Sur de la Florida

Panel investiga fallas del sistema en la muerte de Nubia

Una abogada de bienestar infantil contó el martes entre sollozos escenas terribles de la corta y atormentada vida de Nubia Barahona. Christine López-Acevedo, antigua abogada del programa Guardian ad-litem, recitó casi de memoria framentos de los registros de bienestar infantil: Nubia diciéndole a una maestra que le iban a pegar con una chancleta; Nubia encerrándose en un baño a llorar histéricamente de sólo pensar que la escuela citara a su mamá; Nubia prometiendo portarse mejor si un director de escuela le prometía no llamar más a su mamá.

Estos registros estaban disponibles en el 2009 cuando un juez de Miami aprobó la adopción de Nubia y su hermano gemelo Víctor por parte de Jorge y Carmen Barahona. Pero todo terminó en tragedia el 14 de febrero, cuando Víctor Barahona fue descubierto en la cabina de una camioneta, sufriendo de convulsiones y empapado de sustancias químicas. Junto a él, sin sentido, estaba Jorge Barahona, que tiene una compañía de fumigación. Horas después las autoridades descubrieron el cuerpo descompuesto de Nubia dentro de una bolsa plástica en la camioneta.

En la segunda reunión de un panel encargado de determinar cómo los numerosos esfuerzos por salvar a Nubia fracasaron tan rotundamente, los que hablaron dijeron que la niña mostró un temor distintivo ante su entonces madre adoptiva desde el kínder. En una audiencia del 2007 que López-Acevedo recordó, la maestra de Nubia en la primaria Royal Palm describió el día en que Nubia se orinó en la escuela.

Sin prestarle mucha importancia, la maestra le dijo a Nubia que llamaría a Carmen Barahona para que le trajera ropa limpia. ``Mamá me va a pegar con una chancleta en la planta de los pies´´, declaró la maestra. Entonces Nubia se encerró en un baño y lloró histéricamente, dijo López-Acevedo, quien lloró cuando relataba lo sucedido. El director de otra escuela, la primaria Blue Lakes, también testificó que Nubia le tenía miedo a Carmen, tanto que una vez prometió no dormirse más en el aula si la escuela le prometía que no llamaría más a su casa quejarse.

El director dijo que un compañero de aula de los mellizos en otra escuela sugirió que ``algo no estaba bien´´ en la vida de los niños y que los empleados escolares debían mantenerse al tanto de ellos, dijo López-Acevedo. Y así lo hicieron. En total, tres veces entre el 2006 y el 2010 empleados de la primaria Blue Lakes llamaron a la línea de emergencia de abuso infantil para denunciar que Nubia iba a la escuela sucia, con mal olor y mal arreglada, y que la niña acaparaba comida y se quejaba constantemente que tenía hambre. Pero nada de eso llegó a las manos de Vanessa Archer, la psicóloga encargada de evaluar si los Barahona cumplían los requisitos para adoptar a los mellizos. El resultado: lo que los administradores de bienestar infantil han calificado de una evaluación ``brillante´´ de la pareja, lo que allanó el camino para que la paraja adoptara a los gemelos.

``La escuela envió información alarmante´´, dijo Roberto Martínez, ex fiscal federal del Sur de la Florida que forma parte del panel de tres miembros. La audiencia del martes fue la segunda desde que el recientemente nombrado secretario del Departamento de Niños y Familias, David Wilkins, nombró a a Martínez; a David Lawrence, defensor infantil y ex editor de The Miami Herald, y a Jim Swell, administrador del DCF, para que revisen el largo historial de los niños en los registros estatales. Lawrence y Sewell son veteranos de investigaciones de muertes de niños; Lawrence presidió un panel creado en el 2002 para investigar la desaparición de Rilya Wilson, y Sewell investigó la muerte en el 2009 de Gabriel Myers, de Broward.

Mientras el panel escuchaba a los testigos, agentes de policía de Miami-Dade y West Palm Beach buscaban de nuevo pistas en casa de los Barahona en el oeste de Miami-Dade. Los agentes se llevaron una bañera de la casa. Una llamada el 10 de febrero al número de emergencia estatal --la última de nueve sobre la niña-- fue para informar que a Nubia y a su hermano los ataban de pies y manos con cinta adhesiva y los obligaban a permancer de pie durante horas en una bañera.

El martes ya tarde, un abogado de familia que representa a Carmen Barahona presentó una petición de divorcio contra Jorge Barahona. Jorge Barahona sigue preso en la carcil del Condado Palm Beach County sin derecho a fianza bajo cargos de intento de asesinato y abuso infantil con agravantes. Karl Hall, el abogado de Carmen, dijo que la mujer fue víctima de violencia doméstica que le tenía tanto miedo a Jorge como los niños. ``Carmen Barahona es una mujer con muchos problemas a causa de su relación con Jorge Barahona´´, dijo el abogado Hall. ``Su control y sus acciones le producían miedo a Carmen´´.

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