Juan Pablo II.

Sylvia Tamames, de Miami, ofreció la segunda lectura durante la misa. Después habló del momento hace 23 años en Calcuta, cuando conoció a la Madre Teresa.

"Ese momento[. . .]'', empezó Tamames, con los ojos llenos de lágrimas. "Fue una persona importante para el mundo entero. Su vida se predica como el ejemplo''.

Tamames trabaja de voluntaria con las Misioneras de Caridad todos los lunes en una cafetería para los desamparados en 724 NW 17 Street en Miami.

"Las hermanas han estado aquí desde el 1980'', dijo otra voluntaria, Santa María Zkiab, quien asistió la misa con su esposo Russell. "Nos hemos dedicado a trabajar con las hermanas y para los pobres, los desamparados. Hemos aprendido mucho de ellas, no sé cómo expresarlo''.

Durante la misa se arreglo un pequeño altar con una reliquia de la Madre Teresa. En su retrato al pie del altar, la monja estaba vestida en su habitual traje, o sari, blanco y azul de las mujeres que limpian las calles en India.

Ahora, 13 años después de su muerte, más de 4,000 monjas forman parte de las Misioneras de Caridad. Siete están en Miami y dos cumplen labores temporales en Haití.

Las monjas hicieron arreglos para que desamparados asistieran a la ceremonia. Les regalaron camisas azules nuevas y, como suelen hacer seis días por semana, les dieron desayuno.

Después de la misa, durante una recepción en la catedral, los mismos desamparados regresaron a la cafetería de las Misioneras de la Caridad en el downtown de Miami para almorzar.

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