Sur de la Florida

Bisabuela cubana cumple 100 años

Felix Costa saluda a Maria Antonia Rivero (centro), cubana centenaria que un siglo de vida junto a su familia en el Blue Banquet Room, en Doral. A la derecha, Celia Alvarez sostiene una foto de Rivero cuando era joven.
Felix Costa saluda a Maria Antonia Rivero (centro), cubana centenaria que un siglo de vida junto a su familia en el Blue Banquet Room, en Doral. A la derecha, Celia Alvarez sostiene una foto de Rivero cuando era joven.

Una lúcida longeva cubana festejó su cumpleaños número 100 el sábado en el suroeste de Miami, acompañada de un centenar de familiares y amigos que llegaron de varias ciudades del país.

María Antonia Pérez de Rivero expresó su agradecimiento por el homenaje familiar organizado en un salón de ceremonias próximo a la Calle Ocho, en especial a su hermana Celina, de 90 años, con quien vive en Westchester.

"Estoy aquí gracias a ella''', dijo Pérez de Rivero. "Celina me cuida mucho y me llena de alegría''.

Sentada en una silla de ruedas debido a una caída que le lastimó la cadera hace un par de años, Pérez de Rivero tomó el micrófono para bromear con los asistentes.

"Estoy muy emocionada'', dijo Pérez de Rivero. "Nunca antes había cumplido 100 años y todavía me siento una baby''.

Madre de dos hijos --uno de ellos fallecido hace tres años--, tres nietos y cinco bisnietos, Pérez de Rivero nació en 1911, en Corralillo, un poblado de la provincia de Santa Clara.

A los 23 años se casó con Luis Rivero, dueño del restaurante La Marquesina en Santa Clara, pero enviudó en 1957. Tras la muerte de su esposo, decidió emigrar con sus hijos a Nueva Jersey en 1963.

José Luis Rivero, de 44 años y el mayor de los tres nietos, describió a su abuela como una persona inteligente, alegre y de humor fino.

"Es una mujer maravillosa, con mucha energía, siempre dispuesta a regalar una sonrisa'', dijo José Luis. "Recuerdo que de pequeño siempre me contagiaba su alegría''.

José Luis, médico de Nashville, Tennessee, destacó que el espíritu jovial de Pérez de Rivero ha servido para mantener unida a la familia.

"Siempre vengo a Miami para pasarla juntos y disfrutar buenos momentos con ella'', agregó.

Yolanda Rodríguez, sobrina de Pérez de Rivero, enfatizó que su tía forma parte de una familia numerosa y longeva.

Pérez de Rivero, a quien de cariño le dicen Ñica, es la quinta de 14 hermanos, de los cuales sólo viven tres: ella, Celina y Ofelia, de 83. Su madre, María Vásquez, murió a los 96 años.

"Son mujeres de madera muy fuerte'', dijo Yolanda. "Y lo más impresionante es que a pesar de los años no pierden el sentido de la realidad''.

Yolanda destacó que en enero Pérez de Rivero le ayudó a reconstruir el árbol genealógico familiar.

"Se acordaba de cada uno de nosotros a la perfección'', indicó Yolanda. "Es sorprendente cómo se acuerda de todo''.

Carlos Alberto Rivero, de 42 años y segundo de los nietos, resaltó la dedicación de su abuela al cuidado familiar, no sólo de nietos y bisnietos.

"Ella se entregó a nosotros con mucho amor'', dijo Carlos Alberto. "Por eso este día es muy especial para toda nuestra familia''.

Pérez de Rivero dijo que su fórmula para mantenerse joven es gozar de cada momento con su familia y ver programas informativos en la televisión. Se declaró seguidora del programa A Mano Limpia, del Canal 41, América TeVé.

"Lo recomiendo'', dijo Pérez de Rivero.

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