Sur de la Florida

Cientos disfrutan en Festival Latino de Broward

Percusionistas improvisan en el Festival Latino de Hollywood Beach, en Broward.
Percusionistas improvisan en el Festival Latino de Hollywood Beach, en Broward.

A las 8 a.m. del domingo, Evelyn Caballero comenzó a armar su vestuario, en su casa en Lake Worth, para celebrar su patriotismo en la playa de Hollywood durante la tarde. Demoró varias horas, pero consiguió lo que necesitaba.

Se vistió con una camiseta roja con la bandera de Puerto Rico estampada con la palabra "Boricua''. Empacó la toalla con la imagen del coquí, el símbolo nacional de la isla. Se puso una muñequera, un sombrero y una cartera con lentejuelas, todos con la bandera tricolor de su país, y los combinó con los aretes.

Sin duda desde lejos transmitía el mensaje que se había propuesto esa mañana: ‘‘Quiero representar a mi país porque me siento orgullosa de ser puertorriqueña'', exclamó la mujer de 54 años.

Cada persona atesora su propia manera de celebrar la herencia patria y miles de residentes del sur de la Florida lo hicieron el domingo durante el Festival Latino de Hollywood Beach con su vestuario, música, comidas típicas y, especialmente, con la alegría de vivir.

"Esta música te pone a gozar'', comentó Caballero mientras bailaba con sus amigas al ritmo de los tambores. "Aquí te sale la sangre latina''.

El festival sin fines de lucro organizado por el empresario y activista comunitario José "Pepe'' López cumplió 17 años reuniendo a las familias hispanas de Broward, especialmente a la numerosa comunidad puertorriqueña. Pero los asistentes provienen de toda la región y hasta de Nueva York y el centro de la Florida.

Sandra Gotay, quien se identifica como "nuyorican'' y reside en Plantation, estaba junto a sus hijos Aolani y Eric, de 12 y 19 años respectivamente, y su madre Nereida Bermúdez, quien vino de Nueva York especialmente para el festival. Todos los años, Gotay y sus hijos viajan a Manhattan para asistir al Desfile del Día de Puerto Rico.

"Vengo aquí y me olvido de mi vida personal y de todo lo negativo'', precisó Gotay, de 40 años. "Tengo que enseñarles a mis hijos de su cultura''.

Ninguno de los dos habla español.

"Me da tristeza que no saben el idioma; mi abuelita, que los ciudaba, les hablaba español, pero se murió'', justificó.

De todos modos, Eric Gotay disfruta de los festivales por "la música latina y las chicas, por supuesto'', confesó el joven que vestía una camiseta con la bandera boricua.

Un grupo de músicos improvisados bajo un bungalow pronto acaparó la atención del jolgorio con el sonido de los timbales, la conga y los bongos, y la energía de las personas que bailaban alrededor de ellos.

Al principio, tocaron guaguancó, un tipo de rumba que se originó en Cuba, y luego pasaron a ritmos tradicionales puertorriqueños como la bomba y la plena.

"La gente se ha venido uniendo y si tocan bien los dejamos tocar con nosotros'', explicó Jason Ortiz, músico de 27 años que tenía a su cargo los timbales.

No todo el mundo era de ascendencia puertorriqueña. La comunidad dominicana también estaba bien representada.

Enércida Ramírez, su hija Nathaly y su nieta Britney se sentaron en un banco frente a la peatonal de la playa a ver a los transeúntes y respirar aire fresco. El festival es gratis.

Nathaly Ramírez dijo que el ambiente era seguro y que se sentía cómoda de estar ‘‘alrededor de tu gente''. Resaltó que no quería que su hija, que habla mayormente inglés, pierda la tradición de sus abuelos, que son dominicanos.

"Ella está imbuída en la cultura norteamericana, pero en nuestra casa se come arroz con habichuelas, no rice and beans'', sentenció.

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